Editorial

Editorial: El papa Francisco y la pederastia chilena

Por elpueblo / 21 de mayo 2018

El papa Francisco se sintió mal cuando en su gira por América Latina llegó a Chile, y se sorprendió por una recepción pobre derivada de la molestia ciudadana por presunto avalamiento en casos de pederastia de sacerdotes chilenos y específicamente del cura Fernando Karadima.

A su regreso a ciudad del Vaticano, el Pontífice designó a un obispo de confianza que investigue el correcto proceder de sacerdotes prelados de Chile.

Después se entrevistó con las presuntas víctimas, recibió el informe deseado, e incomodado por comprobaciones convocó a todos los prelados chilenos a una cita en Roma.

Cuatro obispos de Chile han presentado renuncia como consecuencia de la actitud del Santo Padre.
Es evidente que Francisco ha dado un golpe de timón a la antes paternalista actitud del clero para proteger las desvergüenzas de los curas chilenos.

Casi simultáneamente, en Perú se ha reactualizado el caso sodalicio, con la juramentación de la comisión congresal, que preside Alberto Belaúnde, para realizar una investigación sobre los denunciados casos ocurridos en el Sodalicio de Vida Cristiana, durante la gestión del fundador Luis Figari, actualmente recluido en un retiro en Roma, y dedicado a la penitencia y a la oración.

El papa Francisco también ha designado a un obispo colombiano para que investigue y esclarezca los alcances del caso Figari, y ahora y después de lo ocurrido en Chile, pocas dudas hay de su intervención directa en el Perú.

Entretanto, en el Ministerio Público no avanzan las investigaciones iniciadas, y deben serlo para que no se crea que denuncias formuladas por violaciones y torturas puedan quedarse sin sanción.

El caso Figari debe ser esclarecido meridianamente y la Iglesia limpiarse de las maldades de algunos equivocados.

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