Arequipa

Editorial: Lo que queda por hacer

Ayer tarde juramentó el Gabinete recompuesto presidido por Mercedes Aráoz, en procura de una renovación de propósitos del alicaído presidente Kuczynski y en base a la esperanza de que se produzcan cambios suficientes y necesarios para devolver paz y tranquilidad a la ciudadanía y a la inversión. A estas alturas de la gestión de PPK poco se puede decir sobre las consecuencias saludables de lo que debe ser un propósito de enmienda de lo mal hecho en el primer año y medio de gobierno y también conocer verdades sobre el supuesto juego de cartas bajo la mesa, en base a las cuales Kuczynski se salvó de la vacancia y se produjo el indulto a Fujimori.

10 de enero de 2018
Editorial: Lo que queda por hacer

Ayer tarde juramentó el Gabinete recompuesto presidido por Mercedes Aráoz, en procura de una renovación de propósitos del alicaído presidente Kuczynski y en base a la esperanza de que se produzcan cambios suficientes y necesarios para devolver paz y tranquilidad a la ciudadanía y a la inversión.

A estas alturas de la gestión de PPK poco se puede decir sobre las consecuencias saludables de lo que debe ser un propósito de enmienda de lo mal hecho en el primer año y medio de gobierno y también conocer verdades sobre el supuesto juego de cartas bajo la mesa, en base a las cuales Kuczynski se salvó de la vacancia y se produjo el indulto a Fujimori.

Un poco como respuesta de la inquietud ciudadana se produce hoy una marcha de protesta en Lima para condenar lo pasado en la política, entre la Navidad y la llegada de reyes, festividades religiosas que siempre significaron paz y hermandad entre peruanos y que en estos tiempos nos encontraron divididos y generalmente enfrentados.

La doctora Mercedes Aráoz tiene por corto tiempo una oportunidad que ella no debe desperdiciar y tampoco el Gobierno que integra, pues conocida es la decisión de la mayoría de la oposición organizada en el Congreso que no aceptó participar de un gabinete de entendimiento y que siguió pregonando que su labor primera seguirá siendo la de fiscalizar y luego legislar.

El país espera que se rompan los moldes que imperaron en los últimos meses del gobierno de Ollanta, y en los 18 de Kuczynski para tener una idea clara con respecto a lo que sobrevendrá en lo económico y en lo político hasta el 2021 en que Kuczynski entregará el mando a quien haya sido elegido presidente.

 

El nuevo gabinete tiene misiones específicas que cumplir, las cuales son las de procurar un entendimiento mínimo entre los actores políticos de la actualidad, devolver confianza a la inversión y procurar unidad para reducir brechas existentes en múltiples campos de la actividad peruana.

 

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