Arequipa

En Arequipa hay 50 pacientes que hacen uso terapéutico del aceite de marihuana

26 de septiembre de 2017
En Arequipa hay 50 pacientes que hacen uso terapéutico del aceite de marihuana
El país está a punto de aprobar el uso terapéutico del cannabis, como ya lo hicieron Brasil, Chile o Uruguay. Los colectivos que están a favor, esperan que también se permita el autocultivo de esta planta con propiedades curativas. Entérese de casos reales de los beneficios de la yerba bendita que nada tiene que ver con la droga para fumar.
Por: Lino Mamani A.
Cuando lo vio correr, las lágrimas le brotaron a Verónica Vázquez. Su alegría se confundía con el temor de que en algún momento pudiera caerse. Feliz, Giancarlo avanzaba tras una pelota, como nunca lo había hecho. Fue una escena inolvidable, que hasta hace un año no era posible.
Antes de probar el aceite de cannabis, Giancarlo solo se levantaba de la cama para comer sus alimentos. Pasaba sus días postrado, consumiendo al día hasta 14 pastillas de nombres extraños, que buscaban aliviar la epilepsia refractaria que padece.
Fue a los ocho meses de nacido cuando todo empezó. El hijo de Verónica comenzó a sufrir de constante fiebre alta, sus defensas bajaron y mientras más medicamentos, le venían entre cuatro a cinco  convulsiones diariamente. Los fármacos que buscaban curarlo, le dañaron los órganos, produciéndole hepatitis medicamentosa y gastritis crónica. 
Hace un año, Verónica decidió buscar en internet una medicina alternativa para su retoño y halló el tratamiento con aceite de marihuana. Se contactó con la chilena fundadora de Mamá Cultiva, Paulina Bobadilla, para conocer más de esta opción y vendió su auto y alquiló parte de su dúplex, para poder costear el viaje a Santiago para informarse sobre las bondades curativas del cannabis que brindaban médicos internacionales. 
Así, se capacitó en cómo sembrar la planta y obtener el aceite de esta yerba. La primera vez que Giancarlo lo probó, dejó de convulsionar 15 días seguidos y empezó a darse cuenta de todo, a comunicarse, a hablar bien, a correr como aquel día en el colegio. El esfuerzo funcionó. Ahora su tratamiento se basa en cuatro gotas del líquido cannábico y al consumo de solo una pastilla.
–El cannabis le devolvió la vida a mi hijo, ¡Giancarlo está vivo! –dice Verónica, quien desde ese momento se convirtió en una de las tres lideresas que defiende el uso medicinal de la marihuana en Perú.
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-¡Miguel y Tulio! –ordena el menor de 14 años apenas ve que Renzo Arana, su padre, prende el televisor. Lo que quiere es que le pongan su película favorita, El Camino hacia el Dorado, donde estos dos personajes de ficción que menciona buscan un lugar soñado. Antes ni ver televisión podía, vivía en su mundo. 
Verónica Vázquez es presidenta del colectivo Mamá Cultiva Perú, que agrupa a alrededor de 100 madres peruanas que buscaron en el autocultivo de marihuana farmacológica una forma de aliviar el mal de sus hijos o familiares que sufren de alguna patología. En Arequipa, son 50 mujeres quienes cultivan cannabis con fines medicinales y que pueden dar fe de las propiedades curativas del aceite.
Existen cinco médicos en la región, quienes cuando notan que su tratamiento no funciona, recomiendan a sus pacientes hacer uso de esta alternativa. Se dice que este uso terapéutico del cannabis se puede usar para tratar 46 patologías como cáncer, epilepsia, párkinson, migraña, entre otros.
El aceite de marihuana lo venden algunas farmoindustrias a mil soles, costo elevado que no estaría al alcance de muchas familias. Entonces, el autocultivo es la mejor opción. Por 140 a 300 soles, pueden conseguir semillas de marihuana feminizada, especial para fines medicinales y que no tienen que ver con el uso recreativo que le dan a esta bendita planta el lado negativo.
De acuerdo a las enfermedades de sus hijos, las damas deciden comprar la cepa adecuada de esta planta. La marihuana feminizada con alto contenido de CBD (cannabidiol) es ideal para pacientes con epilepsia y las que cuentan con THC (tetrahidrocannabinol) en mayor proporción, son mejor para aliviar dolores de pacientes con cáncer. Las madres se intercambian las plantas, dependiendo de cuál les da mejores resultados a sus hijos. Una organización en busca de la esperanza curativa.
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Heydi tiene 20 años y a los 10 empezó a sufrir de esquizofrenia y epilepsia. Solía tener visiones y asustarse por ruidos comunes como de los que autos. La vida de los pacientes con epilepsia, es estar constantemente en las unidades de emergencias de los hospitales, en sobresaltos.
Pero desde que empezó a consumir el aceite de cannabis, mejoró. Ahora estudia en la universidad y a sus amigos les cuenta que se irá a ver el partido de Perú contra Colombia.
Lamentablemente, si las autoridades descubriesen si tiene esta plantación podrían procesarlos, porque en el país está prohibida la posesión de esta yerba. Solo se permite ocho gramos de marihuana, así sea medicinal y el único insumo que podría aliviar enfermedades.
Hace una semana, la Comisión de Defensa del Congreso de la República aprobó por unanimidad el proyecto de ley que permite la investigación, producción, importación, comercialización y uso informado del cannabis para fines exclusivamente terapéuticos. Esta iniciativa de Ejecutivo debe ser aprobado por el pleno.
Brasil, Chile, Colombia y Uruguay, por ejemplo, permiten el uso de marihuana medicinal. En el Perú ya se quiere dar dicho paso, sin embargo, en el proyecto se olvidaron de permitir el autocultivo o cultivo colectivo.
“Creo que se quiere dar la patente a una farmaindustria y nosotros cómo quedamos ¿Cómo narcotraficantes? Porque tenemos que cultivar sin el permiso del Estado. Las leyes en el Perú no nos apoyan, esperamos una buena respuesta del Legislativo”, refirió Vázquez. Esta es la segunda lucha de estas madres. La primera, es darle calidad de vida a sus hijos.
 
 
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