Arequipa

Cierre de calles del Centro Histórico obligó a los ciudadanos a caminar

21 de septiembre de 2019
Cerraron ingresos a la plaza mayor en cumplimiento a la campaña de Un día sin auto.

Como era de esperarse, hubo quejas de taxistas, la población tuvo que caminar, pero el objetivo de esta campaña es reducir la contaminación en la ciudad.

La campaña “Un día sin auto”, organizada por la Municipalidad Provincial de Arequipa obligó a cientos de personas, que intentaban ingresar a la zona patrimonial, a caminar.

La comuna mediante la intervención de la Gerencia del Centro Histórico de Arequipa y la Gerencia Provincial de Transporte cerró los ingresos a la plaza Mayor de Arequipa, las calles General Morán, Álvarez Thomas, La Merced, puente Bolognesi, Santa Catalina y San Francisco fueron cerradas parcialmente.

“Hace 50 años la gente hacía lo que se ve ahora (20 de septiembre). La gente caminaba en la calle y hasta jugaba, porque la apropiación de los espacios públicos están ligados a la seguridad, y eso no pasa hoy, tomar la vía pública es porque hemos ido abandonando los espacios públicos por concentrarnos en la modernidad que muchas veces no es la solución a la contaminación, el parque automotor y la seguridad”, dijo el gerente del Centro Histórico.

La interrupción de las calles se realizó desde tempranas horas, y aunque hubo la queja de taxistas y conductores privados, se notó la aceptación de la ciudadanía que con el fin de llegar a ciertos puntos de la ciudad tuvo que andar unas cuadras.

“Estaba yendo a la municipalidad y el carro me dejó a una cuadra, pero sin problemas, creo que si es una sola vez no pasa nada, porque si hubiera sido como Jerusalén o San Juan de Dios, que está un desastre me molestaría”, dijo Gimber Carpio, un ciudadano que se dirigía al ex Palacio Municipal para sacar una partida de nacimiento.

Según datos manejados por la municipalidad la presencia excesiva de automóviles, locales comerciales y protestas sociales en la ciudad, los niveles de ruido llegan a 63 decibeles cuando deberían llegar a solo 60. En parecida forma zonas como la calle La Merced la medida de sonoridad bordea los 80 decibeles.

“Tenemos que seguir trabajando y creo que es el problema, que los vehículos, sus revisiones técnicas y sus mecanismos deben estar al día, porque además de generar ruidos generan gases contaminantes, más allá de los permitido por la Organización Mundial de la Salud”, dijo.

INCONGRUENTE
Federico Cárdenas, presidente de la Asociación de Defensa de los Derechos del Consumidor San Francisco, y quien fue principal promotor de la actividad junto con el ayuntamiento estacionó su automóvil en la calle San Agustín. El personaje que desde hace unas semanas hizo un llamado a los ciudadanos a utilizar bicicleta y caminar por un día apareció en su coche, con publicidad dentro, faltando a los principios y mensaje de lo que promovió.

Cárdenas, desconcertado y en una historia incongruente, contó que se vio obligado a usar su auto para trasladar a dos estudiantes que se encontraban, al parecer con lesiones físicas en las piernas. La disculpa, al parecer, no fue cierta porque durante la actividad no se observó jóvenes en muletas, con yeso o con dificultades o problemas para andar.

Palomino al enterarse del accionar de Cárdenas dijo “que es una acción imperdonable, y que se le debería sacar tarjeta roja”.

DATO

La Subgerencia de Gestión Ambiental informó que la reducción de decibeles y de contaminación no pudo ser medida ya que la acción es tarea de la Gerencia Regional de Salud.

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