Arequipa

Arequipa dejó de festejar aniversarios por solidaridad con otras ciudades

14 de agosto de 2020
Es la tercera vez que Arequipa no celebra su aniversario.

No es la primera vez que se dejan de realizar los festejos por un aniversario.

Los festejos por los 480 años de fundación de Arequipa se reducirán a un saludo de artistas  locales y nacionales a través de las redes sociales con el objetivo de brindar a los ciudadanos una distracción alternativa a los difíciles momentos que atraviesa por la pandemia, que no solo ha generado víctimas mortales, sino también la incidencia en la salud mental.

Pero no es la primera vez que se dejan de realizar los festejos por un aniversario, desde que se iniciaron aproximadamente en 1940, según el historiador Romel Arce Espinoza, sino que hubo dos oportunidades en las que se postergó la celebración o se suspendió, por solidaridad con las ciudades de Lima y Huaraz, debido a la cantidad de fallecidos que dejaron los terremotos.

El 24 de mayo a las 11:35 de la mañana se registró un fuerte terremoto en la ciudad de Lima, dejando una gran destrucción, debido a que la mayor parte de las construcciones eran de adobe y quincha; pero sobre todo a la gran cantidad de fallecidos que llegaron a 179 y más de 3 mil 500 heridos, especialmente de estudiantes que a esa hora estaban en las instituciones educativas. A ello se sumó un maremoto que afectó gravemente al puerto del Callao.

Los festejos en la ciudad, hasta ese entonces, no eran más que un acto protocolar en el que participaban las principales autoridades; pero ese año, el alcalde Julio Ernesto Portugal había hecho varias obras que iban a ser entregadas como un regalo para el aniversario de la ciudad.

Tenía que estar presente el presidente del Perú, Manuel Prado, pues había entregado el dinero para la construcción del Complejo Cultural Ateneo ubicado en la calle Tristán con Álvarez Thomas, que incluía el nuevo local de la Biblioteca Municipal y el Teatro Ateneo. También se había construido el Coliseo Arequipa; así que se decidió postergar la ceremonia para el mes de octubre de ese mismo año.

Según el historiador Arce Espinoza, en las memorias históricas no se dan cuenta de ceremonias por el aniversario de la ciudad antes de  esa fecha; pero sí se celebraba  el aniversario patrio, cada 28 de julio.

Es el alcalde Pedro P. Díaz en 1946 quien  decidió instaurar la “Semana de Arequipa”, con una serie de actividades protocolares incluyendo el Izamiento en la Plaza Mayor, la Misa y Tedeum en la Catedral de Arequipa, entre otros.

También en el mes de mayo, pero en 1970, un terremoto devastador  prácticamente  desapareció la ciudad de Huaraz en Ancash hasta en un 90%, seguido de un aluvión que sepultó la ciudad de Yungay. Allí  perdieron la vida un promedio de 10 mil habitantes, casi la mitad de la población. Los festejos por el aniversario de Arequipa se suspendieron  en su totalidad.

En ese entonces el alcalde era José Luis Velarde Soto, quien al año siguiente decidió retomar las actividades de aniversario para devolver la alegría a los arequipeños. Fue por  iniciativa del regidor Augusto Valdivia Barrientos que se instaura por primera vez Festidanza, con la participación de elencos internacionales de danzas.

Hasta ese entonces solo se realizaba la serenata, con una  gran fiesta criolla que se celebraba en el balneario de Tingo, hasta donde acudía toda la población. Un tiempo,  el lugar era escogido como una de las zona de veraneo, lo mismo que Sabandía, especialmente de las familias más adineradas de la ciudad; pero igual, todos disfrutaban de la celebración.

También se inició el ahora llamado Corso de la Amistad, que en ese entonces se denominaba La Gran Parada Leonística y que era organizada por el Club de Leones, donde se congregaba la mayor parte de la población.

En el año 1996, el día 14 de agosto, cuando miles de arequipeños disfrutaba de la serenata en diversos lugares de la ciudad, un lamentable accidente causó que 36 personas  perdieran la vida en el puente Grau, debido a que una de las bombardas alcanzó un cable de alta tensión que cayó sobre el puente Grau, donde se habían reunido cientos de  personas, causándoles la muerte por quemaduras.

Era el alcalde de entonces Roger Cáceres Pérez, quien había organizado el evento. Decidió continuar con la actividad programada para el Corso de la Amistad, hecho que fue duramente criticado, por lo que se postergó para el fin de semana siguiente.

DATO

Ya habrá momentos para celebrar, dice el historiador Romel Arce, pero los momentos que se vienen atravesando deben servir para reflexionar sobre lo que pasa en Arequipa y la  responsabilidad que todos deben asumir, como autoridades y como ciudadanos sobre el futuro que se quiere y sobre todo, aprendiendo de los errores.

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