Nacionales

Augusto Ramos Zambrano y el Indigenismo Peruano

24 de abril de 2020
1.- Augusto Ramos Zambrano.

Por Helard Fuentes Pastor

Han pasado cerca de ocho años desde que el historiador peruano, Augusto Ramos Zambrano, dejó de existir a razón de un accidente vehicular que le ocasionó un traumatismo encéfalo-craneano según reportó la prensa capitalina. Seis días estuvo internado en cuidados intensivos de la Clínica Internacional del Cercado de Lima, en dicho recinto batalló por su vida hasta la mañana del 21 de agosto del 2012, en que lamentablemente falleció dejando un importante legado para la Historia del Perú. 

Yo lo conocí. Era amigo de mi padre. Don Augusto, a sus ochenta años, lúcido y elocuente, ofreció una ponencia en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de San Agustín. Fue a inicios del 2010, y en aquella oportunidad nos habló sobre el carácter revolucionario del Cusco, por supuesto, a razón de su libro: Tupamarus, Vilcapazas, Cataris, Ingariconas (2009); cuya versión digital confió a mi padre para su revisión, pues entiendo que buscaba reeditarlo.

1.- Augusto Ramos Zambrano.

El destacado intelectual nació en un histórico pueblo que, lamentablemente, apenas cursan los libros de geografía. Abrió los ojos en Pucará, una localidad de la hermosa Ciudad Rosada de Lampa, un 5 de julio de 1930, y no en 1929 como he leído de forma repetitiva en el diario Los Andes (2012) u otras notas periodísticas. Sus padres, Hipólito Ramos Ferrándiz y Rosario Zambrano Cornejo, lo bautizaron con el nombre de Miguel Augusto. 

Como todo académico de gran emprendimiento, sus experiencias desde la infancia rozaron con la realidad de nuestro país, recibiendo formación estatal en instituciones próximas a la hacienda Colque que era propiedad de su familia. Vivir allí, le permitió hablar quechua con otros niños. Entonces, sus primeros estudios los hizo en su tierra natal y la ciudad de Lampa, luego pasó al Colegio Nacional de San Carlos de Puno y al terminar la secundaria, ingresó a la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco donde se recibió de abogado. Tal vez, a razón de sus vivencias, se interesó por la justicia social y la defensa de la dignidad de los pueblos indígenas, quizá no, como un luchador social, más bien, el investigador de las rebeliones en la época de dominación española.

Gran parte de su vida –como recuerda José Luis Ayala– Ramos Zambrano fue docente en la Universidad Nacional del Altiplano, llegando a ejercer el cargo de vicerrector y rector interino. Y, por supuesto, no dejó de lado su ejercicio como abogado, defensor de oficio, a favor de los campesinos, notable ejemplo para las siguientes generaciones de juristas. Actuar de buena fe, no fue en vano; su fama trascendió en la vida jurídica del sur andino hasta alcanzar el cargo de Vocal Titular de la Corte Superior de Justicia de Tacna y Moquegua. 

Su tránsito siempre estuvo entre las ciudades de Cusco, Puno, Arequipa, Tacna, Moquegua y Lima, principalmente, por ese motivo, su familia tuvo que mudarse en varias ocasiones. Augusto se casó con Haydeé Núñez Gonzales, quien tenía parentesco con una familia de raigambre arequipeña, los Núñez Ureta; y con ella, tuvo cuatro hijos: Carlos Augusto (n. 15/09/1960), Eleana (n. 16/01/1964), Rocío del Pilar (n. 07/11/1969) y Liliana (n. 01/10/1974).

2.- Congreso presentará el libro de Ezequiel Urviola.

La inquietud histórica aparece con su cualidad litigante, tal vez en la necesidad de revalorar al hombre andino. En tal sentido, dedicó horas de horas a la investigación histórica en diferentes repositorios, llegando a recopilar una documentación envidiable que le permitió pensar y escribir tantos libros. A este segundo puntal se suma un tercero, que tiene que ver con la gestión cultural, fundado una entidad que le permitió difundir su trabajo; nos referimos al Instituto de Estudios Andinos Pucará, que estuvo bajo la dirección de su hija Liliana, a quien dedicó el libro: Aimaras rebeldes (2007), cuya pérdida tuvo que afrontar.   

Autor de importantes investigaciones, entre las cuales podemos mencionar: La gesta de Pedro Vilca Apaza (1971), Puno en la rebelión de Tupac Amaru (1982), La rebelión de Huancané, 1923-1924 (1984), Rumi Maqui, movimientos campesinos de Azángaro (1985), José Domingo Choquehuanca y el peruano de Pucará-Azángaro (1988), Tormenta altiplánica, rebeliones indígenas de la provincia de Lampa-Puno, 1920-1924 (1990), Ezequiel Urviola y Rivero: apóstol del indigenismo puneño (1994), Historia de la reapertura de la Universidad Nacional del Altiplano (1995), Historia del indigenismo puneño (1995), La fundación de Puno y otros ensayos históricos (2004), Aimaras rebeldes (2007), Tupamarus, Vilcapazas, Cataris, Ingariconas (2009), y de forma póstuma: Ezequiel Urviola y el indigenismo puneño (2016). 

Unos meses antes del fatal accidente en Lima, Augusto Ramos Zambrano, ofreció una conferencia magistral en el Centro Cultural Peruano Norteamericano de Arequipa; lo que significa que gozaba de una tremenda vitalidad. Arrebatada. ¡Por supuesto! En aquellos azares del destino dificilísimos de comprender, más aún, cuando tenía previsto presentar su libro: José Domingo Choquehuanca, el cantor de Bolívar (2012), programado para un viernes 17 de agosto en el Congreso de la República, pero un día antes cayó herido.

3.- Helard Fuentes Rueda, María Rostworoski y Augusto Ramos Zambrano.

DATO

Quizás, para comprender la dimensión de este gran autor, podemos traer a colación comentarios de algunos intelectuales. César Lévano lo consideró «investigador incansable de la historia social de Puno (…) magistrado de probo y prolongado ejercicio» y Scarlett O’phelan Godoy se refirió al reconocimiento que ha merecido de tanto de historiadores nacionales y extranjeros.

De la peste, del Obispo, de Mostajo y otras cosas  – FOTOS

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