Editorial

Editorial: Los riesgos de una erupción volcánica

Por elpueblo / 25 de julio 2018

El Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) ha conseguido movilizar a las oficinas regionales de Defensa Civil del Gobierno Regional de Arequipa para advertir que en caso de una erupción del volcán Misti se producirían daños personales que afectarían a más de 50 mil personas y hasta 300 mil más, puestas en riesgo en distritos como Alto Selva Alegre, Mariano Melgar, Paucarpata y Chiguata.

El asunto es complejo y difícil de resolver para las personas que viven a menos de 12 kilómetros del volcán y en el afán de palearlo se han efectuado simulacros y también preparación de carpas de albergue que resultarían francamente insuficientes en caso de una activación del monte.

Hay quienes creemos que se está llegando a una competencia, a todas luces desigual, entre la prevención y las medidas de protección para un terremoto o sismo de gran intensidad y la erupción del volcán. Pero nadie habla de la responsabilidad que debiera determinarse cuando se permitió la ocupación de quebradas que se convertirían en cauces de lava volcánica, con la consiguiente mortandad de sus habitantes.

Esa responsabilidad ha sido de los alcaldes, tanto de provincias como de los distritos, que permitieron la ocupación de las torrenteras y de las quebradas en un tráfico de terrenos condenable, pues nunca dejaron de ser zona de peligro, no solo para una erupción volcánica, sino hasta para fuertes lluvias que terminaban arrastrando casas, vehículos y otros bienes, que hasta lograron contar con redes de luz eléctrica y de agua potable.

Los responsables están en las nóminas de alcaldes y regidores que traficaron con las esperanzas ciudadanas a sabiendas de que los riesgos eran muy grandes y peligrosos.

Ha llegado la hora de determinar quiénes fueron los responsables de tales desvaríos y no limitarse a señalar como necesario el desocupar áreas riesgosas para de alguna manera proteger a los que en ellas viven. El Gobierno Regional y las municipalidades deben dictar medidas muy severas para evitar que se repita lo que mal se hizo y que ahora pone en riesgo nada más y nada menos que la quinta parte que toda la población que estaría amenazada de aparecer damnificada por una erupción del Misti, derivada de la irresponsabilidad de las autoridades municipales de otra época.

No se trata de ver solamente cómo se protege a quienes invadieron quebradas y torrenteras, sino también de determinar quiénes las vendieron para que en ellas se instalaran viviendas y se jugaran vidas de inocentes.

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