Arequipa

Crean robots submarinos para mejorar la pesca artesanal

5 de enero de 2020

Prototipos usados en deportes acuáticos se implementarán en la pesca artesanal.

Por Roxana Ortiz

Lograr una pesca productiva significa a los hombres de mar, por lo menos, internarse en las aguas frías y salinas un promedio de 20 días al mes. Si el mar es generoso y la naturaleza se muestra bondadosa pueden tener una buena producción que les dará para vivir hasta un nuevo ingreso. Si es que el mar estuvo movido, las condiciones fueron adversas y no hay cardúmenes de peces cerca, todo el esfuerzo de tanto tiempo es en vano y hay que buscar cómo sobrevivir.

Estudiantes universitarios han logrado crear robots submarinos que podrán ayudar a mejorar el trabajo de los pescadores artesanales de Arequipa, no solo poniendo a la tecnología a su servicio, sino también para que su sacrificada labor tenga éxito y mejore sus condiciones económicas.
El Ministerio de la Producción y el Banco Mundial convocaron a un concurso para financiar proyectos de investigación en pesca y acuicultura, en el que los estudiantes de la UTP quedaron como finalistas con el proyecto para mejorar la pesca artesanal con el uso de robots submarinos.

Juan Carlos Zúñiga, responsable del equipo de investigadores, explica que esta tecnología ya se usa en Europa, específicamente en Noruega y Finlandia, pero para los deportes de pesca acuática y para monitorear los criaderos de salmón, por lo que consideraron la posibilidad de utilizar el mismo sistema en el mar peruano.

Es así que adquirieron los prototipos de los robots para que puedan ser adaptados a la pesca artesanal, equipados con cámaras de video y ecosonares.

Helbert del Carpio, integrante del proyecto, explica que hace unos 10 años, estos robots tenían un costo aproximado a los 100 mil dólares en Estados Unidos y unos 155 mil puestos en Perú, por lo que dicha tecnología no era utilizada, y en la actualidad es posible tenerlos en menos de 3 mil dólares.
Para hacer las pruebas, adquirieron dos tipos de robots para ver cuál es el que mejor se adapta al trabajo y al agua del mar. A estos equipos les han adaptado una cámara de video a través de la cual se puede observar todo lo que hay en el agua, incluso donde no hay mucha claridad, porque además les han adaptado lámparas led.

Estos robots son manipulables desde el exterior y son guiados a través de una computadora. “Los pescadores acuden a diversas zonas del mar de acuerdo a su experiencia y comienzan a poner trampas a los peces, si se dan cuenta que estos pican, significa que hay cardúmenes, aunque no se sabe en qué cantidad, entonces comienzan a echar las redes, trabajo que les demanda un mínimo de dos horas y otras adicionales más para retirar el producto”, explica Del Carpio.

A los robots los introducirán en el agua y en un promedio de 15 minutos sabrán si en los alrededores estará la cantidad de peces necesario como para arrojar las redes, que observarán a través de la pantalla para quedarse o no a la captura, de lo contrario se mudarán a otro debido lugar, pero ya no permanecerán por horas esperando que piquen.

Estos equipos tienen la posibilidad de trabajar incluso en zonas turbias. “Los hemos probado en un principio en una piscina de Arequipa, luego en una piscigranja; pero tuvimos que viajar hasta la represa de Aguada Blanca para probarlos en aguas turbias, donde hay un movimiento de agua similar a las del mar”, explicó por su parte Juan Carlos Zúñiga.

Y la explicación del por qué no lo probaban en el propio mar, es porque se les hizo muy difícil llegar a los pescadores debido a las protestas que hubo por meses en la provincia de Islay en contra del proyecto Tía María.
Los investigadores han logrado contactarse con los integrantes de la Asociación de Pescadores de Matarani y con quienes están trabajando y han hecho las pruebas del funcionamiento en alta mar, los que han quedado bastante satisfechos y sobre todo entusiasmados por los resultados obtenidos, sabiendo que se puede facilitar su trabajo.

El especialista indicó que también el robot puede ser utilizado para obtener mariscos que se adhieren a las rocas, sin perder el tiempo en verificar si estos están en el lugar o no. Al comentarle que esta efectividad en la pesca podría ser también adversa para la conservación de la fauna marina, porque ante tanta facilidad para la captura, podría generarse una depredación de las especies, señaló que ocurriría todo lo contrario.

Ahora hay normativas, dijo, que sancionan a quienes capturan especies más pequeñas de lo permitido, pero una vez que son visualizadas por las cámaras del robot, los pescadores sabrán que no deberán extraerlas y no se expondrán a las sanciones.

PROYECTOS ALTERNOS

Los robots submarinos necesitan de baterías que cada cuatro horas tienen que ser cargadas y eso sería una dificultad para los pescadores que se internan por más de 15 días en alta mar, porque no tendrían la energía suficiente para subsistir.

Es por ello que al proyecto original se agregó una propuesta más, el de trabajar con paneles fotovoltáicos para generar energía a través de los rayos solares y no solo poder cargar las baterías para los equipos, sino también contar con iluminación para toda la embarcación.

“Muchas veces se les ha malogrado los motores generadores de energía y los pescadores se han quedado varados por varios días y hasta semanas en el mar, por no tener energía para impulsar los motores. Algunas veces también han tenido accidentes, debido a que por las noches, por la oscuridad total en la que estaban, grandes embarcaciones los aplastaron”, explica.

Contando con la energía, que se generará de los propios rayos solares no tendrán más estos problemas, además de ahorrar en combustible.

HIELO EN ESCAMAS

Un tercer proyecto que haría más rentable la pesca artesanal, es tener una adecuada conservación de los productos que capturan. Los pescadores ingresan al mar llevando una gran cantidad de hielo que les permitirá la conservación de los peces durante todo el tiempo que están en alta mar, que puede ser más de dos semanas, explican.

Para ello, cargan en la embarcación varias toneladas de hielo, que muchas veces resulta insuficiente si la pesca es buena o sobra cuando no hubo una buena jornada y en ambos casos significa un mayor gasto.

Dentro de los proyectos se encuentra la generación de una pasta de hielo que harán con la propia agua del mar, que conservará la cadena de frío de acuerdo a las necesidades que tengan. Se trata de una pequeña máquina de producción de hielo, que hace una especie de “cremolada”, que se introduce en el propio pescado, mejorando su conservación.

Todo este conjunto de proyectos van a ser puestos a disposición de los pescadores artesanales, que podrían forman pequeñas empresas para adquirir los productos o en todo caso buscar a través del Ministerio de la Producción el financiamiento de los mismos.

Compartir

Noticias Relacionadas

Leer comentarios