Arequipa

Enterraron un brazo de Micaela Bastidas en Arequipa

5 de noviembre de 2018

Enterraron un brazo de Micaela Bastidas en Arequipa.

Corría el año 1780 y la rebelión de Túpac Amaru II, o José Gabriel Condorcanqui, estalló en el pueblo de Tungasuca, Cusco. El 4 de noviembre tomaron preso al corregidor Antonio Arriaga y 10 días después lo ejecutaron públicamente. Los indígenas empezaban a sublevarse en contra de la corona española.

Túpac Amaru logró juntar un nutrido ejército de indígenas, mestizos y criollos que poco a poco fueron ganando territorio. Es entonces cuando el visitador español, José Antonio de Areche, junta tropas españolas de Lima y Cartagena de Indias (Colombia) para repeler el ataque de las huestes de Túpac Amaru II.

Finalmente lo logra y Túpac Amaru II junto a su familia fueron capturados el 6 de abril 1781. El 15 de mayo fue sentenciado a muerte y el 18 de mayo fue forzado a presenciar la ejecución de su esposa y sus dos hijos, a quienes los descuartizaron.

Una de las extremidades superiores de su esposa, Micaela Bastidas, fue traída a Arequipa, en señal de advertencia a todo aquel que quiera rebelarse contra la corona española.

Walter Chuquitapa Pacheco, es un docente cusqueño descendiente del cacique Juan Choquetopa, explica que en ese tiempo los españoles enviaban las extremidades de los capturados a las tierras donde empezaron las rebeliones y de donde se habían unido algunos revolucionarios para generar miedo en la gente.

“Es por eso que el brazo de Micaela Bastidas llega a Arequipa, porque desde aquí también se unieron algunos revolucionarios”, explicó.

A dos cuadras de la plaza San Antonio, en el distrito de Miraflores, los historiadores cuentan que se encuentra el brazo de la esposa del precursor de la Independencia. Sin embargo, nadie lo ha encontrado.

Chuquitapa, hoy jubilado, es el escritor del libreto “El Grito Libertario”, una obra teatral en donde se escenifica la vida, lucha y muerte de Túpac Amaru II y de su familia. Este 17 de noviembre se presentará una vez en Arequipa, en la plaza Mayta Cápac del distrito miraflorino.

“La obra dura 45 minutos y es el tercer año consecutivo que la escenificamos. El elenco es de alrededor 40 jóvenes”, señaló.
En memoria de los 278 años de la rebelión de Túpac Amaru, la municipalidad de Miraflores develó una placa recordatoria en la plaza San Antonio.

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