Columna

Anemia: El Mal Silencioso que se está robando el futuro

6 de febrero de 2020
Radar de anemia - Cotahuasi 2019

Los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) del primer semestre del 2019 ya están disponibles para los diferentes análisis de la población, casas universitarias, investigadores independientes, entre otros.

Es necesario manejar la estadística, reflejada en indicadores, para poder establecer una mirada real de la problemática que se sitúa dentro de nuestro país, región y localidad donde vivimos. Como por ejemplo: en el sector público es necesario para direccionar el presupuesto, cerrando brechas de desigualdad social, como la meta de este gobierno es mejorar las condiciones en el servicio educativo y de salud; también para establecer las líneas de investigación de los proyectos que tienen financiamiento de cooperación internacional, encontrando alternativas para mejorar el gasto, volviéndolo eficiente; conocimiento palpable de las autoridades políticas y partidos políticos para poder sensibilizar a la población, en cuales deben ser las directrices de futuro, para que toda la ciudadanía empuje el carro en una misma dirección.

Nos enfocaremos en la anemia, mostrando datos relevantes que deben ser de conocimiento de la opinión pública. La anemia es un trastorno en la concentración de la hemoglobina, disminuyendo así la capacidad de la sangre para el transporte de oxígeno en el organismo, concluyendo que es un indicador de mal estado nutricional y de salud.

La anemia tiene determinantes socioeconómicas, conductuales y ambientales que hacen que algunos individuos y grupos sean vulnerables a la anemia. Como bajos ingresos, nivel educativo, acceso a los servicios de agua y saneamiento, la pobreza (mapa de pobreza por el INEI), la religión y la brecha urbano-rural. Estas características e indicadores nos sitúan en la realidad de cada territorio donde se recrea la anemia, teniendo connotaciones particulares, propios del distrito, motivo por el cual se debe de tener acciones flexibles, homogéneas y cambiantes para poder combatir la anemia en todo el territorio nacional.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que la anemia afecta a 800 millones de niños, niñas y mujeres en todo el mundo en el 2011. Siendo los países de Perú, Bolivia y Colombia los que han empezado la reducción de la anemia progresivamente, pero las medidas ejecutadas han sido aisladas y sin buscar la integralidad de las propuestas.

En el mundo los países desarrollados como Alemania, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, mantienen sus indicadores de la anemia en 11%, concluyendo que no se puede desterrar esta enfermedad del todo. Pero reforzando la efectividad de las diferentes estrategias de cada país, para tener un horizonte de ejecución – sostenible en el tiempo –, así cambiar costumbres y tradiciones desde la alimentación, hasta las formas cómo se gestiona el territorio.

En el Perú, el Plan de Lucha contra la Anemia se focalizó a 1226 distritos con altos niveles de pobreza, teniendo como objetivo intervenir en 3 grupos poblacionales: mujeres en edad fértil, madres gestantes; niñas y niños menores de 36 meses de edad.

Entonces según la ENDES como vamos reduciendo la anemia en el 2019, cabe resaltar que la anemia esta analizada en niños de 6 a 35 meses de edad:

Las regiones que han aumentado en anemia son: Puno y Cusco, del 2018 al 2019. Donde Puno aumento de 67.7% a 69.9% y Cusco de 54.2% a 57.4%, consideremos que ambas regiones tienen una alta población dispersa y rural, con dificultad para el acceso a servicios públicos y de calidad, siendo muy volátil la anemia, se tiene que estructurar una estrategia articulada y territorial sobre cómo reducir la anemia y hacerlo de manera sostenida. Siendo la región que descendió más, Pasco de 58.7% a 50.2%.

En la región de Arequipa hay una reducción de 38.4% a 33.9% en el mismo intervalo de tiempo, considerando que el 70% de la población del departamento vive en la ciudad de la provincia de Arequipa, queda una brecha con los centros poblados rurales, que son imperceptibles si homogeneizamos el dato a nivel departamental. Dentro del enfoque de incluir para crecer y tener desarrollo social conjunto, se debe estar atento dentro de la administración pública para direccionar el presupuesto a la población en estado de abandono y vulnerabilidad.

Las estrategias son varias para ser implementadas y que algunas ya están siendo ejecutadas: historia clínica electrónica, garantizar la disponibilidad de insumos y medicamentos, sesiones demostrativas de preparación de alimentos y seguimiento del personal de salud y actor social desde la gestación, y una gestión territorial con voluntad política.

Lucas Z. Granda
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