Arequipa

Así se hacen los pronósticos del Senamhi

10 de febrero de 2019

Ahora se pueden predecir eventos climáticos extremos con cinco y siete días de antelación, con más exactitud que hace dos décadas. Sin embargo no es tarea fácil considerando que falta implementar más tecnología de vanguardia para monitorear la variada geografía de nuestro país.

Por: Mariela Zuni Mollosihue

Nuestros antepasados utilizaban las señales de la naturaleza para prevenir un evento de origen meteorológico. Observaban las estrellas, las fases de la luna o el canto de las aves para años secos o húmedos.

En Arequipa y en varias regiones del país y de América del sur, uno de los más famosos pronosticadores del tiempo es el Chihuanco (Turdus Chihuanco). “Esta ave se alegra al advenimiento de las lluvias y es el verdadero anunciador de este fenómeno, porque cuando canta ya se tiene por seguro que va a llover”, destaca la publicación Willay del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).

Si bien hasta hoy en día los lugareños dan fe del anuncio del Chihuanco, existen herramientas modernas que ayudan a los científicos a prevenir con hasta una semana de anticipación un evento climático.

Las probabilidades tienen un alto porcentaje de acierto lo que se logra con una supercomputadora que en base a complicadas ecuaciones matemáticas permite simular los eventos meteorológicos como la formación de las nubes, la dirección de su movimiento por acción del viento, o la proximidad de lluvias y tormentas sobre un espacio del territorio.

OJOS EN CIELO Y TIERRA
El pronóstico del tiempo es una probabilidad del estado del clima y está supeditado a la información que se cuente de las estaciones. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología en las últimas décadas ha implementado más estaciones en todo el Perú, en lugares vulnerables con presencia de población y existencia de ríos.

Antes los pronósticos se hacían en base a estadística y de acuerdo a la tendencia de un evento pasado, como una lluvia en condiciones similares, se sacaba una probabilidad y a veces no era exacta.

Ahora toda la información es ingresada a los sistemas de base de datos del Senamhi. Con la implementación de la tecnología, el uso de imágenes del satélite GOES 16 y tecnología computacional, con los modelos numéricos, que son fundamentalmente ecuaciones matemáticas ingresadas a computadores que determinan lo que va suceder a futuro. Dan una aproximación.

Cada ecuación arroja información por cuadrantes de 22 kilómetros en el mapa. Es la aproximación máxima que permite ver el satélite, lo que ocurra dentro de esa extensión no se puede precisar, señala el especialista del Senamhi, José Luis Ticona Jara.

Toda tecnología tiene limitaciones y existe un margen de error. Por ejemplo, el querer saber si va llover más de 7 días en adelante tiene una probabilidad del 50% de que suceda. Por ello el Senamhi maneja como límite poder prever que va suceder ese tiempo como máximo. No obstante los pronósticos que se emiten son de tres días generalmente.

En los últimos años por el tema de gestión de riesgos de desastre por los eventos extremos en ciudades, ha hecho de que el Senamhi migre a un pronóstico más detallado, más específico, el que se denomina “pronóstico de corto plazo”, hablamos de horas.

En caso del Perú debido a la diversidad de climas y la topografía, estamos sometidos a variaciones rápidas en la atmosfera, lo cual necesita ser monitoreado, de tal forma que mediante el sistema de gestión de riesgos de desastre se informe a las autoridades en tiempo real, para dar la primera respuesta ante una emergencia.

En Arequipa el Senamhi cuenta con 43 estaciones, entre meteorológicas, hidrológicas y climáticas, que miden el comportamiento del clima, los caudales y las condiciones para fines agrícolas. Las que en los últimos años están siendo automatizadas para tener la información en forma rápida.

La información obtenida de las estaciones también se ingresa al sistema de computadoras, sumado a las imágenes del satélite geoestacionario GOES 16 pueden dar un pronóstico más acertado de lo que va a suceder en la región.

Las imágenes se emiten cada 15 minutos, haciendo simulaciones de lo que podría ocurrir, información que se envía a la plataforma de Defensa Civil, integrada por autoridades de la región.

El jefe zonal del Senamhi, Guillermo Gutiérrez Paco, comenta la necesidad de que el Perú cuente con un radar meteorológico el cual haría un barrido de lo que sucede en tierra con una mayor exactitud, considerando las limitaciones de las imágenes satelitales. Contribuiría a monitorear la formación de nubes, los sectores e incluso el volumen de descarga.

En Arequipa, los encargados de pronosticar el clima son un equipo de cuatro profesionales, dirigidos por el biólogo Guillermo Gutiérrez, que están en permanente alerta de la información proporcionada por el Sistema de Pronóstico Regional.

¿ADIÓS CHIHUANCO?
Aunque las nuevas tecnologías son más avanzadas y exactas, el Chihuanco no deja de ser útil pronosticador de la lluvia. De plumaje color gris y pico amarillo canta ante la cercanía de la lluvia, pues será ocasión para alimentarse de los gusanos de tierra. Anecdóticamente una de estas aves visita con periodicidad las instalaciones del Senamhi. En el jardín que da a la estación de monitoreo hace sentir su presencia con su canto característico, muchas veces acertado para el aviso de lluvia.

“NIÑO” MALO
A inicios de esta semana el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) advirtió que 335 distritos de la Sierra, situados en 13 regiones, entre ellas Arequipa, Tacna, Moquegua y Puno, presentaban un riesgo muy alto de afectación por deslizamientos, huaicos u otro tipo de movimientos de masa, tras el aviso de lluvias del Senamhi.

En el sur, a decir de los especialistas del Senamhi, estos eventos están relacionados al fenómeno El Niño, que ha generado que las lluvias se concentren principalmente en los valles interandinos, como Arequipa.

Explican que el sistema de Alta Boliviana ingresa a la sierra sur una gran masa de humedad, lo cual es propio de la estación, sin embargo El Niño al calentar la costa produce aire caliente que tiende a ingresar a la zona media, donde ambas masas se juntan creando tormentas en la cuenca media de la región. Como la lluvia inusual que se registró en Aplao y causó destrucción por el ingreso de un huaico.

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