Editorial: La ciudad, el arreglo de sus calles

26 de Abril de 2017
editorial el pueblo
Fuente de la imagen: 
El Pueblo

La consecuencia más negativa y visible de las lluvias que provocaron en Arequipa los efectos del Niño costero, fue el daño que se observó en el pavimento de las calles y en la reacción tardía y negativa de las autoridades municipales provincial y distritales en atender la coyuntura y la secuencia del mal tiempo.

La municipalidad central dispuso que si dieran recursos mínimos a cada uno de los distritos afectados, y el gobierno regional también ofreció concurso para obras de refacción inmediata que evitara daños en los vehículos de servicio público y en los privados.
Había que tapar miles de huecos en pistas que seguramente no fueron controladas en forma adecuada por parte de comunas anteriores que descuidaron el control necesario. Pero las respuestas han sido insuficientes a todas luces.
Los colegios profesionales de ingenieros y arquitectos, han retirado sus ofrecimientos de apoyo técnico a las decisiones más convenientes en cada lugar y casa.
Pero nadie ha aprovechado esta voluntad para asegurar que se use lo mejor, según la oportunidad necesaria y así se han advertido parches improvisados con adoquines de piedra o de cemento que no aseguran duración y que con frecuencia son removidos por el intenso tránsito que se soporta.
Se calcula que hay más de 100 mil vehículos circulando por las calles de la ciudad y esto significa un reto al que no se puede responder, si no es con adecuado criterio técnico con vigilancia constante sobre la calidad de la obra y con la absoluta transparencia de las bondades que se contratan o que se hacen por administración directa.
Si no se dan las condiciones anteriormente descritas, corremos el riesgo de que a corto plazo tengamos que lamentar a ver tirado dinero a la calle, en contraste con pistas bien hechas como son todas aquellas que se hizo durante la gestión edilicia de Juan Manuel Guillén Benavides sobre todo en los pasos a desnivel donde fue evidente la buena obra con relación a otras que hasta ahora son materia de polémica pública, pues tales vías se convierten, como en la avenida del Ejército y en el cruce del parque Melgar, que se convierten en piscinas cuando llueve.
 
En la reparación de las calles hay que evidenciar buen propósito y buscar larga duración en las vías dañadas por las lluvias que podría haber soportado, de estar hechas en mejores condiciones, las lluvias del presente año.
 
 

Comentarios Web