Lo que detiene a Majes II

15 de Mayo de 2017
Lo que detiene a Majes II
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El Pueblo
Un nuevo conflicto pone en aprietos al proyecto de irrigación. La población de Caylloma demanda compensaciones y cambios en la norma, cuando parecía que Majes comenzaba a caminar.
 
Por: Rossmery Puente de la Vega P.
El proyecto Majes Siguas II, esperado durante cuatro décadas por Arequipa, está avanzando lentamente y con tropiezos. Pero ahora enfrenta un nuevo conflicto social que amenaza con detenerlo. En el momento que anunciaron la construcción de la represa Angostura para agosto, la aprobación de todos los expedientes de la obra, la promoción para la venta de los terrenos, surgen demandas que lo hacen tambalear.
A diferencia del conflicto que enfrentó Arequipa con Cusco por el agua, ahora la demanda proviene de los pobladores de Caylloma. Reclaman tierras, estudios y compensaciones. El panorama ha puesto en aprietos a la gobernadora de Arequipa, Yamila Osorio Delgado, quien tiene que enfrentar un conflicto social como su antecesor Juan Manuel Guillén Benavides.
La reacción de la autoridad regional fue transmitir el pedido de los alcaldes de Caylloma a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) para que se conforme una comisión del alto nivel. La reunión para definir ese tema será este martes 16 en Lima.
 
ANTECEDENTES
El riesgo es el impacto que puede ocasionar al proyecto las nuevas discrepancias. En el pasado el proyecto estuvo paralizado casi cuatro años por las demandas de Cusco que llegaron hasta el Tribunal Constitucional (TC).
Ocurrió el 2010 cuando desde Espinar, el alcalde y la población denunciaron que el proyecto Majes Siguas II reduciría significativamente el caudal del río Apurímac, del cual se abastecen. Esto perjudicaría a los campesinos de la zona.
Ese año el consorcio Angostura Siguas, conformada por Cosapi y la española Cobra, ganó la concesión para ejecutar los trabajos. Todo fue suspendido en espera del fallo del TC. Este organismo volvió a darle viabilidad al proyecto, después de haberse concluido el Estudio de Balance Hídrico. Este determinó que había agua suficiente para Cusco y Arequipa.
Como seguía la oposición y el descontento, el gobierno nacional se comprometió a invertir 354 millones de soles para el afianzamiento hídrico en Espinar en contraparte al proyecto de irrigación arequipeño.
El periodo de paralización se tradujo en una nueva adenda, para actualizar los nuevos costos modificados por el incremento de los materiales de construcción. La demora en más gastos y plazos. El proyecto subió de 404 millones de dólares a 550 millones de dólares. Hasta las proyecciones de empleo fueron afectadas.
Un antiguo estudio de Ceplan proyectó que, si al 2016 el proyecto estuviera listo, el empleo podría crecer desde cifras de 13 mil empleos nuevos ese año hasta 560 mil empleos nuevos en el 2023. Alrededor del 79% de esos puestos de trabajo serían agrícolas. El PBI podría incrementarse en 49 millones de dólares (para el 2016) y, progresivamente, hasta llegar a dos mil 100 millones de dólares en el 2023. El proyecto beneficiaría a los cultivos de la zona: páprika, alcachofa, cebolla roja y blanca, tomate, ajo, arveja verde, kiwicha, pimientos y jalapeños, para su exportación.
 
NUEVO ESCENARIO
Ahora hay demandas internas que giran principalmente en compensaciones por el proyecto y compra de terrenos. Pero hay dos grupos que las promueven, uno liderado por los alcaldes de los distritos de Caylloma y Sibayo, que mantiene las protestas con bloqueo de carretera y enfrentamientos de por medio.
En el otro extremo está el grupo encabezado por el burgomaestre provincial de Caylloma, que se plegó a un paro de 24 horas el lunes pasado, y demandó una comisión de alto nivel para atender sus pedidos.
El alcalde provincial de Caylloma, Rómulo Tinta Cáceres, indicó que demandan que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) sea modificado, para pagar lo que corresponde a los pobladores de Pusa Pusa e incluir a otros distritos afectados y puedan ser compensados por los daños que ocasionará el proyecto.
Piden acceder al 30% de las tierras irrigadas con el agua que almacenará la represa Angostura, en módulos más pequeños y de bajo precio, alegan que hubo un compromiso de la gestión regional anterior. Adicionalmente, un canon hidroenergético por la construcción de las hidroeléctricas de Lluta y Lluclla, que turbinarán agua de la represa Angostura.
El alcalde distrital de Caylloma, Mario Mena Mercado, solicita un nuevo EIA de Majes Siguas II. Sostiene que el existente, aprobado en junio de 2010, ya no está vigente. Piden un canon hídrico por la utilización de agua y la obtención de la licencia de construcción para las obras del proyecto. Un EIA para las centrales hidroeléctricas. No reconoce a la empresa contratada para la revisión del EIA.
En lo que coinciden ambos grupos es en el pedido para asfaltar la carretera Vizcachani - Callalli - Sibayo - Caylloma. Son 119.18 kilómetros. Hace más de un año tienen listo el expediente técnico que fue elaborado con el aporte de los alcaldes, las mineras y Autocolca, con la promesa incumplida del expresidente de la República, Ollanta Humala Tasso, de financiar el trabajo. Se necesita 253 millones de soles.
Las autoridades tienen su lectura sobre el conflicto. Para el prefecto de Arequipa, Daniel Lozada Herrera, la principal demanda de la población es la carretera y un proyecto de desarrollo, porque las condiciones del proyecto Majes II ya están establecidas desde el 2010.
La gobernadora Yamila Osorio Delgado refuerza la idea que la protesta es porque piden que las mineras financien obras en la provincia, que ella respalda. Cuando habla de Majes no encuentra razón para el conflicto. Afirma que el EIA está vigente, pero la población y los alcaldes saben que hay el compromiso de modificarlo, incluyendo otras zonas de influencia como afectadas por las obras del proyecto.
Por eso aceptaron la contratación de una consultora seleccionada por la comuna provincial de Caylloma y pagada por Autodema. Además, hay ocho mil hectáreas de la primera etapa de Majes que serán vendidas en módulos de cinco hectáreas, a menor costo, a través de un programa especial. Las tierras de Majes II tienen sus propias reglas que ya fueron aprobadas antes que asuma el cargo.
No se opone a un canon hídrico, pero aclara que no existe, pero hay proyectos de ley que respalda. Tampoco al canon hidroenergético por las centrales hidroeléctricas, pero indica que es prematuro cuando la iniciativa privada está en evaluación. Para ella detrás de las protestas hay gente que reclama pagos sin tener títulos de propiedad en Pusa Pusa, y otros interesados en participar en el próximo proceso electoral.
Los congresistas de Arequipa, Ana María Choquehuanca y Justiniano Apaza desconocían el viernes último de la instalación de una mesa de diálogo para ver las demandas. Choquehuanca dijo que hay errores de comunicaciones que debe mejorar el Gobierno Regional. El nuevo conflicto puede frenar a Majes Siguas, el diálogo es otra vez la única salida para no demorar.
 

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