Arequipa

El Bolognesi, es el puente del amor

24 de enero de 2016
El Bolognesi, es el puente del amor
Por: Mary Quispe T.
 
Arequipa tiene también un puente de los “candados del amor”. Así como en su momento lo fue el viaducto De las Artes en París. Allí hay cerraduras de todos los tamaños y de diferentes colores, convertidos en artilugios del amor.
 
En nuestra ciudad, el puente más antiguo y que sigue siendo utilizado por peatones y conductores, se denomina Bolognesi, este viaducto reemplazó a uno colgante más antiguo que era conocido como “Chilina”. 
 
La construcción de la infraestructura que permite comunicar ambas márgenes del río Chili se inició en el año mil 577 y se concluyó 31 años después. Inicialmente lo conocían como el Real, más tarde como Puente Viejo y hoy como Bolognesi, que este testigo de juramentos de amor eterno traducidos en un candado con las iniciales de los nombres de parejas.
 
Todos los días, desde las 05:30 hasta las 17:00 horas, Carlos Velásquez, talabartero  de toda su vida, se traslada a su local en el Puente Bolognesi. Cuenta que desde los 12 años se dedica al oficio que languidece en Arequipa, ahora tiene 90 años de edad. Este longevo artesano es testigo de cómo está cambiando la imagen del viaducto.
 
“En la mañana, por la tarde y también en la noche vienen las parejas. Se ponen a conversar y luego ponen su candado” comenta Carlos Velásquez, quien dice no entender por qué lo hacen. Acuden al lugar enamorados, también novios y no se descarta que matrimonios para sellar su amor teniendo como testigo al Misti y el Chili a donde arrojan llaves después de apretar las cerraduras.
 
EL LADO PREFERIDO
Las parejas que llegan al Puente Bolognesi prefieren sellar su amor dando las espaldas al Misti, más bien mirando el río con dirección al Puente Bolívar o más conocido como Fierro. Las barandas de esta parte de la infraestructura lucen con más de 200 candados.
 
Las zonas cercanas a los pequeños miradores que fueron acondicionados por sus diseñadores son las de mayor preferencia. 
 
Colocan candados que no pasan la medida de un dedo pulgar, otros más atrevidos pintan las cerraduras de color rojo y hasta lo decoran con diseños alusivos a animal print, otros pintan corazones, pero todos llevan iniciales de nombres.
 
Las iniciales de M y F lleva una cerradura en forma de corazón, está pintado de color rojo y las inscripciones en letras de color dorado. “Te quiero Gavy”, dice en otro. Juan Carlos y Estefabi grabaron sus nombres, además de la fecha 17-09-15, otros llevan los nombres escritos en papel y adheridos con cinta de embalaje.
 
El paso del tiempo pasa la factura. Carlos Velásquez expresa que hace tres o quizá cuatro años es que inició esta moda en la ciudad. Lo cierto es que algunos artilugios tienen fechas del año 2013 y ya están oxidados.
 
De marcas Globe, Bravo, Lion, Extra Jhony Security, CA, Jinye, son algunas que se aprecian entre los candados, algunas más grandes, capaces de asegurar una puerta de calle de cualquier vivienda.
 
Mientras que al otro extremo del puente, apenas superan una decena de cerraduras colocadas. No es del agrado de enamorados, prefieren intercambiar palabras cariñosas y hacerse juramentos al lado contrario.
 
NO SE RINDEN
En Paris, en el Puente de las Artes, por decisión de las autoridades decidieron el retiro de los artilugios. Se contabilizaron al menos 45 toneladas de metal, ahora están prohibidas nuevas instalaciones, para no afectar la infraestructura.
 
Sin embargo, el amor no se rinde, ahora instalan candados en el puente Nueve (Neuf), al igual que en el viaducto anterior, realizan los gestos románticos, se prometen amor eterno y arrojan la llave al río Sena.
 
La capital parisina no es la única que tiene este problema. Las autoridades de ciudades como París, Praga, Venecia o Roma también han mostrado su preocupación por la moda de poner candados en los puentes y tirar la llave al agua, también temen que sus barandas se debiliten.
 
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