Arequipa

Las iglesias del Centro Histórico siguen de pie

25 de octubre de 2015
Las iglesias del Centro  Histórico siguen de pie
Por: Lino Mamani A.
 
Recorriendo el Centro Histórico de Arequipa, uno  siempre se topará con algunas de las iglesias que componen el patrimonio y que fueron construidas hace cientos de años por los antepasados, siendo evidencias de la arquitectura colonial de entonces.
 
Desde la fundación de la Ciudad Blanca, la primera iglesia fue la de San Pedro, que con el paso de los años pasaría a ser más grande y una obra monumental: la Catedral de Arequipa. Fue diseñada en el siglo XVII con  material de ladrillo y sillar. Los trabajos concluyeron en 1656.
 
Cuenta con dos torres que fueron refaccionadas luego de que en el terremoto del 23 de junio del 2001 una de ellas cayera contra la bóveda y la otra quedara sostenida solo por un riel. Esta estructura soportó varios terremotos e incluso el incendio de 1844 cuando buena parte de los objetos religiosos se fundieron con las llamas y el recinto quedó destruido. 
 
En el interior del principal santuario de la ciudad,  se encuentra el órgano de Loret, que es considerado uno de los más grandes de América del Sur. Además, de una imagen que representa al demonio derrotado por la fuerza de Dios, debajo del púlpito de madera, la sillería del coro y el altar mayor. Toda una estructura que embelesa a los turistas. 
 
En los últimos días, la Catedral fue sometida a una labor de limpieza de su fachada que terminó con una apariencia más clara, para que los visitantes  y arequipeños puedan  observar la belleza de su diseño. Ningún foráneo se va sin tomarle fotos a esta estructura.
 
El templo le pertenece al Cabildo Metropolitano de Arequipa, pero es el arzobispo quien dirige las condiciones  y actos religiosos. Es su iglesia.
 
LA COMPAÑÍA
Fue en 1584, cuando la iglesia de la Compañía de Jesús, ubicada entre las calles General Morán y Álvarez Thomas, quedó destruida. Tuvo que ser reconstruida y su estructura permanece aunque haya pasado el tiempo. Es considerado como el templo más antiguo, de arquitectura levantada con sillar.
 
El director del Archivo Arzobispal, Luis Sardón Cánepa, recuerda una anécdota con esta iglesia. Cuando se desempeñaba como director regional del Instituto Nacional de Cultura (INC), notó que la fachada del templo jesuita estaba a punto de colapsar por los terremotos que soportó.
 
Armado de valor, le dijo a la propia reina Isabel de España que requerían de su ayuda para que la estructura no colapsara. “Solo tengo 100 mil euros me dijo y yo respondí que ella podría sacar parte del dinero de Atahualpa.  La realeza se rió y mandó a uno de sus ministros hacer el proyecto”, contó.
 
En la portada de la sede sobresale en relieve la imagen de Santiago Matamoros, toda una obra de arte de los jesuitas.
 
SAN FRANCISCO
La orden franciscana mandó a construir su iglesia de forma precaria en 1552. Fue gracias a la presión de los pobladores y algunas donaciones y limosnas. Gaspar Báez trazó un nuevo diseño de la edificación en 1569, teniendo muros  de sillar y una bóveda de ladrillo.  Su estilo es barroco mestizo. A su costado se levantó el templo de la Tercera Orden, que conserva una biblioteca de 200 mil volúmenes con datos históricos de la Ciudad Blanca.
 
Su arquitectura religiosa, con muros de tres metros de grosor, soportó la ocurrencia de terremotos que azotaron a la ciudad y que provocó la caída de otros templos.
 
SAN AGUSTÍN Y SANTO DOMINGO
San Agustín es otra de las iglesias que está cerca de la Catedral de Arequipa. Solamente a una cuadra de distancia. El recinto de los agustinos conserva su edificación del siglo XIX  hecha luego del terremoto de 1868, que la destruyó en su totalidad solamente dejando la sacristía. 
 
Su diseño barroco mestizo permanece, con relieves gruesos en su portada, iconografía en sus muros y tiene entre sus riquezas una colección de pinturas virreinales. La iglesia está administrada por el Arzobispado de Arequipa, mientras que su casona contigua le pertenece a la Universidad Nacional de San Agustín (Unsa).
 
 El templo que no se queda atrás es el de  Santo Domingo, de la orden dominica, la primera orden religiosa que llegó a Arequipa.  Sufrió varias modificaciones y restauraciones tras los eventos sísmicos. 
 
Tiene una torre poligonal que fue obra de Juan de Aldana en 1649. 
Su fachada es una de las que más llama la atención por el labrado de flores y ángeles trompeteros que adornan la imagen de Santo Domingo, el patrón de los religiosos del lugar.
 
LAS SANTAS 
Las iglesias no solamente tienen nombres de santos, sino también de santas. Lo curioso de la iglesia de La Merced, que fue construida en 1548, es su pórtico. Aunque pertenece a la orden de los mercedarios, esta parte del recinto tiene un estilo mudéjar, es decir  musulmán que le da un toque diferente con respecto a los demás templos que hay en la ciudad. Al costado está su convento del mismo nombre.
 
Cuadras arriba encontramos el templo de Santa Catalina que varias veces tuvo que ser reconstruida. Guarda un altar dedicado a la beata Sor Ana de los Ángeles Monteagudo.
 
El templo de Santa Teresa fue levantado en 1700 y tiene enormes contrafuertes que la hacen resistente. A su costado está el monasterio, que entre sus riquezas arquitectónicas guarda una pila bautismal de piedra labrada.
 
Santa Rosa no se queda atrás. La iglesia que está entre las calles San Pedro y Santa Rosa, forma parte del monasterio que fue fundado en 1747. También tiene el estilo barroco mestizo.
 
Finalmente, la iglesia de Santa Marta es una de las más especiales. Fue la primera parroquia de indígenas que mandaron a levantar los españoles en 1566, para adoctrinar con su culto a los verdaderos  habitantes arequipeños antes de que conozcan estas tierras.
 
Lleva el nombre de la patrona de la Ciudad Blanca y fueron los padres Carmelitas Descalzos quienes restauraron sus muros. Sin embargo, actualmente requiere de una nueva intervención ya que es difícil que se celebre misa en su interior por el riesgo que significan sus rajados muros que están al borde del colapso.
 
 
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