Arequipa

Alumnas incursionan en el mundo de las abejas

30 de abril de 2019

La universidad no solo debe cumplir con ser un centro de formación, sino asegurar ser el paso previo para que los jóvenes sean generadores de sus propios ingresos y muchos lo están logrando, incluso antes de egresar del centro de estudios, como el caso de las estudiantes Malena y Anel, quienes tienen que lidiar con dolorosas picaduras de abejas, pero aun así, ya han iniciado exitosamente un proyecto, emprender con la miel.

Por: Roxana Ortiz A.

En el fundo que tiene la Universidad Nacional de San Agustín en la zona de El Pedregal, hace algunos años se instaló un panal de abejas para que los estudiantes de Agronomía pudieran conocer de qué se trata el curso de Apicultura. Hasta allí viajaban cada 15 días.

Estas jóvenes quisieron ir más allá y decidieron presentar un proyecto de emprendedurismo y hacerse cargo de la administración del panal. “Estaba abandonado, nadie cuidaba de las abejas, las crías se morían por la acumulación de miel que nadie recogía”, cuenta Malena Hancocallo Quispe.

El objetivo es reflotar los panales y volverlos rentables. Con la miel que han obtenido en una primera cosecha están generando ingresos económicos, que por el momento les sirve para costear los montos de los pasajes para viajar hasta el fundo, junto a su compañera Anel Ochochoque Jara.

Al principio no les fue nada fácil, no había fin de semana que no terminaran hinchadas a causa de las picaduras. “Son muy dolorosas, especialmente cuando te pican por el estómago o la espalda, no te puedes ni reír porque te doblas de dolor”, contó Anel.

A las abejas no les gusta el color negro y atacan más rápidamente a todo a aquel que lo lleve. Las prendas no son ninguna barrera para estos insectos, considerados los seres del reino animal más valiosos del planeta, porque si ellas no existieran, es improbable que hubiera vida. Las agudas picaduras traspasan generalmente las prendas de vestir delgadas, cosa que ellas tuvieron que experimentar en carne propia.

“Las abejas con las cuales trabajamos son la especie cárnica, que generalmente son dóciles, pero siempre hay algunas que se molestan y atacan a quienes tienen enfrente. Nosotras ahora usamos prendas más adecuadas para trabajar, pero siempre encuentran alguna parte donde causar daño”, comenta Malena.

En el tiempo que se han hecho cargo de las abejas Unsa, han logrado incrementar la población y ya tienen otro panal muy bien poblado, por lo que consideran que en muy poco tiempo, la producción de miel de abeja de esta casa universitaria podría masificarse.

Por el momento el pote de medio kilo lo comercializan a 15 soles, y es que han tenido que adquirir envases de vidrio, debido a que se ha prohibido el uso de envases de plástico en la universidad. “Con el tiempo se tendrá que comprar botellas al por mayor y seguramente bajarán los costos”, dicen.

Por ahora el registro sanitario se encuentra en trámite y también se viene trabajando el logotipo que llevará el nuevo producto universitario.

Malena cuenta que ha hecho prácticas en Trujillo, también con abejas, y allí por ejemplo, estos maravillosos insectos, no son utilizados tanto para la producción de miel, sino para la polinización de los árboles frutales.

“Allí se alquila un panal por unos 250 soles por mes y se lo lleva a cada fundo para la polinización de las plantas, cuando estas se encuentran en plena floración, con el objetivo de mejorar la calidad de los frutales. Este mismo método también puede ser utilizado en el proyecto irrigacional, mejor aún si se trata de obtener productos para exportación”, dijo Malena.

El mundo de las abejas es muy peculiar y metódicamente organizado. Ellas viven en una especie de comunidad que es llamada científicamente como colonia. Está compuesta por una reina, que es prácticamente el alma de la colmena y que se encarga de poner millones de huevos para dar vida a miles de crías. Esta reina despide una feromona especial, con la cual las demás abejas se identifican y eso les permite regresar a su panal, a pesar que puedan existir varios alrededor. Pueden poner entre mil 600 y 3 mil huevos diarios y viven unos 5 años.

Pero hay que tener cuidado en mover la caja que las contiene. Anel cuenta que un día decidieron trasladar la caja a unos dos metros de su lugar original porque estaba ubicada en zona inestable y sus inquilinas se desorientaron y daban vueltas por donde consideraban debía seguir su reina.

Están las obreras, que son las encargadas de recolectar el néctar de las flores y también realizan un trabajo interno en el panal, como la limpieza del mismo o el cuidado de las crías según le corresponda el trabajo. Los zánganos solo se encargan de fecundar a las reinas. Cuando se va alejando la primavera y ya no hay muchas flores para recolectar néctar, las propias abejas comienzan a matar a los zánganos, quedando solo los necesarios para mantener el reinado.

Ambas estudiantes aseguran que con un poco de práctica el trabajo se vuelve muy sencillo y no es muy costoso si se desea iniciar un negocio. Una caja con todos sus implementos para poder instalar la colonia tiene un costo de 25 soles y el núcleo, que consta de una reina y por lo menos unas 50 abejas, debe estar en aproximadamente 150 soles.

Este negocio puede ser una alternativa para generar ingresos económicos extra, porque demandará de poco tiempo en el día; pero necesariamente debe vivir en el campo, ya que las abejas deben tener un lugar con muchas flores para ir a recolectar el néctar, que no debe ser más de dos a tres kilómetros de distancia. En la ciudad está completamente prohibida la instalación de panales de abeja, porque si bien estas no atacan de la nada a las personas, en algún momento se pueden desorientar, perderse e instalarse en cualquier lugar, y pueda que las personas al tratar de espantarlas sean atacadas.

Hace algunos años se hizo una supuesta investigación respecto a que las ondas electromagnéticas de los teléfonos celulares estarían afectando a estos insectos, que haría que se desorientaran y no podrían ubicar su colmena fácilmente, por lo tanto morirían; sin embargo, otros han salido a desmentir estos hechos y no existiría una base científica que así lo pruebe.

No solo la miel que producen estos pequeños seres vivos ayuda en la alimentación y en el mantenimiento de la salud de las personas, sino que la supervivencia del mundo depende en gran medida de ellas.

DATO

Se ha demostrado que de las 100 especies de cultivos que abastecen con el 90% de los alimentos al mundo, las abejas polinizan más del 70% de ellos. Además, polinizan más de 25 mil especies de plantas con flores. Sin estos insectos la actividad agrícola prácticamente desaparecería, lo que dejaría a muchas familias sin una fuente de ingresos y al mundo sin gran parte de alimentos.

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