Editorial

Editorial: Las escuelas de Policías

Por elpueblo / 12 de mayo 2018

El ministro del Interior, Mauro Medina, reveló hace pocos días la existencia de delincuentes infiltrados en por lo menos 14 escuelas de suboficiales de la Policía Nacional del Perú.

El hecho es sumamente grave, pues resulta que quienes son instruidos para defender los derechos del ciudadano, incluyen a quienes justamente se encargan de robar, de hacer sicariato, colaborar con la drogadicción y la minería informal, y también se adiestren en el uso de armas y en la protección de las mismas mediante el conocimiento de defensa personal y chalecos antibalas.

El general en retiro Mauro Medina admitió como un hecho cierto lo que parecía ser algo imposible. Se habían burlado todo lo previsto para protegerse de este riesgo y la consecuencia fue el surgimiento de bandas organizadas que utilizaban las mismas estrategias y tácticas que quienes los combatían.

Además estos malos ciudadanos, organizados verticalmente, recibían órdenes de oficiales que los comprometían en maniobras dolosas o de protección de intereses subalternos.

La denuncia es grave y según preciso el ministro del sector, ha sido comprobada, de lo que se deduce que por lo menos en esa 14 de las 26 escuelas de la PNP, habrá que efectuar limpieza de gente, depuraciones e investigación sobre su manera de trabajar y su corrección.
Esto no puede ser, ni haber ocurrido en corto tiempo. Ha sido un trabajo de inteligencia y de penetración que ha burlado controles de todo tipo y durante muchos meses, sino años, y extraña que los comandos institucionales no se hayan dado cuenta oportunamente de lo que estaba pasando y reparado en el mal que causaba.

Las escuelas de Policía no pueden ser centros del delito, donde se infiltren delincuentes para perfeccionar estrategias y hacer frente a la acción de los protectores de la sociedad, utilizando sus mismos métodos y armas.

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