Arequipa

Con honores de héroe enterrarán a tío de vargas Llosa

El combatiente hasta hace un par de años fue llamado “Felipe”, al no conocerse su verdadera identidad, pero ahora se sabe que José Carlos Zacarías Llosa Llosa fue pariente del propio Mario Vargas Llosa. Participó en la batalla de Alto de la Alianza, desmontando una vez más, esa historia de desprestigio que se intenta crear contra Arequipa, de cuyos ciudadanos se dijo habían traicionado a la Patria.

11 de mayo de 2018

El combatiente hasta hace un par de años fue llamado “Felipe”, al no conocerse su verdadera identidad, pero ahora se sabe que José Carlos Zacarías Llosa Llosa fue pariente del propio Mario Vargas Llosa. Participó en la batalla de Alto de la Alianza, desmontando una vez más, esa historia de desprestigio que se intenta crear contra Arequipa, de cuyos ciudadanos se dijo habían traicionado a la Patria.

El próximo 24 de mayo sus restos estarán llegando al Ala Aérea donde recibirá un homenaje de las Fuerzas Armadas, para luego trasladarlo en su carroza hacia la Plaza Mayor. En el Salón Consistorial la población podrá también rendirle honores y conocer un poco más del sacrificio de este joven oficial que se enfrentó a las fuerzas chilenas.

Al día siguiente en la Basílica Catedral se estará celebrando una misa de cuerpo presente, para luego trasladarlo hasta el Cementerio General de La Apacheta, donde su familia tiene un mausoleo, que está siendo adecuado para recibir sus restos.

José Carlos Zacarías Llosa Llosa tenía 30 años cuando decidió ir al campo de batalla, vivía en la provincia de lslay y llegó a ocupar el cargo de subprefecto. Junto a otros peruanos y también bolivianos, trataron de frenar el avance chileno en lo que se denominó la batalla de Alto de la Alianza. No era muy alto, tenía 1.67 metros, delgado y atlético.

Fue mestizo con ascendencia europea, tenía barba y cabello largo. Su cuerpo fue saqueado, no llevaba su sable ni sus cartucheras cuando fue encontrado, únicamente se le encontró dos botones de las botamangas que permiten asegurar su rango militar, describió la arqueóloga Milena Vega-Centeno, quien durante los últimos años se ha dedicado a confirmar su identidad

En el bolsillo de su chaqueta encontraron un libro de urbanidad y buenas costumbres, que en esos tiempos era indispensable para la gente que habitaba la ciudad. Algo que llamó la atención, era que también, en medio de las hojas del libro que se pudo recuperar, había un dibujo del monitor Huáscar, que fue capturado un año antes de esa batalla, hecho con tinta. Se incluía en la libreta cuatro inscripciones con el nombre de una mujer: Ángela Morales.

Han pasado 138 años de esa sangrienta batalla, en la que murieron cientos de peruanos y bolivianos. En el año 2015 el gobierno de Bolivia pidió el apoyo del Ministerio de Cultura peruano para investigar lo que en ese tiempo fue el campo de batalla del Alto de la Alianza, trabajo que fue iniciado por la Marina de Guerra y la arqueóloga cusqueña.

Con las excavaciones se logró rescatar los cuerpos de dos soldados bolivianos y el de un oficial peruano. Los restos de los extranjeros fueron repatriados y recibidos como héroes de guerra en su país. La arqueóloga Vega-Centeno fue condecorada en La Paz por el trabajo desarrollado.

A pesar del saqueo realizado a sus pertenencias, antes de ser enterrado en el propio campo de batalla, se le encontró prendido en el saco del uniforme un detente de seda hecho a mano con la imagen del Corazón de Jesús, que todavía mantenía la sangre del soldado.

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