Arequipa

Madre de tres niños volvió a vivir con riñón donado de joven héroe

24 de mayo de 2018

Mary Ponce descubrió que padecía de Insuficiencia renal crónica cuando tenía un mes de gestación de la última de sus hijos. Se sometió a largas jornadas de hemodiálisis para salvar su vida y la de su bebé. Cuando dio a luz le dijeron que necesitaría de un trasplante para vivir. Hace dos semanas, el riñón que añoraba llegó de un varón anónimo que no solo le dio una segunda oportunidad de vida, sino a toda su familia. Su caso fue presentado ayer en EsSalud al conmemorarse el Día de Donante.

Por Elizabeth Huanca U.
Cuando Mary Ponce tenía un mes de embarazo le diagnosticaron Insuficiencia Renal Crónica (IRC). El mal se produce por la pérdida progresiva de la función renal. Una vasculitis, activó el cuadro lo que puso en riesgo su vida y la de su bebé.
Mary apenas tenía 26 años, dos hijos, Mathías (11), Piero (08) y llevaba en el vientre a su última bebé cuando la enfermedad la puso contra la pared. Los médicos, no encontraron más alternativa que someterla a jornadas diarias de hemodiálisis (tratamiento mediante una máquina que suple la función de los riñones) para estabilizarla y salvar su vida.

De un momento a otro su rutina cambió. Debía internarse en el hospital hasta dar a luz y dejó de ver abruptamente a sus dos pequeños. Solo su esposo, Aldo, sus padres y suegros eran su única conexión con el mundo exterior. En algún momento, los especialistas plantearon la posibilidad de un aborto terapéutico para evitar que su mal empeore. Además, había posibilidades de que la medicación pudiera dañar al neonato, pero la pareja apostó por la vida.

La bebé nació mediante una cesárea, cuando cumplió siete meses de gestación con solo un kilo 400 gramos. Afortunadamente vino al mundo sana. La llamaron Cayetana, que significa “mujer fuerte” y tuvo que luchar desde el primer día de nacida para vivir.

Mary, por su parte, abandonó la posibilidad de cuidarla y darle de lactar. Casi de inmediato al alumbramiento, tuvo que someterse a un tratamiento más intenso y agresivo. Las jornadas de hemodiálisis, redujeron a tres veces por semana, pero eran más largas y agotadoras que las que realizaba mientras estuvo internada aguardando en nacimiento de su niña. La única solución a su problema era un trasplante de riñón. Solo le quedaba esperar esa oportunidad.

“No hay día en el que te resignes y te acostumbres a depender de una máquina. No podía ver a mis hijos, acostarlos, hacer las tareas con ellos, compartir su tiempo”, cuenta esta joven madre que ahora tiene 30 años. Aldo se convirtió literalmente en mamá y papá de sus hijos.

Combinaba su trabajo con el cuidado de sus niños. Ellos tampoco podían acostumbrarse a la ausencia de Mary. Más de una vez, los vieron tristes por la situación. “Fui difícil”, dice este padre de familia con la voz quebrada.

NUEVA VIDA
Hace dos semanas, Mary recibió una llamada del área de Procura y trasplantes de órganos de EsSalud. Había grandes posibilidades de ser receptora de un riñón. “Fue una mezcla de miedo y alegría ¿Qué pasaría si las cosas salían mal? ¿Qué sería de mis hijos, mi esposo y familia?”, fueron las preguntas que saltaron a su mente. Afortunadamente todo salió bien y Mary, sus tres hijos y esposo, volvieron a la vida gracias a un donante héroe.

Ayer, esta joven madre de familia y su familia contaron su testimonio frente a un auditorio lleno en el hospital Carlos Alberto Seguín Escobedo de EsSalud, en el Día del Donante.

Mathías junto a Piero y Cayetana, que ahora tiene tres años fueron los primeros en agradecer a quien salvó la vida de su mamá. Ellos le escribieron una carta a la persona que nunca conocerán, pero que desde ahora vive dentro de Mary. “Sé que en estos momentos, el donante está con Dios en el cielo, quiero agradecer a su familia y Dios por hacer ese gran milagro en mi mamá”, dijo el mayor de los hermanos.

Mary tomada de la mano de su esposo, notablemente emocionados también agradecieron al donante. Solo saben que fue un varón, cuya familia ha convertido en un héroe y que cambió la vida de esta familia para siempre.

DATO
“Todos los niños quieren tener un héroe. Quiero decir que cada uno se puede convertir en un héroe. Avisen en vida a sus familiares si es que desean donar. Dios va abrirles las puertas de cielo aquel donante que salve la vida de una persona en la tierra. Dios los va recibir con los Brazos abiertos. La donación nos da una segunda oportunidad de volver a vivir”, señaló Mary. Ella confiesa que antes de sufrir la enfermedad la donación era un tema que nunca había pasado por su mente. Ahora las cosas han cambiado.

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