Editorial

Editorial: La independencia de poderes

Por elpueblo / 11 de mayo 2018

Una de las iniciales demandas del gobierno del presidente Vizcarra fue soportarse en la independencia de poderes, y el país recibió con entusiasmo y simpatía la decisión de que así ocurriera, impresionada aún por las dramáticas consecuencias de un enfrentamiento público y permanente entre Ejecutivo y Legislativo, determinantes de la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, a la primera magistratura de la nación.

El gobierno no había mostrado falta de cumplimiento a esta promesa y también compromiso, y eso facilitó en mucho el abrir un diálogo con las bancadas representadas en el Parlamento y conseguir un necesario voto de confianza en favor del gabinete que preside César Villanueva.

Un suceso judicial, que pertenece a otro poder del estado, y que ha sido objeto de discusión mediática, ha mostrado a un ministro de estado, como es el titular de Justicia, rompiendo el esquema planteado, y comprometido al propio Presidente de la República en una indebida injerencia en asunto que no es competencia del Ejecutivo y sí de fiscales y jueces.

El presidente del Poder Judicial ha optado por recordar que existen instancias de apelación en todos los niveles del organismo encargado de impartir justicia y ese es el nivel en que deben resolverse los asuntos sin comprometer la independencia de un poder del Estado que aparece ahora cuestionado por terceros o por la habilidad de los abogados litigantes.

Es bueno recordar que el propio señor Vizcarra y también el premier Villanueva aceptaron renuncia del titular de la cartera de Producción, cuando este cometió error y exceso para terminar con una huelga de pescadores.

Una rectificación rápida y adecuada que no lesionó la unidad del gabinete ni perturbó las buenas relaciones de igualdad entre los poderes del estado.

La independencia de poderes ha sido objeto de frecuente vulneración, por parte de alguno de ellos o de los intereses en juego, como se ha evidenciado, lamentablemente en el proceso judicial Humala-Heredia.

Compartir

Leer comentarios