Cultura

«Ángeles caídos», libro juvenil que pretende robarse la atención de los arequipeños

9 de diciembre de 2019

Su trabajo demoró tres años porque iba reescribiendo y puliendo. Hoy está a la mano en diferentes librerías.

Sebastián Pastor, un joven de 15 años de edad, se ha lanzado al mundo de la literatura con la publicación de su novela «Ángeles Caídos».
Estudiante del colegio Alexander Fleming incursiona en el mundo de las letras con una historia distinta a las publicadas en este 2019, una narración que colabora a la diversidad y producción en la que algunas editoriales comenzaron a incursionar.

Pastor en 142 páginas y bajo el sello editorial Grado Cero, describe y escribe con la imaginación de un joven impetuoso un mundo fantástico de ángeles.

«Todo nace cuando siento la necesidad de escribir mi propia historia. A mí me gusta mucho el estudio de seres paranormales como los hombres lobo, o los Nefilim, que es la principal criatura en mi primer libro», dice Pastor.
Influenciado por el internet, en donde desarrolló una investigación de esos seres extraños y sobrenaturales alimentó su historia, una historia relacionada con eso de ser joven, el descubrimiento y el cambio de la niñez, y la adolescencia a la juventud, e incluso los nuevos retos y dudas de la idea de crecer.

«He leído libros de vampiros, he visto series y películas. Recuerdo con mucho cariño el libro ‘La casa de la noche’, una obra no muy conocida aquí de P.C. y Kristin Cast, que es una saga totalmente adictiva», dice.
Pastor cuenta que desde los 10 años comenzó a tenerle cariño a la lectura, a los libros. El libro de Spencer Johnson, titulado «¿Quién se ha llevado mi queso?», terminó por crearle interrogantes, y descubrir respuestas, ¿Se puede escribir?, ¿Se puede crear historias a partir de temas de la propia vida y la ficción? Y comenzó a desarrollar su imaginación.

El culpable fue su padre Carlos Pastor, quien comenzó a contarle historias y traerle libros, y más libros.

Los libros de la saga «Los juegos del hambre» de Suzanne Collins, terminaron por introducirle en el mundo de la literatura. «Es una historia simple, sencilla, una serie de novelas que recomendaría a todo joven que desea crearse el hábito de la lectura», declara.

Sebastián dice que admira mucho al desaparecido escritor Miguel Ángel Delgado Luján, de quien leyó todas sus historias, libros que guarda con mucho aprecio porque de alguna manera colaboraron en su hábito de imaginar.

«Yo escribí ‘Ángeles caídos’ porque soy joven y quiero escribir para jóvenes, que conozcan mis personajes y que se identifiquen o encuentren las respuestas de este tiempo, con mis personajes», dice.

El proceso de la creación de su novela fue escribir pequeños relatos en una plataforma virtual, en donde los escritores noveles y de temprana experimentan y juegan con sus escritos, la plataforma «Wattpad», colaboró en su formación, pero como dice no terminó por encontrar su lugar.

«Allí escribí ‘Seres oscuros’, pero pese a que me leían mucho sentí que no era mi espacio», expresa. Y agrega: «He demorado tres años en escribir esta novela, la inicié cuando tenía 12 años, y fui realizando cambios, y puliendo mi texto, recortando y agregando cosas», dice.

Su madre, cuenta que él desde muy niño inventaba historias, que los cuentos de hadas los imaginaba él, que él terminaba contando o agregando nuevas cosas a esas historias clásicas como Peter Pan o la Caperuza Roja, que él desde muy niño, inventaba y contaba nuevos pasajes de esos personajes.

«Entonces reformulé toda mi historia y dije será de ángeles caídos, y entonces creé una criatura principal que es un Nefilim, llamado Dión», dice.
Sebastián cuenta que antes de estar en la cama echado, o atrapado en los videojuegos o en la calle o en cualquier lugar prefiere leer y escribir.
Su tío, Mauricio Pastor, un ingeniero de minas, fue el primero en leer su novela, fue el primero que le dijo, «esto debe conocerlo más personas, es una buena historia».

Olivia Vizcarra, su profesora y tutora, coadyuvó en su camino a un proyecto que poco a poco se fue convirtiendo en un relato complejo.

«Esta es la primera parte, faltan mucho más libros. Ya estoy escribiendo la segunda parte. Habrá más historia. Ahora me siento muy emocionado, muy contento con mi obra, y porque mi familia, mi madre y mi padre me han apoyado a concretar este proyecto que veía casi imposible por mi edad, pero que se ha concretado», expresa el joven escritor.

La propuesta llega en un momento clave, pues según dice, en Arequipa existe un gran interés por novelas juveniles.

«Ya es hora, hay mucha novela juvenil que llega del extranjero y no hay algo nuestro, por eso llego con este proyecto en un afán de crear o dar el primer pie en este género al que no muchos escritores en nuestra región se han atrevido a escribir y publicar», dice.

El libro se vende hoy en la «SBS Librería Internacional» y la «Librería El Lector».

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