Educación

Menores pasan siete horas al día conectados a internet

25 de mayo de 2018
Foto: Cortesía

Los menores entre 8 y 17 años de edad pasan en promedio siete horas al día conectados a internet, lo que es la tercera parte de un día. Por ello, es vital que los padres estén pendientes de las actividades virtuales de sus hijos.

Saúl Pérez Montaño, profesor e investigador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Católica San Pablo, remarcó que son los padres los llamados a proteger a sus hijos de los peligros de la red, sobre todo a los niños de entre 3 y 9 años, que es la población más vulnerable.

El docente de la UCSP recalcó a los padres que todo adelanto tecnológico es para ayudar en la vida diaria, pero no un reemplazo para el cuidado o las labores propias de la paternidad. “Los niños y adolescentes necesitan tener una conversación con alguien real”, precisó.

Asimismo, aconsejó a los padres no brindar acceso a los medios tecnológicos a los niños de edad temprana sin supervisión. Siempre deben estar pendientes de las páginas que visitan, revisar constantemente el historial de navegación y usar aplicativos que permitan el bloqueo de páginas peligrosas.

Respecto a la comunicación entre los miembros del hogar, Pérez Montaño mencionó que las redes sociales tienen una influencia negativa -como concluyen diversas investigaciones-, pues padres e hijos pasan mayor tiempo en los dispositivos tecnológicos, dejando de lado la integración familiar.

Para el docente de la UCSP, los padres ven en la tecnología una “ayuda muy a la mano”, porque les permite entretener a los niños y con ello aprovechar el tiempo para realizar otras actividades más bien personales.

Pero si los padres empiezan a desarrollar un control y supervisión a las actividades de sus hijos y a las propias, la tecnología podría formar parte de la integración familiar. Se ha comprobado que el uso de aplicativos en las diferentes etapas educativas mejora el rendimiento académico de los niños y adolescentes.

Finalmente, Saúl Pérez recomendó a las familias apagar los dispositivos al momento de sentarse a la mesa, realizar actividad física diaria y desconectarse de las redes los fines de semana.

“La tecnología no tiene por qué sustituir la atención que los padres deben prestarle a sus hijos sobre todo cuando más preguntas tienen sobre el mundo que los rodea”, puntualizó el docente de la UCSP.

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