Arequipa

Editorial: Las prisiones preventivas

De acuerdo al nuevo Código Procesal Penal, la prisión preventiva es un recurso que puede ser solicitado por los fiscales y aceptado por jueces de causa cuando existe el riesgo de fuga del presunto responsable de un delito o son evidentes las obstaculizaciones que en relación al proceso hagan los acusados, pero son evidentes algunos casos, en los que no existe explicación racional para que se mantenga a un presunto responsable, encerrado en penal por meses y hasta por años, perjudicando su situación económica y familiar hasta límites inimaginables.

13 de enero de 2018
Editorial: Las prisiones preventivas

De acuerdo al nuevo Código Procesal Penal, la prisión preventiva es un recurso que puede ser solicitado por los fiscales y aceptado por jueces de causa cuando existe el riesgo de fuga del presunto responsable de un delito o son evidentes las obstaculizaciones que en relación al proceso hagan los acusados, pero son evidentes algunos casos, en los que no existe explicación racional para que se mantenga a un presunto responsable, encerrado en penal por meses y hasta por años, perjudicando su situación económica y familiar hasta límites inimaginables.

Un caso emblemático sobre el particular en Arequipa, es el del ciudadano Pepe Julio Gutiérrez, que está por cumplir 33 meses en el penal de Socabaya, por el presunto delito de extorsión relacionado con la empresa Southern Perú en el caso Tía María, resulta intolerable para él, y de seguro para su familia, tenerlo casi tres años en un penal y un fiscal que pide ampliaciones hasta el límite, pues no agota las averiguaciones necesarias para posibilitar que un juez sentencie con certeza.

La justicia peruana está recusada y la causa fundamental son las demoras en el quehacer de los magistrados. Se habla de juicios larguísimos, atribuyendo responsabilidad en el hecho a una excesiva carga procesal, pero también hay injusticia cuando se encierra a un varón, o a una mujer, mientras se tramita conseguir indicios suficientes para que un juez decida sobre causa y hay falla en el propio juez cuando permite que los plazos se venzan sin resolverse.

Los hombres de derecho están en la obligación de interesarse respecto a un problema como este. Si se es exigente para evitar la fuga o el obstáculo en proceso, también se debe serlo para resolverlo en forma pronta.

 

La prisión preventiva debe ajustarse a pautas específicas y válidas en defensa del honor de persona detenida o para castigarlo en forma que más convenga en el plazo prudente que sea posible.

 

 

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