Arequipa

El alza del ISC se tomó en mal momento

4 de junio de 2018

Un Gobierno imprevisto, la falta de un equipo de trabajo sin planes a corto, mediano y largo plazo, sumado al incremento de impuestos que se agravó con la suba de los precios internacionales de combustibles, además, de un ministro de Economía que no sale a explicar el porqué de las medidas, ha puesto al Gobierno en el ojo de la tormenta, que al parecer, solo le queda usar el Fondo de Compensación para estabilizar los precios de los combustibles y una reforma tributaria urgente. Ampliar la base tributaria y dar beneficios para formalizar la actividad productiva del país, es necesario según el economista, Germán Chávez Contreras.

Por Roxana Ortiz A.
-¿Incrementar los impuestos no ha sido una medida atinada?
Cuando un postulante candidatea para llegar al cargo, se prepara, tiene un programa de gobierno, trabaja con un equipo y tiene una propuesta más o menos completa de lo que debe pasar con la economía y las medidas políticas a asumir, lo que le correspondió a Pedro Pablo Kuczynski, pero que no ha pasado con Vizcarra, que no ha tenido tiempo para pensar en un programa o en un equipo de trabajo que parecía no compartía con PPK. Incluso se alejó del gobierno para irse a Canadá, por lo que tuvo que improvisar y digo esto porque cuando se entrevistó a David Tuesta la primera vez, expresó que no se iba a tocar la reforma laboral y tampoco incidir en la informalidad, dos temas sustanciales para el país, que no podían dejarse de lado; pero qué es lo primero que hace; como la caja fiscal estaba con déficit, cercana al 3%, decide por lo más simple: ajustar impuestos.

-Según su análisis ¿cuál era el planteamiento del MEF?
Lo que se quería era lograr unos mil 700 millones de soles para reactivar varias cosas que están en un programa de corto plazo y no solo quiso ajustar impuestos, sino también lograr la reducción en consumo de algunos productos que no son saludables para la población, como las bebidas gaseosas, alcohólicas o el tabaco. Pero también desincentivar el uso de combustibles contaminantes, que hacen daño a la salud, y que al final le cuesta al Gobierno recuperarla. Sin embargo la medida se tomó en mal momento, cuando los precios de los combustibles internacionales están alcanzando los 80 dólares con una tendencia a la alza, mientras que el año pasado estaban en 55 dólares el barril.

-¿Entonces el incremento del ISC no ha sido el causante de la suba?
Ese incremento es irrelevante, apenas de un 20%, pero el precio internacional a los combustibles es el que ha generado el 80% de ese costo. Pero es difícil hacer entender al pueblo lo que está ocurriendo, más aún cuando el propio ministro de Economía no sale a explicar lo que está pasando. Solo el presidente Martín Vizcarra dijo que el tema se está evaluando, pero él no es el especialista, no es el indicado para hacerlo.

-¿Cómo se puede reactivar la caja fiscal?
Hay dos formas de incrementar la caja fiscal. Le gravo al formal mayores tasas para recuperar rápidamente los impuestos, que pueden ser directos o indirectos; estos últimos podrían ser a la Renta, pero la recuperación sería en unos seis meses en adelante. Mientras que el ISC graba al consumo, a la actividad productiva, al transporte, a los combustibles, alimentos y otros, que la empresa entrega directamente a la Sunat, del incremento obtenido a los productos, en este caso a los suntuarios, pensando no iba a tener un gran impacto, pero lamentablemente coincidió con medidas internacionales.

-Los gremios piden se retroceda en la medida ¿Será posible hacerlo?
Yo no creo que se retroceda, porque sería un colapso, creo más bien- además ya soltó un poco la idea- que si se sigue generando mucha conmoción, va a tener que usar el Fondo de Compensación para reducir los precios de los combustibles, hasta que a nivel internacional se estabilicen, de tal manera que el impacto sea menor y la población no los sienta.

-¿Qué otras medidas podría aplicar el Gobierno?
El Gobierno no es solo el MEF, sino que hay otros sectores donde hay mucho por trabajar y que tienen que ver con el tema social, con la vivienda, con la construcción, con la producción. Yo hubiera comenzado por ahí, para que la gente vea que están trabajando, luego justificar un gasto. Pero si lo primero que hago es ajustar impuestos, es un absurdo, políticamente no es lo mejor. La asesoría no ha sido buena porque la población sigue viendo que la violencia se incrementa, que la reconstrucción sigue lenta, gastos insensatos de un Congreso, no se diversifica la producción, seguimos dependiendo de un sector primario minero. No hay aparentemente un rumbo.

