Internacional

20 de Septiembre: Magallanes y la primera vuelta al mundo

21 de septiembre de 2019
Fuente: OW
Se conmemora los 500 años de la primera vuelta al mundo, viaje que cambiaría al curso de la historia.

El 20 de septiembre de 1519, una flota compuesta por cinco naves y 250 hombres al mando del capitán Fernando de Magallanes partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda, en el sur de España, hacia el Atlántico. Ninguno de los hombres se imaginó las penurias que sufrirían en esta travesía que puso a prueba a los tripulantes.

El destino principal de este gran viaje no era dar la vuelta al mundo, sino llegar a las Islas de las Especias o islas Molucas, en Indonesia y sus riquezas por la ruta oeste, que era lo que había pretendido Cristóbal Colón cuando se encontró con el continente americano. Para ese entonces Portugal controlaba la ruta hacia el oriente, el cabo de Buena Esperanza, al extremo sur de África.

Magallanes examinó varios mapas, llegando a la conclusión que tenía que navegar a la dirección opuesta, más exacto en el extremo sur de América y llegar hasta el océano Pacífico. Fernando ofreció sus servicios con esta idea a Manuel I, pero el rey de Portugal, rechazó la idea.

Sin embargo, eso no detuvo al explorador portugués, y ofreció sus servicios al gran rival de Manuel I: Carlos I de España y V del Sacro Imperio romano, el nieto de los Reyes Católicos. Por supuesto que el rey español aceptó la propuesta.

El plan consistía en navegar alrededor del Cabo de Hornos, cruzar hasta las Molucas (hoy islas Molucas de Indonesia), embarcar un cargamento de especias y regresar por la misma ruta, reclamando las islas para España. Pero hubo un error de cálculo que le traería un calamitoso viaje. En 1494, España y Portugal llegaron a un acuerdo para repartirse las tierras descubiertas y las zonas de navegación, llamado el “Tratado de Tordesillas”. Magallanes pensó que Molucas estaba dentro del territorio español.

Las flotas partieron desde las Islas Canarias después se dirigió hacia las islas de Cabo Verde antes de cruzar el Atlántico hasta la costa sudamericana, llegando a la actual bahía de Río de Janeiro en diciembre de 1519. Las penurias comenzaron desde ese momento; no encontraron un pasaje para cruzar hacia el oeste. Los tripulantes soportaron el invierno, durmiendo en la cubierta en extremas condiciones de congelamiento, disminuyeron las raciones de comida conllevando a varios motines.

Antes de llegar al final de América, el barco más grande y con las mayores provisiones de comida la nao San Antonio desertó y escapó hacia España. El 28 de noviembre de 1520 entraron en lo que Magallanes bautizó como mare Pacificum (mar Pacífico). Fue un viaje de 100 días de muerte, hambre y enfermedad.

El navegante se dio cuenta de lo cuan vasto era el océano y cambió de ruta hacia las islas Filipinas. Cuando Fernando llegó, se dio cuenta de los enormes recursos que poseía la tierra y quiso sacar partido, para eso, decidió meterse a la política, haciendo alianza con ciertos reyes, pero uno se opuso, el rey de la isla Máctan.

El portugués decide entonces invadir la isla junto con otros 40 tripulantes enfrentándose a la resistencia de cientos guerreros locales. Magallanes murió en esa lucha y su cuerpo nunca fue encontrado. El capitán español Sebastián Elcano quedó a cargo de la expedición y fue bajo su mando que llegaron a su destino, las Islas de las Especias o las islas Molucas, en noviembre de 1521.

Cargaron a toda prisa las especias en las dos únicas naves que poseían debido a que se dieron cuenta que las islas no pertenecían al tratado de Tordesillas y decidieron poner fin a la odisea y emprender el camino de regreso. La nao Trinidad que había estado comandada por Magallanes trató de volver por el Pacífico, pero no lo logró al ser capturada por barcos Portugueses. La nao Victoria, con Elcano al frente, se dirigió de regreso a España a través del océano Índico y bordeando el cabo de Buena Esperanza en África.

El 6 de septiembre de 1522 la Victoria entró en el puerto de Sanlúcar con solo 18 famélicos tripulantes de los 250 que partieron, completando la primera circunnavegación al globo de la que se tiene constancia. El emperador Carlos V recibió a algunos de los supervivientes y concedió a Elcano una renta anual y un escudo de armas con un globo terráqueo y la leyenda: Primus circumdedisti me (El primero que me circunnavegó).

Sebastián Elcano regresó más tarde a otra expedición al Pacífico, donde murió en 1526.

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