Fernando Cánepa: un pez en el agua

12 de Marzo de 2017
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El presidente del Club Internacional es el deportista más destacado de Arequipa en competiciones de natación categoría máster. Se prepara, en cuanto puede, para buscar el oro en el Mundial de Budapest.

 
Por: Lino Mamani A.
Fotos: Miguel Zavala D.
 
Cuando apenas tenía ocho años, su padre lo obligaba a entrenar en una piscina de Tingo de aguas frías, a 17 grados de temperatura. Tras nadar más de 400 metros, salía tiritando de frío junto a sus dos hermanos. Demoraban 45 minutos para recuperar la temperatura del cuerpo. Así, Fernando Cánepa Bustamante fue formando su mayor pasión, sorteando el agua a brazadas.
 
Cánepa es como un pez en el agua. Está a punto de cumplir 70 años, pero la vitalidad que denota físicamente le da apariencia jovial. Es un nadador nato, de una familia que pisó el podio en este deporte varias veces.
 
Su padre fue Luis Carlos Cánepa Sardón, destacado campeón nacional de 400 metros libres en 1928 luego de nadar en una prueba en el muelle del Callao. Por esos años  no existían piscinas. Su hermano Carlos -cuatro años mayor que Fernando- a los 12 años batió un récord nacional en los 100 metros libres con un tiempo de un minuto y 12 segundos. Fernando no consiguió preseas a temprana edad, sino que le vino años más tarde.
 
Es el nadador máster más destacado de Arequipa. Pero de muchacho nadar solo era un hobby. Fue en Baltimore (Maryland) donde empieza a retomar esta disciplina por invitación de algunos amigos  practicando en North Baltimore Acuatic Club (NBAC), el mismo lugar donde años después Michael Phelps, el mejor nadador del mundo, empezaría sus primeros entrenamientos.
 
Luego de estudiar y radicar 25 años en Estados Unidos, Fernando Cánepa retorna en 1994 a su país. Por entonces, recién se construía la primera piscina temperada del sur en el Club Internacional de Arequipa, que llevaría el nombre de su padre. Así empezó a participar de algunas competiciones nacionales e internacionales.
 
Participó representando al Perú en Venezuela, también en Río de Janeiro en el 2012, donde obtiene una medalla de plata. Luego va a Riccione (Italia) sacando el quinto y sexto puesto. En 2013, logra la presea de plata y bronce en Sarasota (Florida), al año siguiente en el Mundial de Montreal (Canadá) repite la medalla de plata y bronce, además de cuarto, quinto y séptimo puesto en la prueba de tres kilómetros en aguas abiertas. 
 
Pero el 2015 fue su consagración en el Campeonato Mundial de Kazán (Rusia). El arequipeño obtiene su primera medalla de plata mundial en 800 metros libres y una de bronce en 400 libres. El año pasado en Londres, no le fue tan bien, salió quinto puesto, incluso en la prueba de los 800, su fuerte, no pudo participar por no validar su inscripción. Su última participación fue en noviembre en el sudamericano en Maldonado (Uruguay) donde sacó ocho medallas de oro. A nivel sudamericano es imparable, pero el hombre como “pez en el agua” busca el oro mundial.
 
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Sus días empiezan casi siempre en la piscina. Desde las cinco de la mañana sale de su vivienda hacia el Club Internacional donde entrena para mantenerse a ritmo competitivo. Su objetivo es romperla este año en el mundial de Budapest (Hungría). Pero el reto es el doble por el cargo que ocupa.
 
La campaña electoral para tentar la presidencia del Inter lo alejó de las piscinas por 74 días, tiempo que merma el rendimiento a cualquier deportista al no estar en constante entrenamiento. Los comicios en el club le fueron estresantes. Le cayó de todo. Denuncias sin fundamento, ganó enemistades, le hicieron guerra sucia, pero al final, el 08 de febrero fue proclamado presidente de la institución para el periodo 2017-2019. Un sacrificio que hizo para cambiarle la vapuleada imagen a la institución de la cual su padre Luis Cánepa Sardón fue presidente. El patriarca en 1948 estuvo a punto de perder su negocio por dedicarse a concretar la compra del local donde actualmente se encuentra.
 
-Me convencieron de postular porque dijeron que era momento de hacerlo y requerían una persona preparada –cuenta el flamante presidente, quien tiene un máster de administración de empresas en la Universidad de Kansas tras conseguir un “Fulbright”, beca que le dan a los mejores alumnos. Fue el contador más joven del Perú a los 22 años (1969), consultor del Banco Mundial, entre otras labores en empresas que le daban la experiencia para tomar las riendas del club más importante del sur. 
 
Asumir el cargo lo alejó de la piscina pero hace una semana volvió al agua. Es viernes y Fernando Cánepa solo durmió cinco horas para salir temprano a entrenar. Nadó 4 mil 700 metros estilo libre. Y desayunó al mediodía. Tiene que lidiar con su pasión y el cargo, pero está convencido en hacerlo bien en ambas "piscinas".
 
“La natación para mí es un estilo de vida. Ya lo incorporé a mi vida diaria. Tiene un valor incalculable. Me ha dado salud. Tengo 70 años y no me siento agotado. Sé mis límites y me mantiene preparado para el trabajo. Cuando estás bien de salud puedes trabajar mejor, dar amor y resolver problemas y enfrentar la vida”, cuenta el nadador.
 
El competidor arequipeño ha pisado el podio en varias oportunidades amparado en su esfuerzo. Afirma con seguridad que seguirá participando en esta disciplina hasta que el cuerpo le dé. 
 
“Alguien decía que si  exiges mucho a tu corazón como cualquier maquinaria se gasta. Bueno, yo prefiero morirme antes porque se gaste mi corazón, a no vivir sin gozar la vida”, dice con soltura Cánepa, el presidente, el deportista y sobre todo, un nadador como un pez en el agua.
 
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