El acroyoga en Arequipa: la meditación se combina con la acrobacia al aire libre

26 de Noviembre de 2017

Una nueva forma de hacer yoga está ganando adeptos en nuestra ciudad. A pesar de verse como una disciplina desafiante para el cuerpo humano lo practican desde niños hasta ancianos con la simple mentalización de que “querer es poder”.

 
Por: Mariela Zuni M. 
En un mundo avasallador de redes sociales y teléfonos inteligentes las conexiones directas entre humanos se hacen menos frecuentes. Mirarse a los ojos, abrazarse, confiar y dar confianza son muestras de afecto que ya pocos practican.
 
Los hijos, padres e incluso las parejas han perdido la conexión entre ellos por distintos factores sociales y principalmente tecnológicos. Para ello existe una cura ideal fácil de practicar y con poca inversión.
 
El acroyoga, que se difunde en Arequipa, es una combinación de tres disciplinas muy completas: el yoga, la acrobacia y el masaje tailandés, que tiene sus raíces en California, Estados Unidos. Da como resultado un trabajo que integra el cuerpo, la mente y espíritu a escala social.
El llamado yoga acrobático es confianza y descubrimiento, de uno mismo y de la persona o comunidad involucrada en la práctica.
 
ADIÓS MIEDO
Milagros es una madre de familia que decidió asistir a sus clases de
acroyoga junto a su pequeña  hija como una forma de interrelacionarse tanto física como mentalmente. Al principio creyó que la niña no se atrevería, sin embargo lo hizo mejor que ella.
 
“Lo que más nos impresionó es que desde la primera sesión pudimos hacer algo que solo habíamos visto en fotos y creíamos difícil, lo más importante para las dos es que nos dimos cuenta que para conseguirlo solo teníamos que vencer el miedo y usar nuestra energía y concentración, mas no la fuerza”, expresó.
 
Descripción precisa de la experiencia que deja la práctica de esta fusión de disciplinas, afirma Daniel Mantilla Núñez, arequipeño instructor de acroyoga desde hace tres años en nuestra ciudad.
 
A diferencia del yoga, que es más individual e introspectivo, el acroyoga es una actividad en equipo. Se practica entre dos personas acompañadas de una tercera que generalmente es el entrenador: la base que se encuentra en el suelo, el volador que está suspendido en el aire, y el observador que da el soporte de seguridad.
 
La base es la comunicación corporal, aquella que se ha perdido entre padres e hijos. Muchas familias que llegaron a terapias psicológicas con hijos rebeldes, incluso agresivos con el afán de llamar la atención, al final lograron volver a interrelacionarse con sus progenitores gracias al acroyoga.
 
Daniel trabaja con familias completas donde inicialmente con dinámicas se identifica a los menos cooperativos, y es allí donde apunta el objetivo. La participación al principio es insípida con caras serias y temores, sin embargo el acroyoga se convierte al final en un juego de confianza, armonía y equilibrio entre los cuerpos.
 
A nivel mundial existe una tendencia de crecimiento de esta nueva disciplina. Sin embargo la sociedad arequipeña es un poco reacia a aceptarlo al creer que el yoga se trata de una especie de religión. Pero las cosas están cambiando poco a poco y ya va ganando más seguidores.
 
El yoga en sí es una técnica tanto preventiva como terapéutica, en el aspecto físico y psíquico de la persona. Beneficia el cuerpo y la mente y previene contra innumerables trastornos, aumentando también la capacidad de resistencia del sistema inmunitario.
 
Es también un método de relajación y la práctica combinada de los yogas físico y mental, es de enorme efectividad para la salud de las personas a cualquier edad. Si a esto le suman las acrobacias, que son parte de la terapia de juego, y los beneficios del masaje tailandés, se convierte en una de las disciplinas más completas al alcance de todos.
 
Retornar a la comunicación corporal, tan venida a menos por el panorama casi de “ciencia ficción”, donde las personas están sumergidas en las pantallas de sus teléfonos móviles desconectadas de su realidad más próxima, es uno de los beneficios del acroyoga.
 
Una mujer de 60 años es la alumna de mayor edad que ha tenido Daniel. Al principio se mostró muy angustiada y temerosa porque sus pies dejarían de tocar suelo para elevarse haciendo una postura de yoga. Al final de la sesión ella perdió sus temores y volvió a confiar en sí misma.
 
El peso no es límite. Como lo dijo Milagros, aquí el truco no es la fuerza, la energía se canaliza con la concentración entre las dos personas. Bajo este principio muchas parejas con problemas de confianza también lograron mejorar sus matrimonios.
 
SALUD
La base de toda postura de yoga es la respiración. Ahora debido al clima cambiante en la ciudad muchas personas sufren de afecciones respiratorias. Para aliviar en parte este tipo de males la persona debe colocarse con la espalda recta, alineando la columna y abriendo el pecho (como se dice sacar pecho), de esta forma inspirar profundamente hasta cargar el 100% de los pulmones de aire y luego exhalar.
 
Durante la sesión de acroyoga todos los órganos internos de la persona están en constante movimiento, las acrobacias estimulan positivamente el aparato digestivo ayudando a prevenir problemas como el estreñimiento.
 
El masaje tailandés ayuda a descontracturar la espalda, relajar los músculos por el estrés,  incluso ayuda a deportistas que sufrieron lesiones físicas a recobrar la confianza con sesiones de movimientos y estiramientos armoniosos, no agresivos.  
 
Daniel viajará durante estos días a Bolivia para dar un curso de acroyoga, lo mismo que a la ciudad de Ilo, donde las personas se alistan a practicarlo en la alameda frente al mar este verano.
En Arequipa las sesiones se realizan generalmente al aire libre en el parque Libertad de Expresión de Umacollo los días domingo, aunque por motivos de viaje aún el instructor no ha programado una nueva fecha cercana. Las sesiones tienen un costo de 8 soles y todos son bienvenidos en Acro Yoga Arequipa.
 

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