Editorial: La agitación en Islay

22 de Agosto de 2017
Fuente de la imagen: 
El Pueblo

Desde hace tiempo, bien pueden decirse años hay en la vecina provincia de Islay un malestar permanente del que participan y en muchos casos lideran, incluso a riesgo de su libertad los alcaldes distritales.

 
Otra vez, y a raíz de declaraciones hechas por el presidente de la empresa minera Southern, Óscar Gonzales Rocha, destacada dirigente de los agricultores del valle de Tambo, Marilú Marroquín, está liderando protestas por el anuncio hecho por Gonzales con respecto al pronto inicio de la explotación de la mina Tía María, apenas el Gobierno lo autorice.
Suficiente resulta para la señora Marroquín, que se trate el tema estimando otra vez como necesario que antes se resuelva el problema hídrico de Tambo que está condenando a los arrozales tradicionales en la zona a la posibilidad de su desaparición o a ser sustituidos por otros cultivos que requieran menos agua.
El tema de Tía María, en realidad es un problema que tiene relación directa con los recursos hídricos de la zona que resultaron perjudicados por el desvío de las aguas del Tambo en beneficio de la represa de Pasto Grande, ubicada en la región Moquegua, cuyas autoridades se niegan a devolver parte de lo que tiene Pasto Grande a Tambo.
Se resume de lo anterior que no habrá consenso favorable a Tía María, si es que el Gobierno central, atendiendo petitorio de los agricultores y también del gobierno regional no procede a solucionar la creación de nuevas fuentes de abastecimiento de agua para el riego del valle.
Será una condición necesaria para que se pueda hablar con posibilidades de éxito respecto a la resistencia de la comunidad de Islay en favor de Tía María.
 
El poner en marcha la explotación de Tía María obliga a pensar previamente en la construcción de represas que dé agua suficiente y permanentemente a la agricultura del valle de Tambo.
 

Comentarios Web