Columna

Editorial: Los devaneos del Congreso

17 de abril de 2020
Fuente: AP

Hasta ahora resulta poco lo que el país ha ganado con la elección de un nuevo Congreso que, confrontado con la realidad de la cuarentena en la que debía comenzar a funcionar, no ha evidenciado las condiciones que eran necesarias y prudentes para cumplir con objetivos previstos en un plazo de vida que terminará el 28 de julio del 2021.

Resulta evidente la falta de habilidad que se evidencia en la conducción de un organismo constitucional necesario para realizar importantes labores previas para el proceso electoral del 2021 y que supone, además, la revisión de los decretos de urgencia que el gobierno del presidente Vizcarra ha tenido que dar por la situación política, económica y sanitaria de los últimos meses.

Es visible que la junta directiva congresal no ha logrado reunir a los asesores indispensables para una labor que resulta discreta y nada compatible con la velocidad y el contacto permanente con la ciudadanía que tiene el Ejecutivo, y el error, por citar uno de ellos, de convocar a un plenario presencial le costó al Parlamento que siete legisladores contrajeran el coronavirus y los obligarán a alejarse del local del Congreso y solo realizar sesiones virtuales.

A los males citados se han agregado las consecuencias lógicas de un cambio en el estado de cosas. Muchos de los funcionarios de carrera que habían en el Congreso han sido separados de sus cargos o escogido el retiro antes de prestarse a consecuencias de maniobras políticas.

No hay experiencia a la vista ni sugerencia oportuna en cada uno de los pasos que da el Parlamento.

A la ciudadanía parece importarle poco lo que está pasado, porque al final de cuentas, el gobierno decide lo más conveniente y con el respaldo policial y militar que tiene puede conseguir objetivos a los que no se opone el Congreso, pues la labor ejecutiva depende del poder que está en el Palacio de Pizarro y no en otro sitio de la capital.

Los gobiernos regionales y las autoridades municipales han expresado su apoyo al presidente Vizcarra y recibido recursos económicos suficientes para los planes que se han puesto en manejo y que evidencian que estamos cerca del fin de una cuarentena que transformó y así debería serlo el quehacer del país.

El Parlamento tiene que agilizar procedimientos y cumplir con las metas para los que fue elegido.

Editorial El Pueblo

Compartir

Noticias Relacionadas

Leer comentarios