Arequipa

El viaje poético de la luz

Retomar el proceso primitivo de la fotografía se ha convertido, aunque parezca paradójico, en una tendencia actual que busca evocar la belleza del blanco y negro trazado por una luminiscencia en una humilde caja desposeída de toda tecnología.  

30 de abril de 2017
El viaje poético de la luz

Retomar el proceso primitivo de la fotografía se ha convertido, aunque parezca paradójico, en una tendencia actual que busca evocar la belleza del blanco y negro trazado por una luminiscencia en una humilde caja desposeída de toda tecnología.

 

Por: Mariela Zuni M.
Fotos: Jorge Esquivel

 

Solo hay que dejar que la luz entre por el diminuto orificio del diámetro de la punta de una aguja y que al otro extremo haya papel fotográfico para que el motivo quede inmortalizado, todo al interior de una mágica caja oscura.

 

La cámara estenopeica representa el fundamento de la fotografía, el modo más antiguo de capturar una imagen. Lo único que hace falta es que no entre más luz que la del agujero, de esta forma los rayos del sol fijan la imagen en el papel, con pinceladas candentes que viajan por la oscuridad para hacer poesía.

 

La claridad de la instantánea dependerá del tiempo que el orificio esté abierto, una acción que puede tomar segundos o minutos, sin tener mayor posibilidad de enfocar o decidir el resultado final. El pequeño ojo por el que entra la luz proyecta en el interior de la caja mágica, que pude ser de cartón, madera e incluso latas, la imagen invertida del exterior, que se fija en el papel y después de un proceso químico se revela a blanco y negro.

 

Esta técnica de la caja oscura fue muy popular en el siglo XIX, pero feneció el período siguiente con la aparición de la cámara con lente que era más precisa. Incluso en los parques y plazas céntricas de Arequipa se podía apreciar estas cámaras cubiertas con una tela negra con la cual se retrataban los antiguos ciudadanos.

 

En la actualidad vivimos en una época de grandes adelantos tecnológicos, dentro de estos uno de los más populares es la fotografía digital. Los teléfonos celulares traen, con algunas diferencias de calidad, una cámara fotográfica con el que en un segundo después de la toma podemos ver el resultado final y borrar las que no salieron bien, hacer unos arreglos a las que están mejor y hasta compartirlas como el mundo entero simplemente con mover un dedo.

 

Con esta innovación tecnológica ¿qué gracia puede tener una cámara que tomará fotos a blanco y negro, y que tardan horas en poder verse? “Lo importante es la destreza técnica que cada fotógrafo debe desarrollar para cada fotografía: hay que calcular el ángulo para capturar la imagen deseada; calcular el tiempo que el pequeño agujero estará abierto y calcular la intensidad de a luz – natural o artificial - que ilumina el motivo a fotografiarse”, destaca Franz Grupp, director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Arequipa.

 

Con el cálculo preciso de las tres variables descritas por Grupp, más el trabajo de revelar el negativo y hacer la impresión, se puede obtener sorprendentes fotografías en blanco y negro, que dan la impresión de haberse tomado en una atmósfera especial, con una profundidad de campo que no se logra fácilmente al utilizar una cámara moderna.

 

“Para el ministerio de Cultura de Arequipa ha sido una experiencia muy grata el sacar adelante el primer Curso de Fotografía Estenopeica, en el que los participantes aprendieron a fabricar sus propias cámaras, cargarlas con el negativo, tomar la foto, revelar la película e imprimir el positivo en papel”, destaca el director de Cultura.

 

Con motivo de celebrarse el día mundial de la fotografía estenopeica (el 28 de abril), se realiza una exposición que demuestra el potencial artístico de una técnica humilde de fotografía. La muestra titulada “A través de lo invisible”, es hasta el 20 de mayo, recopila la obra de los alumnos del curso que ven en las cámaras de madera algo más que herramientas para jugar y experimentar y, a pesar del poco control del fotógrafo sobre la imagen resultante, adoptan la técnica como un medio de expresión habitual.

 

La exposición se presenta en la Casa del Moral, muestra los trabajos de Alexander Mamani Pacori, Claudia Olórtegui Rojas, Henrry Domínguez Salcedo, Rodrigo Condori Huisacayna, Rodrigo Zeballos Escalante Vivian Alfaro Díaz y María Luz Páucar de Geilich.

 

CREACIÓN AL 100%

Cecilia Cervantes Salinas, coordinadora de Industria, Cultura y Artes de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Arequipa, explicó que el proceso creativo se inició con la elaboración de la cámara, en el caso de los alumnos que participaron en el curso de fotografía Estenopeica el material a usar fue el triplay.

 

Los cajones, cuyas paredes interiores fueron recubiertas con pintura negra, poseían únicamente un diminuto agujero por uno de sus lados, el cual tenía que ser cubierto con una tela o cartulina negra. El papel fotográfico se coloca al otro extremo para que allí golpeen los rayos de luz y den origen a las fascinantes obras de arte, algunas incluso con personajes fantasmagóricos cuya silueta se disuelven en los muros de sillar de las casonas e iglesias arequipeñas.

 

AFICIONADOS

La fotografía estenopeica aparece en la actualidad como parte de la actividad individual de artistas y aficionados. Uno de sus seguidores es el fotógrafo peruano José Chuquiure con su elemental cámara estenopeica o Pinhole, construida de una lata de panetón, con la cual ha logrado fotografías artísticas únicas.

 

No sería raro que muy pronto observemos en las calles de Arequipa a jóvenes desposeídos de sus modernos Smartphone, portando tan solo unas pequeñas cajas o latas para tratar de capturar parajes arquitectónicos de la ciudad en lugar de selfies.  

 

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