Arequipa

EDITORIAL DOMINGO: La oxigenación del gabinete

22 de febrero de 2015
EDITORIAL DOMINGO: La oxigenación del gabinete
El Gobierno está saliendo de un trance difícil al que fue conducido por errores propios y por la dura oposición de los grupos que tienen representación en el Congreso.

Tres de los ministros relevados cavaron su propia tumba. Los perdieron decires agraviantes para la oposición e incluso para quienes no eran políticos sino periodistas y empresarios, como es el caso del exministro Urresti; otros dos, los señores Figallo y Mayorga, tuvieron actuación discutida en reuniones habidas con población civil en Pichanaki, caso de Mayorga, y una polémica intervención con la exprocuradora Yeni Vilcatoma.

No está esclarecida plenamente, la sustitución de la única miembro del gabinete Ana Jara, Carmen Omonte, que pertenece al partido Perú Posible y que parecía ser incómoda para el régimen por discrepancias entre Alejandro Toledo y Humala, por la «Ley Pulpín» y que condujeron a una invocación de Toledo para convocar a diálogo a la oposición.

Además, la principal fuerza opositora con representación congresal, Fuerza Popular, había logrado ya los votos necesarios para plantear una interpelación al gabinete Jara y probablemente su censura. No había más remedio que oxigenar el gabinete y devolver a casa a parte de él y no al todo.

Se estima, luego de estos hechos que ya no procede la censura a Ana Jara y el gobierno tiene mejores condiciones para dialogar con los sectores de oposición y para intentar un mejor clima para la campaña electoral que se avecina y que podría seguir perjudicando las inversiones nacionales y extranjeras en el país.
Esas condiciones tienen que ser enriquecidas con nuevos diálogos, con expresiones respetuosas y fraternas entre peruanos y con el afán de llegar a un cambio de gobierno que no suponga traumas ni retrocesos en un crecimiento que se desaceleró en los últimos dos años.

Esta es una ocasión no deseada, pero consideramos superada. Falta algo por resolver y es un mejor entendimiento entre las regiones donde viven las dos terceras partes de todos los peruanos y el gobierno central, así como una adecuada comprensión en el sector privado que pudiera seguir creyendo que solo Lima es el Perú.
Compartir

Leer comentarios