Arequipa

El pisco está de fiesta

14 de enero de 2019

Poder expresar la variedad y la riqueza del pisco es un placer para todos aquellos que vivimos inmersos en el mundo de la Gastronomía. Esta semana vivimos la  semana del chilcano, una fiesta donde el Pisco es la principal atención,  el chilcano se vuelve el coctel donde mejor se expresan la variedad y riqueza de este.

De maracuyá con mango, de aguaymanto con kion, de ruda, de rosas, de eucalipto. La tradicional versión del chilcano hecha con pisco, hielo, ginger ale y zumo de limón ha evolucionado hacia novedosas y hasta bizarras propuestas que los peruanos podemos disfrutar durante estos días.

Nos gustan los sour, pero preferimos tomar el pisco puro, en chilcanos o frutados, usando los deliciosos ingredientes de nuestra costa, sierra y selva. Y, aunque no todos estén de acuerdo, el chilcano permite precisamente eso, combinaciones atrevidas sin abandonar su esencia: ser elegante, refrescante y delicioso.

Al igual que el pisco sour, la historia del Chilcano se remonta a principios del siglo pasado, se cree que nace en las casas inmigrantes italianos, dejando de lado la suposición de haberse creado en las barras.

El chilcano tiene las cualidades para convertirse en el mejor embajador del pisco. Ello debido a su preparación permite apreciar todos los sabores y aromas de nuestro destilado.

A diferencia de otras bebidas y productos, el pisco es un trabajo de autor. Una obra de artesanos, con un sello personal inconfundible que le da ese carácter fino y exquisito, que se expresa de una manera fabulosa a través del chilcano.

Gracias a un excelente trabajo de los productores, podemos distinguir diferentes características en los piscos dependiendo de la región de donde provienen: Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna.

El chilcano es uno solo, el clásico. Quien tuvo la creatividad de preparar otros cocteles parecidos, no sólo debe ser un experto y creativo en la combinación de insumos, sino también al momento de darle un nombre.

Cóctel de origen modesto y popular, los elementos que se sumaron al triunvirato del chilcano aparecieron recién cuando la Coctelería moderna entró con fuerza en Lima, sus bares y barras de restaurantes y hoteles, enriqueciendo el sabor, cómo no, desde laboratorios históricos como el Morris Bar, donde se dio vida a su primo hermano, el pisco sour.

No sabemos con exactitud la fecha de creación del chilcano, pero hay dos cosas claras: la sopa de chilcano es anterior al trago y que su origen se remonta a los primeros años del siglo XX. Hay menciones del cóctel desde la década de 1910.

Esta semana es sólo una excusa para probar las innumerables creaciones que se harán por la fiesta de nuestro PISCO, aprovechemos y conozcamos más de qué es lo que nos aguarda este mundo, animémonos a ser parte de todo.

Mg. Yovana Morisaki – Directora Stendhal

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