Editorial

Editorial: La solución a Tía María

Por elpueblo / 21 de diciembre 2018

Toda nueva inversión en Arequipa debe ser bienvenida, pero necesariamente el pensamiento y la acción mayoritaria en favor de que se concrete la explotación de Tía María, requiere de un visto bueno de los habitantes de una zona que todavía parecen no estar convencidos de la posibilidad de que sea posible la convivencia entre agricultura y minería.

El motivo fundamental de las diferencias es el supuesto y real uso del recurso hídrico para satisfacer requerimientos de la agricultura, tradicionalmente arrocera, del valle de Tambo, y de una minería que requiere de agua para poder trabajar.

Ahí surgieron las primeras diferencias entre agricultores y empresarios mineros, y culminaron en una lucha intestina que costó daños en personas y materiales.

Desafortunadamente el papel del Estado fue insuficiente, a pesar de que debería ser, y aún ahora lo es, un árbitro en la disputa.
La conflictiva situación no se resuelve, a pesar de que la empresa minera asegura que avanza en el afán de entenderse con los habitantes de Cocachacra y poblados cercanos a Tía María y La Tapada.

Ha llegado la hora de la gran decisión, y hace bien el presidente Vizcarra cuando anuncia que personalmente tiene el propósito de intervenir para evitar que los mil 400 millones de dólares que suponen el inicio de la explotación de Tía María no vengan a Arequipa.
Todos queremos que esa presencia de capital extranjero, que significa empleo, se produzca con la aprobación de una licencia social que se puede consultar a la ciudadanía de Islay, para saber si es verdad o no que Tía María es bienvenida como colocación de recursos extranjeros en Arequipa.

La única alternativa de una solución real al problema del proyecto minero es una intervención directa del gobierno central para reducir tensiones y evitar desencuentros que podrían ser dañinos para el porvenir de la minería y el desarrollo de Arequipa.

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