Gran teatro en la ciudadela de Santa Catalina

10 de Septiembre de 2017
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Tres noches al año las calles del Monasterio de Santa Catalina se convierten en un gran teatro.

 

Por: Mariela Zuni M.  

 
En el siglo XVII se desarrolló el "teatro conventual", diferenciado por ser de carácter privado que se representaba en los conventos femeninos de España, Portugal e Hispanoamérica para celebrar acontecimientos litúrgicos o ceremoniales propios de la vida de clausura.
 
Las manifestaciones dramáticas casi desconocidas no eran realizadas por compañías profesionales, en la práctica eran las religiosas del convento las protagonistas, mientras que el público era integrado por familiares de las devotas de alto nivel social y algunas autoridades eclesiásticas.
 
Las representaciones teatrales en los conventos femeninos de clausura fueron olvidadas inexplicablemente durante siglos, sin embargo desde hace casi dos años en Arequipa, al sur del Perú, esta práctica teatral ha resurgido en uno de los escenarios más hermosos y representativos de la ciudad.
 
Solo tres noches al año el Convento de Santa Catalina abre sus puertas y sus calles se convierten en un gran teatro para dar a conocer todo el patrimonio que atesora entre sus paredes.
 
Gracias a un proyecto impulsado por un grupo de guías de turismo, la joya de la arquitectura arequipeña, colmada de cientos de años de historia, se convierte en un gran espacio escénico donde los espectadores experimentan un viaje al pasado.
 
LA HISTORIA DE UNA CIUDAD
DENTRO DE LA CIUDAD
El virrey Francisco Toledo, durante su visita a Arequipa, fue informado por el Cabildo, sobre su deseo de años, de fundar un monasterio de monjas. Ello lo motivó a otorgar las licencias necesarias para la fundación del Monasterio de Monjas Privado de la Orden de Santa Catalina de Siena.
 
Años más tarde, doña María de Guzmán, viuda de Diego Hernández de Mendoza, mujer hermosa, rica y joven que no tuvo hijos, decide recluirse en el monasterio en construcción, cediendo para ello todos sus bienes.
 
El 10 de setiembre de 1579 se hace la Memoria y Capitulación de la fundación del monasterio firmada entre el Cabildo, Justicia y Regimiento de la ciudad y el Obispado del Cusco, entregando el Cabildo los cuatro solares propiedad de la ciudad, para su funcionamiento; nombrando a doña María de Guzmán primera pobladora y priora de dicho monasterio.
 
Con la representación de esta etapa de la historia del convento se inicia el recorrido nocturno, en la sala del Locutorio. Una joven María de Guzmán ataviada con un fino traje de la época da la bienvenida a los espectadores.
 
Doña Laura, una refugiada de la revolución del siglo XIX, papel interpretado por Laura Salazar García, es la encargada de guiar a los espectadores a cada uno de los ocho escenarios que forman parte del recorrido nocturno.
 
Con farol en mano invita al público a descubrir el monasterio: tras conocer a la fundadora, el segundo encuentro es con la novicia, a su turno la monja profesa muestra la vida de una religiosa de clausura, prosigue la lavandera y la cocinera, estas últimas muestran las labores cotidianas de los otros habitantes de la ciudadela de Santa Catalina.
 
Giovanna Revilla Candia interpreta a "Tomasa", doncella que llega como acompañante de una religiosa de la aristocracia. Traída desde su tierra Chuquibamba añora los días en que criaba su “recua de mulas a la Zoila y la Pancha”.
 
Su papel se desarrolla en la lavandería del convento conformada por unas enormes tinajas del siglo XVIII. Recibe a los turistas 
interpretando  un canto de alabanza a Dios, y con un castellano mal hablado mezclado con el quechua cuenta a los espectadores su vida en el convento.
 
El matiz campechano al estilo del locco arequipeño ha merecido a Giovana ser una de las favoritas del público. Al final de cada recorrido los participantes votan por su personaje preferido.  
 
Una de las escenas más representativas del recorrido es el encuentro con la beata Sor Ana de Los Ángeles. La religiosa se encuentra en actitud de oración y no interactúa con los asistentes. El rol es interpretado por Sitney Ojeda, cuya prodigiosa voz envuelve con un aire de espiritualidad el ambiente.
 
La vida de la beata es relatada por Susi Valdivia Zevallos, quien asume el papel de sor Manuela. A ella la vemos salir del claustro mayor quien tiene como ejemplo de vida a sor Ana de Los Ángeles. Con ella termina el tour.
 
REVELACIÓN PERSONAL
 
El Monasterio de Santa Catalina de Siena, o Convento de Santa Catalina, es un complejo turístico religioso ubicado en el Centro Histórico de Arequipa. Atesora espléndidas piezas de arte, como un altar barroco de madera tallada y dorada y varias pinturas de la Escuela Cusqueña. Además de una arquitectura colonial arequipeña envidiable.
 
Habitualmente los turistas nacionales y extranjeros llegan a este recinto y aprecian sus riquezas a la luz del sol. Sin embargo desde hace casi dos años un grupo de guías que laboran en el monasterio impulsan el proyecto de recorrido nocturno teatralizado.
 
Tatiana Rojas Chaparro, concibió la idea como parte de sus estudios. Propuso el proyecto a sus compañeras y apoyadas por la coordinadora Patricia Obando Bravo comenzaron a crear cada personaje. Escribieron los guiones, consiguieron los trajes, algunos de la película Sor Ana de Los Ángeles, y eligieron las locaciones.
 
Tras cinco meses de preparativos y ensayos el grupo de guías presentó el piloto ante un público selecto. Al estilo de las monjas españolas la escenificación se hizo bajo la atenta mirada de las religiosas del convento, pues su aprobación era crucial para continuar con el proyecto, además de los representantes de la gerencia, historiadores y familiares cercanos.
 
Las promotoras del guiado nocturno  obtuvieron el visto bueno y junto a la gerencia del Monasterio de Santa Catalina se enrumbaron en el gran reto de escenificar la vida de las religiosas en clausura y sus doncellas.
 
Desde 2016, la ciudadela del Monasterio de Santa Catalina, cuyos muros levantados en más de dos hectáreas, se convierte en un gran teatro únicamente tres veces al año. El 10 de agosto pasado fue la última fecha de 2017, sin embargo cabe la posibilidad de ampliar una fecha más para noviembre.  
 
Giovanna, Susi y Laura son guías profesionales de turismo y nunca se imaginaron desarrollar sus dotes histriónicas como parte de su trabajo en el convento. Para ellas ha sido una revelación personal y un gran reto para mejorar.
 
Participan también en el proyecto, Ana Liz Aguilar, Claudia Rojas, Stephany Pajares, Mariela Contreras, Verónica Ortiz, Carmen Chaparro, Alejandra Revilla, Sidney Ojeda y Valerine Carrillo.
Anímese a conocer la magia del Monasterio de Santa Catalina en un recorrido nocturno, cuando los faroles se encienden, junto a los fogones de la cocina donde se prepara la rica guinda.
 

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