Arequipa

Anciano vive en su tico desde la cuarentena

31 de marzo de 2020

La declaratoria de cuarentena lo agarró en la ciudad de Arequipa, hasta donde llegó para un chequeo médico.

«Quiero regresar a mi casa y yo les prometo cumplir con la cuarentena, como ahora estoy haciendo en mi carrito», dice don Pedro Cueva, de 70 años, quien desde hace quince días ha usado su tico para vivir, mientras dura el aislamiento social decretado por el Gobierno.

Es de El Pedregal y llegó a Arequipa para hacerse un chequeo de salud, puesto que había sido operado de la columna, pero justo cuando estaba retornando a su casa, en el sector de Huaranguillo fue detenido por miembros de las Fuerzas Armadas y le dijeron que no podía salir a la carretera.

Optó por estacionar su carrito en una de las calles del distrito de Alto Selva Alegre, donde permanece hasta el momento, pasando las noches en el asiento trasero, arropándose con una frazada que le prestó un vecino.

Trajo algo de dinero para alguna emergencia, con el cual se compraba una gaseosa, pan o galletas para alimentarse, pero lamentablemente ya no tiene más para comprar y solo pide la ayuda para que alguna autoridad, el Prefecto o el general encargado de la Policía Nacional en la ciudad, le otorguen un permiso para retornar a su casa.

Cumple estrictamente con la cuarentena y permanece dentro de su carro las 24 horas del día, del cual solo se baja para pedir apoyo a un vecino que le pueda prestar los servicios higiénicos. Cuando llega la noche sus temores se incrementan, puesto que los delincuentes hasta quisieron robarle su unidad.

En El Pedregal vive con su esposa, la que prepara desayunos para vender en las calles y de esta manera alimentar a sus tres hijos, el menor apenas tiene 13 años, quienes están sumamente preocupados por su salud.

«Yo podría seguir aquí si así es la disposición del Gobierno, pero ya no tengo dinero para comprar alimentos. Allí por lo menos contaba con mi vaso de leche que me daba el municipio y ahora la canasta que nos iban a dar; pero acá no tengo nada», dijo en su desesperación por regresar a casa.

No tiene idea de cómo pasará las siguientes dos semanas si es que no le permiten regresar con su familia, solo se encomienda a la «Mamita de Chapi» para que las autoridades le otorguen un permiso especial y pueda movilizarse durante dos horas hasta llegar a su casa.

«Tengo miedo de poder enfermarme, porque no sabría a dónde ir. En las noches hace mucho frío, no estoy alimentándome bien. Por favor ayúdenme a regresar a mi casa, es lo único que les pido», suplica el anciano, quien se moviliza apoyado en un bastón. No tiene más equipaje que la ropa que lleva puesta, ya que su intención era retornar el mismo día que tenía su consulta médica.

Actualización

Al cierre de la nota, el anciano recibió la ayuda que tanto clamó y tendrá un permiso especial otorgado por la Policía para regresar a El Pedregal junto a su familia.

Pedro Cueva agradeció a las personas que le brindaron ayuda durante los días que permaneció en su tico cumpliendo la cuarentena.
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