Editorial

Editorial: Los malditos del tráfico humano

Por elpueblo / 27 de noviembre 2018

Todo indica que en el caso hecho público de una organización presuntamente vinculada al tráfico de niños habido más escándalo que verdad.

Ahora resulta que quien fue presentado como cabeza de línea de la presunta banda, el general (r), Raúl Becerra, ha resultado ser víctima, por lo menos de engaño de su pareja y cada vez la prensa que informa de las acciones policiales y de las pesquisas e investigaciones del Ministerio Público resulta sorprendida y por su intermedio también las lectorías por declaraciones que no se han ajustado a verdad.

Resulta que la implicada mayor que fue pareja de Becerra solamente cometió como delito el engañar a su esposo, haciéndole creer que una niña ajena era su hija al extremo de que ignorante de realidades, quien fue director general de la Policía Nacional, resultó dando apellido a niña que no era suya.

Estamos en la obligación ineludible de demandar que el Ministerio Público de Arequipa ponga las cosas en su lugar y se digan verdades, y no solo suposiciones que determinaron inicialmente la detención del general Becerra, su posterior liberación y el desinfle de lo que fue todo un escándalo y que debiera probarse porque de por medio hay honras que debieron defenderse.

La presidenta de la Junta de Fiscales Superiores de Arequipa, Miriam Herrera, está llamada a dar precisiones sobre los alcances de todo lo ocurrido y recordar que las acciones policiales vinculadas a problemas penales son ahora dispuestas por los fiscales y no, como antes, otra cosa que ser consecuencia de tales decisiones provenientes de quien tiene la responsabilidad de cada caso penal.

Es necesario que el Ministerio Público haga precisiones sobre el caso de una presunta banda de tratantes de personas, pues la opinión pública está confundida, como lo está también la prensa, por lo que viene ocurriendo y por los decires iniciales.

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