El dulce sabor del éxito

05 de Noviembre de 2017
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No hace falta decirlo con palabras porque el incomparable aroma del chocolate invade todo el edificio donde vive Karen Vásquez, una emprendedora que inició haciendo chocotejas y ahora maneja una empresa en ascenso, en la cual enseña a otras mujeres como ella a iniciar negocios sin salir de casa.

 
 
Por: Mariela Zuni M.
“No sé si es la suerte o una bendición”, afirma Karen Vásquez Llerena al observar a su hijo corriendo alegremente por cada rincón de su hogar, ahora también convertido en su laboratorio de arte.
 
Hace tres años esta mujer tuvo que dejar todo, estudios y trabajo, por preservar la vida de su primer hijo en el vientre. Con un embarazo de alto riesgo la única alternativa era permanecer en casa y guardar reposo.
 
Cuando su estado mejoró la economía de su hogar tambaleaba y pensó en la posibilidad de generar un recurso extra, y apoyar a su esposo. Paralelamente a su formación universitaria había asistido a cursos relámpago de chocolatería y echó manos a la obra.   
 
AROMA DE CACAO
Como nadie se resiste a un aromático y dulce chocolate, elaboró sus primeras chocotejas con los ingredientes que tenía a la mano. Comenzó vendiendo en su círculo de amigos y familiares. Recuerda que meses previos a la Navidad cambió los chocolates con relleno por los decorados con motivos navideños y las galletas.
 
El año terminó y vio que ese pequeño emprendimiento le había generado buenas ganancias. Esto la motivó a invertir más capital y tiempo, formalizando su empresa el 15 de enero de 2015.   
 
El aroma a chocolate envuelve todo el edificio donde vive, pero el sentido del olfato lo disfruta al máximo en el departamento del tercer piso. No es la casa de Willy Wonka, el chocolatero más famoso de Hollywood, solo el dulce hogar de Karen, que también se ha convertido en su centro de trabajo.
 
La estudiante de psicología dio un vuelco de 360 grados a su vida. Al principio su objetivo era trabajar en el área de personal de una empresa, sin embargo se vio rodeada de moldes, masa y crema pastelera.
 
ÉXITO COMPARTIDO
Como los cupcakes eran un boom, se capacitó y comenzó su elaboración con pedidos más grandes. “En la comida no hay pierde”, dice esta empresaria, y amplió sus servicios de pastelería fina, bocaditos y también cenas para distintas ocasiones.
 
Su empresa Chocolates & Cupcakes se hizo conocida de boca en boca. Sin mayor publicidad o merchandising solo por la recomendación de sus clientas. Su esposo Yonathan Chuyes Durazno se sumó al emprendimiento y desde entonces no paran.
 
Karen, como una forma de retribuir su éxito, decidió enseñar a otras personas hacer empresa.
 
El negocio que nació en casa se quedó allí. La sala es el centro de capacitación donde miles de mujeres y también varones descubrieron su talento para elaborar desde simples tortas a sofisticados bombones boutique.  
 
La red social Facebook le sirvió para posicionar su empresa de capacitación. Semanalmente dicta unos 8 talleres con un máximo de 16 participantes. Sus alumnas llegan de Tacna, Puno, Lima y provincias, que separan sus cupos anticipadamente.
 
Dice que el secreto del negocio es el trato personalizado que da a cada alumna o alumno, quienes al final de la jornada deben comprarse la idea de que es capaz de hacer arte con sus manos. Ese es el dulce sabor del éxito compartido.
 
RÉCORD GUINNESS
Durante un evento de repostería Karen y su esposo Yonathan conocieron al chef Juan Carlos López, quien al reconocer su talento decidió invitarlos al evento del Récord Guinness con la barra de chocolate más grande del mundo, hecha en Perú.
 
Fue hace poco más de 15 días, cerca de mil kilos de cacao proveniente de ex zonas cocaleras sirvieron para elaborar  la barra de chocolate con mayor porcentaje de cacao, al menos 70% de concentración, algo que hasta la fecha no se había logrado en ningún otro país.
 
La pareja participó en el temperado del chocolate, con el que se armó la barra de 7 metros de largo, 3 metros de ancho y 5 cm de alto. Con 717 kilos de chocolate y 284 kilos de frutos, los que sumados hicieron más de una tonelada, necesaria para alcanzar el récord mundial.
Fue una experiencia que estos chocolateros arequipeños nunca imaginaron lograr y menos gracias a su pequeña empresa montada en casa, que surgió de una adversidad.
 
TENDENCIA
Emplean también una técnica extraída de las pastelerías francesas llamada glaseado espejo (glaçage miroir), que sella completamente todo el pastel y hace que el interior no se seque nunca. Karen explica que las tortas espejo es la nueva tendencia, se caracterizan por una textura marmoleada, de colores vivos y que permiten precisamente reflejarte en ellas.
 
Se utiliza un glaseado con gelatina o también chocolate, todo con una temperatura exacta, a fin de logra la textura con efectos sorprendentes. Se decoran con frutos o flores frescas.   
 
Esta similar técnica también se utiliza en la chocolatería para elaborar los bombones boutique, efecto que se logra empleando la manteca de cacao, toda una obra de arte difícil de resistir no probarla.
 
La innovación hace la diferencia. Karen y Yonathan lo saben y precisamente se han vuelto unos expertos en ello, con sus bombones rellenos de pisco sour, manjar de quinua o arándanos, una bendición para el paladar.
 

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