-La población cree que se ajusta al que menos tiene y que grandes empresas tienen muchos beneficios ¿Esto es cierto?
Los impuestos directos se cobran a los que más tienen y eso sirve para dar a los más necesitados a través de escuelas, hospitales y otros, así se recorta la brecha existente, entre ambos sectores. Los impuestos indirectos gravan a todos por igual y eso profundiza la brecha entre ambos sectores, que es lo que ha ocurrido. Es cierto que la presión tributaria esta baja, por los 13% o menos, cuando debería estar en 17%, por lo que se generó el déficit de la caja fiscal, pero a pesar de estar baja, eso es lo que se recauda a las grandes empresas, de eso está viviendo el país, lo cual no es fácil entender para la población.
Es cierto que se debería revisar la tributación de las empresas trasnacionales e incluso revisar algunos contratos, pero de acuerdo a ley, porque si se hace arbitrariamente le puede costar al país más caro de lo que puede recaudar.

-¿Qué no se está haciendo bien entonces?
El sector formal es el que para la olla, pero ya está saturado. El 72% del empleo es informal, el 60% de la producción es informal. La Sunat no está haciendo su trabajo para ampliar la base tributaria. Hay que dar facilidades a quienes quieren emprender un negocio.
Si yo quiero hacer un negocio necesito dinero, me tengo que prestar de un banco, si es que me lo dan, porque no tengo un respaldo o una garantía, me van a cobrar tasas altísimas. Me voy al sistema financiero informal y me cobran 10% al mes y al año resulto pagando 200%, así ningún negocio resulta. Si como Gobierno, quiero formalizar, entonces creo un fondo, como el Fogapi y le doy un respaldo financiero, de tal manera que en la banca me bajarían las tasas de interés, porque ya no soy riesgoso y solo pagaría un 20% al año. También podría hacerse efectiva la propuesta: Tú te formalizas, yo te compro, ya sea ropa, alimentos y otros, en base a un buen estándar de calidad. Si el gobierno me compra y me respalda, yo me formalizo y comienzo a crecer y generar puestos de trabajo, así muevo la economía

-¿Pero cómo competir con precios tan bajos, como de productos chinos, por ejemplo?
En China políticamente no son democráticos, nadie protesta, pero viven y trabajan inhumanamente, con muy bajos sueldos, por eso pueden producir tan barato, nadie puede competir con ellos. Se pueden revisar cuestiones arancelarias y entrar en acuerdos bilaterales para que ciertos productos nacionales puedan tener preferencia. No soy partidario de los subsidios, pero en algunos casos se podría tomar en cuenta, para insumos que ayuden a la producción nacional y se pueda tener precios competitivos, además de dar beneficios a quienes busquen formalizarse, así como normas, como que por ejemplo, se adquieran los uniformes para la policía de productores nacionales, no de comerciantes

-¿El gobierno no cuenta con buenos asesores, como para no tomar otras medidas?
Yo dudo que no tenga asesores con ideas creativas y buscar alternativas que no sea las de incrementar impuesto, me imagino que pensarán que no es el momento.

-¿Podría empeorar la economía del país?
Esperemos que no. Desde el 2016 volteamos la balanza comercial que estaba negativa por tres años y el 2017 terminamos con un superávit de 7 mil millones de dólares y el pronóstico para este año es de 10 mil millones de dólares, situación en la que no hemos estado por lo menos en unos 12 años, pero podríamos estar mejor, si es que aprovechamos lo que está pasando con el precio internacional de los minerales.
Si se destraban proyectos como Tía María y otros en el país, podríamos tener una inyección millonaria de dinero. Cuando se plantea un proyecto minero, la producción se ve recién en unos 5 a 6 años a más, pero el beneficio está en la inversión inmediata. Solo Tía María podría aportar al fisco mil 500 millones de dólares de manera inmediata, además de generar empleo rápido, los trabajadores consumirían y se comienza a generar una serie de ofertas de servicios, la economía se movería. Si hoy se pone en marcha uno de los tantos proyectos mineros trabados, en unos 6 a 9 meses, se verían los cambios.

-¿Cómo ve el tema de la región Arequipa?
Arequipa ha crecido más que el Perú en el 2017, 4.1% mientras que el país llegó a 2.5%. Se estima para este año un 7% de crecimiento, pero se podría crecer más, si se reactivan proyectos como Majes siguas II. La Variante de Uchumayo, que ahora cuesta 7 millones más, tiene que culminarse porque está perjudicando económicamente a todos. Me parece un absurdo que digan que en Uchumayo aflora rápidamente el agua, eso lo sabía todo el mundo. El mayor problema que se tiene, es sin duda el transporte con un proyecto que se inició con Simón Balbuena y que lleva años sin una solución aparente. La solución se tiene que dar por sectores y los más importantes son la educación, salud y nutrición. Los hospitales son un caos y la persona es el fundamento de toda sociedad. Son sus necesidades las que se tiene que atender primero.

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