Cine

Cine a blanco y negro

21 de febrero de 2019

El color domina el cine, pero el blanco y negro sigue vigente. Dos películas nominadas al Óscar de este año se hicieron a blanco y negro. La polaca, Guerra Fría, y la mexicana, Roma, ofrecen imágenes sin color para retratar una historia de recuerdos de los directores. Y no es que esta propuesta sea una excepción, sino que en los últimos años varios cineastas no han tenido miedo de contarnos sus historias sin usar el color. Porque las emociones no necesitan pintarse, simplemente se sienten y comparten.

Guerra Fría es la historia de dos espías enamorados implicados en una relación inestable, mientras que Roma retrata el trabajo de una empleada doméstica en una familia mexicana de clase media. Roma está nominada a mejor película y compite, también, en la categoría de mejor película extranjera, junto a Guerra Fría. Ambas también comparten nominación en fotografía por su propuesta de blanco y negro.

En Roma se dio una situación particular, porque el director, Alfonso Cuarón, asumió la dirección de fotografía cuando su amigo, y tres veces ganador al Óscar, Enmanuel Lubezki, no estaba disponible para este trabajo. El cineasta mexicano no es ajeno a este oficio, porque ya lo hizo en cortometrajes y en la grabación de episodios de algunas series. Sin embargo es la primera vez que está al mando de este trabajo en un largometraje.

Lubezki, inicialmente iba a apoyar el proyecto Roma, pero tuvo que dar marcha atrás por problemas de horario. Así que Cuarón tomó la posta. Aunque el director mexicano también tomó la posta en guion, producción y edición; todo un mil oficios.

Pero Cuarón tomó la decisión que contar la historia de Cleo, el personaje protagonista de Roma, a blanco y negro, porque los recuerdos le venían en ese tono. “No quería un filme que luciera vintage o viejo. Quería hacer una película moderna que luciera dentro del pasado (…) es un blanco y negro contemporáneo. Blanco y negro fue parte del ADN de la película. Cuando la idea se manifestó, acerca del personaje de Cleo (Yalitza Aparicio), el tono fue memoria, y fue blanco y negro. Desde allí puedes cambiar las cosas”, argumentó Cuaron.

Roma ofrece imágenes magníficas, utiliza las sombras, fuego y sol para lograr hermosos contrastes.
En Guerra Fría se tomó una decisión similar. Porque ambas películas no solo comparten el blanco y negro, sino también la idea central. Ambas se abastecen de los recuerdos de los directores. Cuaron se apoya en su nana, Liboria Rodríguez, y Pawel Pawlikowski, director de Guerra Fría, en el romance de sus padres.

Al inicio, en Guerra Fría, el proyecto iba a desarrollarse a color, pero luego se percataron que a blanco y negro luciría mejor. “Muy pronto nos dimos cuenta que el contraste de blanco y negro podría añadir un glamour icónico la imagen y funciona mejor para una historia de amor tumultuosa. (Polonia) fue muy gris, no hubo mucho color, y queríamos retratar eso. Como la historia progresa, también el contraste aumentaba, los lentes son más largos y la cámara se movía más a menudo, llegando a ser más emocional y presente, señaló el fotógrafo, Lukasz Zal.

Zal junto al director de Pawlikowski también hicieron lo mismo con Ida, película ganadora del Óscar a mejor película extranjera en el 2015. La fotografía también compitió en su categoría.
Hay varias escenas donde están bien proporcionadas en la pantalla. Un personaje aparece en el centro y los personajes u objetos a su alrededor están ubicados a una misma distancia y en un mismo espacio.

Las dos películas están favoritas en la categoría a mejor fotografía. Guerra Fría ganó el premio del sindicato de directores de fotografía en Estados Unidos, mientras Roma es favorita a llevarse el premio Óscar el próximo 24 de febrero. Lo cierto es que una de las dos ganará el premio de la Academia. Si lo logra Cuarón, será el primer cineasta en llevarse este honor en la historia del Óscar.

Además una película a blanco y negro ganaría el premio después de 25 años. La última fue la Lista de Schindler de Steven Spielberg en 1994. Este premio empezó a entregarse desde 1928, pero desde 1939 se separó la categoría en blanco y negro, y color. Recién en 1968 se unifica la categoría hasta la actualidad.

En los últimos años también fueron nominados El artista, Ida y La cinta blanca, películas de blanco y negro de buena recepción en la crítica. Spiderman: Un nuevo universo presenta un personaje con esta propuesta y destacan otros filmes como la española, Blancanieves, La ciudad del pecado, Buenas noches y buena suerte, Nebraska y Toro Salvaje de Martin Scorsese.

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