Arequipa

¿Dejad que los niños salgan a la calle?

19 de mayo de 2020
Minsa recomienda que no saquen a niños en Arequipa.

Por Gabriel Vela Quico

gvela@unsa.edu.pe

Los expertos en salud mental seguramente afirmarán que los niños, especialmente los menores de 6 años, “tienen la necesidad de salir a la calle para regular su desarrollo neuronal y recibir estímulos vitales”. En base a ello, recomiendan a las autoridades estatales permitan a los niños –también mayores de 6 años- salir de casa por algunos minutos durante la cuarentena ocasionada por la crisis del coronavirus. Afirman además que dicha medida es muy razonable también para los adultos. Sin embargo, hay aristas sospechosas de esta medida en nombre de la salud mental.

Primero, nadie niega que el confinamiento está generando nuevos hábitos, buenos o malos, pero se está reestructurando la forma de ser y de convivir en las personas adultas como jóvenes y ni hablar en niños. Por ejemplo, el dormir más horas de lo normal y comer más de lo necesario. O en otros casos, no tener qué comer. De hecho que el confinamiento nos ha traído más horas de televisión, de celular o de la computadora. Esto es patético entre los docentes como los escolares que están muchas horas bajo el impacto de las máquinas en nombre de la enseñanza.

Segundo, es cierto que los niños requieren más actividad física, como el juego y la recreación. Los niños se están volviendo más sedentarios de lo que eran. Pero no olvidar que antes de la pandemia, los campos deportivos de los barrios también estaban vacíos, como vacío estaban las bibliotecas; lo que estaba cargado de multitud eran las casas de video-juegos. De modo que la pandemia ha acelerado el mal que arrastrábamos antes.

Tercero, si bien el razonamiento es correcto y hay pruebas del beneficio de la actividad en parques o en la calle para los niños, el problema es más social y de salud, el problema es nuestra idiosincrasia social y cultural. Salir por media hora o menos, en nuestra realidad peruana es muy provocador para disparar los contagios. No somos en general, responsables con los tiempos y menos con las normas de cuidado. En realidad puede caer en saco roto el pedido que los padres sean los que controlen el desenvolvimiento de los hijos que salen a la calle. Adulto responsable es hoy una quimera.

Y cuarto, cuidar el presente y futuro del país es una tarea frente a la niñez y los adultos que los cuidan. La salud mental de los niños gira hoy más en la idea amenazante y cercana de la muerte. Los niños antes que salir o no a la calle, deben saber procesar los riesgos de la salud y cómo entender la enfermedad-vida-muerte en esta coyuntura; si tuvieron un familiar que padeció por la enfermedad o murió de ella, pueden sufrir secuelas duraderas. Las fantasías y la desesperanza pueden apoderarse fácilmente. Pero ahí está el papel de los adultos, de los diálogos que se generen en casa. Por ejemplo, ya no más esa manía diaria de llevar las cifras exactas de contagiados o de muertos por la COVID-19. La salud mental de los niños requieren adecuar en casa espacios mientras la calle siga siendo un peligro, y es tarea de los adultos dar el ejemplo. Por eso, muy pertinente el comunicado de salud, al señalar qué zonas exactamente del Perú pueden ser de alto riesgo para que salgan los niños a la calle. Dejar libertinamente a los niños en la calle es una provocación al contagio y una tremenda  irresponsabilidad a la salud física y mental.

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Minsa no autoriza salida de niños en Arequipa al ser zona de alto riesgo

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