Arequipa

“A partir de tus experiencias infantiles tomas decisiones de adulto’”

Antes de terminar el 2017, Arequipa vio nacer a un nuevo valor en las letras. Cleyder Ludeña Bernal, de 25 años, abogado y admirador de Ribeyro, es considerado uno de los jóvenes escritores a tomar en cuenta. Su primer libro titula Puro Cuento (editorial Quimera), una colección de relatos urbanos y cotidianos.  

12 de enero de 2018
“A partir de tus experiencias infantiles  tomas decisiones de adulto’”

Antes de terminar el 2017, Arequipa vio nacer a un nuevo valor en las letras. Cleyder Ludeña Bernal, de 25 años, abogado y admirador de Ribeyro, es considerado uno de los jóvenes escritores a tomar en cuenta. Su primer libro titula Puro Cuento (editorial Quimera), una colección de relatos urbanos y cotidianos.

 

Por: Lino Mamani A.
- Cleyder, cerraste el 2017 con la publicación de “Puro Cuento”. Cuéntanos, sobre todo a los jóvenes que también están en este objetivo, ¿Cuán arduo fue el proceso?

En realidad fue un proceso de años, porque empecé a escribir desde que entré a la universidad el 2011. Tendría 18 años y a lo largo de esos seis años vine escribiendo muchos cuentos. Algunos los fui descartando hasta que quedaron los cuentos que publiqué. Fue un proceso difícil.

 

-No es sencillo publicar y menos hacerse de un nombre en regiones.

Para empezar el tema editorial como que todavía está empezando recién, aunque últimamente se está tomando en serio. Por ejemplo, con el premio (Premio Nacional de Literatura 2017) que ganó Yero Chuquicaña, como el reconocimiento que tiene (Orlando) Mazeyra y otros escritores regionales. Es un poco difícil, sobre todo porque la gente no tiene esa curiosidad literaria.

 

-Estudiaste psicología y derecho en la Unsa, pero no te alejaste de la literatura. ¿Qué de hermoso le hallas a la ficción?

Bueno, la ficción es una forma de construir uno su propia realidad, poder escaparse un rato, por algún momento, de la fealdad de esta realidad y abstraerse de lo cotidiano, de todo lo cruel que puede ser la realidad. Eso es lo bonito de la ficción y de la literatura. Psicología lo dejé en el segundo año, porque no satisfizo mis expectativas como estudiante. Derecho lo seguí hasta el final, porque derecho y literatura prácticamente son lo mismo, según veo. Las experiencias que uno adquiere en la realidad pueden llegar a ser una fuente de inspiración para la literatura. El derecho, a veces, supera la ficción y hay casos que son interesantes para la literatura.

 

-Y justo en esa línea, ¿cuánto de tu experiencia de la infancia y juventud te sirvió para estos cuentos?

Todos los cuentos tienen algo de mí. La materia prima de todos mis relatos que están en este libro parten de mi experiencia, pero ya en los relatos fueron maquilladas, ficcionadas y reinventadas. La infancia es clave porque justamente a partir de tus experiencias infantiles tomas tus decisiones de adulto. Según la infancia que a alguno lo haya marcado uno puede transitar por la vida y definitivamente mi infancia tuvo mucho que ver en los relatos que escribí.

 

- En la mayoría de los relatos del libro hablas de lo cotidiano y resalta que los escribes dándole un toque de sentido del humor, una chispa de sarcasmo que muchos lectores hallamos cuando leemos a Bryce, salvando las diferencias. Ejemplos son: “Cómo los chismes mueren” o “El Perdedor”, que trata de una vecina chismosa.

¡Claro! Justamente (Julio Ramón) Ribeyro y (Alfredo) Bryce son los escritores que más admiro, sobre todo Ribeyro, quien es como un ideal para mí. Sí, hay algunos pasajes graciosos, utilizo la ironía, el sarcasmo, porque la idea es entretener con la literatura, abstraer de la realidad a las personas y espero haber llegado a eso.

 

- En la primera parte del libro hablas de esos amores adolescentes. Hallo en estos relatos un intento de tratar de conmover y de algún modo generar polémica…

Sí, también hay eso. Además, intenté introducir un poco, como de contrabando el tema del aborto. Un poco ironizando y haciendo sarcasmo del tema para visualizar lo absurdo que pueden llegar a ser algunas circunstancias en nuestra legislación que prohíbe el aborto. Por ejemplo, está “La Conquista”, el primer cuento, donde trato de plasmar situaciones absurdas, como la prohibición del aborto en ciertos casos está legislada y penada, lamentablemente, en nuestro país. No todos compartirán mi perspectiva y no tiene por qué ser así.

 

- Tú que eres joven y que de algún modo entraste a la escena literaria ahora, ¿Cuál crees que es tu responsabilidad frente a la cultura regional?

Mi responsabilidad, pienso yo, es no dejar que la juventud deje de lado la literatura como un medio de alcanzar cierta humanización. Esta responsabilidad la asumí desde las aulas universitarias. En el 2015, fundamos el grupo académico Liberatura, que justamente promovía la cultura, la humanidad en el derecho y en otras disciplinas. La principal labor de un escritor o de alguien que está ingresando a este ámbito es humanizar a las personas, humanizar el quehacer, la política, el derecho, la medicina, humanizar todo. Todo tiende a la mercantilización, todo se volvió un producto, pero nuestra labor es retornar a la humanización.

 

- En la breve reseña que está en la solapa del libro, al final dice algo bien curioso. “Este es su primer libro y espera que sus lectores lo perdonen”.

(Risas) He leído algunas biografías, algunas manifestaciones de algunos escritores que siempre se lamentan de su primer trabajo. Espero que a mí no me suceda, pero por si acaso pido perdón por adelantado.

 

 

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