Arequipa

Nuevo año escolar: ¿cómo ser un buen alumno?

Por: Jorge Pacheco Tejada  

10 de marzo de 2018
Nuevo año escolar: ¿cómo ser un buen alumno?
Por: Jorge Pacheco Tejada

 

Director de la Escuela Profesional de Educación de la Universidad Católica San Pablo (UCSP)

 

Es importante no perder el rumbo de la educación, de modo que los cambios que se emprendan en la educación, no la desvíen de su objetivo fundamental que es el perfeccionamiento de la persona humana. Por ello, es importante ponerse a reflexionar sobre el actor importante del proceso educativo. La razón de ser de la educación: el alumno.

 

Poco o nada podrá hacer un buen profesor si el alumno no asume su tarea como debe ser. Desde esta semana, algunos desde semanas a anteriores, los alumnos se incorporan las instituciones educativas para iniciar el nuevo año escolar.

 

Ya desde hace varios días, seguramente el ambiente familiar está abocado a la preparación de los útiles, de los uniformes, a la organización de la movilidad escolar, en fin, todo lo que sea necesario para un buen inicio de la vida escolar.

 

Pero hay un aspecto que a veces se descuida y es la preparación anímica para enfrentar con éxito este nuevo periodo académico. El alumno no solo requiere tener los útiles escolares bien forrados, el uniforme escolar impecable. Requiere tener la disposición anímica más adecuada para ir con entusiasmo a la escuela y aprovechar muy bien este nuevo año escolar.

 

Esto último nos ayuda a responder un constante cuestionamiento, tanto de los padres como de los alumnos, ¿Cómo ser un buen alumno? Se requiere dos cosas: estar ilusionado y estar decidido.

 

La ilusión se cultiva. Es el resultado del pensar y del querer. Si pienso por ejemplo cuán importante es la vida escolar me obligo a tener ideas claras sobre la necesidad de educarme, de ir a la escuela y aprovechar al máximo esta experiencia.

 

Debo ser consciente de que mis pensamientos sean correctos. A veces algunos chicos piensan que la escuela es aburrida, que preferirían no ir al colegio, que ese profesor o profesora no les cae, etc. sin darnos cuenta esas ideas negativas afectan el estado de ánimo y empezamos a ver el colegio como algo pesado e indeseable. Esto no ayuda a levantar el ánimo y el colegio se torna en una carga pesada. Debemos ayudar a despejar esos pensamientos.

 

En cambio, si ayudáramos a reflexionar y ver que lo mejor de esta etapa está por suceder, que el aprendizaje va a servir para forjar un mejor proyecto de vida, que él éxito de la vida académica depende del esfuerzo que le ponga uno mismo. Convencerlos de que están listos de afrontar este reto, entonces tendrán ideas positivas que influyen en los sentimientos, de manera que puede asumir esta experiencia académica con ilusión y entusiasmo.

 

¿De quién depende el estar ilusionado para empezar este año escolar?  De uno mismo. De las ideas que se vayan sembrando en los pensamientos de los estudiantes.  

 

Pero no solo basta estar ilusionado, también debemos estar decididos, y algo importante: La decisión también se cultiva.

 

La decisión es la manifestación de la firmeza del carácter. Decidir cuándo se asume una determinación. Cuando sé es capaz de esforzarse para alcanzar sus metas. Sabemos que el esfuerzo es el empleo enérgico del vigor; sin esfuerzo no hay eficacia en la ejecución de las cosas que uno emprende. El esfuerzo es el ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.

 

Ánimo, vigor, brío, valor son todas las actitudes que están referidas a la decisión de hacer bien las cosas.

 

Qué importante es que el alumno inicie el año con la decisión firme de esforzarse por aprender. Esta decisión ayuda mucho, porque es el impulso para tener la mente dispuesta al mayor esfuerzo. Eso implicará luego organizar el tiempo, disponer el ambiente más adecuado para el estudio, hacerse un horario, distribuir bien las actividades.

 

Toda decisión implica elecciones y renuncias, no tengamos miedo a tomar decisiones. Porque nos hace más conscientes de lo que queremos, de lo que elegimos y de lo que debemos descartar; nos organiza.

 

Ilusión y decisiones son dos caras de una misma moneda que nos garantizarán el éxito de todo lo que emprendamos. Los papás animemos a nuestros hijos a tomar estas dos actitudes como parte de la preparación para el inicio del año escolar.

 

No solo los útiles escolares y los uniformes, también hay que preparar el estado de ánimo para empezar bien el año. Los maestros recibamos a nuestros alumnos y orientémosles para que tengan la mejor disposición en su reincorporación a clases. 

 

Qué importante es conversar de estas cosas con nuestros hijos y ayudarles un su discernimiento de modo que aprendan a distinguir la diferencia que existe en empezar el año de cualquier manera o empezar el año con ilusión y decisiones importantes.

 

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