Arequipa

El 14 por ciento de violadores de menores son reincidentes

29 de septiembre de 2019

En el sistema penitenciario peruano la violación sexual en contra de menores de edad es el segundo delito por el cual más personas se encuentran recluidas en los penales de todo el país.

Por Mariela Zuni M.

Carlos Mamani Huacato, un siniestro individuo que pese a tener en su haber diversas denuncias por violación sexual, incluso a menores de edad, recién pudo ser detenido tras conocerse el drama de una de sus últimas víctimas, un adolescente a quien abusó en reiteradas veces y contagió el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

La dilatación de las indagaciones a cargo del fiscal Wilber Murillo Quispe, motivaron a la familia del menor a recurrir a los medios públicos para exigir la prisión preventiva del depredador sexual, la cual recién se logró un año después de la denuncia, confirmándose que es portador del virus.

Se conoce que Mamani tiene más de 10 denuncias por el mismo delito, a pesar de ello impunemente estaba libre, recorriendo el ciberespacio con cuentas falsas de Facebook al asecho de nuevas víctimas.

El caso del taxista no sería el único sobre un violador serial. Henry Santos Riveros Tito, a quien se le atribuyen hasta 12 casos de abuso sexual a menores de edad, trabajó incluso en dos municipios pese a tener desde el 2013 una sentencia por violación, una orden de captura y una requisitoria.

Ahora ambos sujetos se encuentran tras las rejas, así como hay miles en todo el Perú cumpliendo encierro por haber abusado sexualmente de menores de edad, un delito grave que en el código penal se sanciona hasta con cadena perpetua.

Las prisiones cuentan con programas para rehabilitar a los criminales, pero, en el caso de los violadores ¿es esto posible?

RESULTADOS

El doctor en Psicología, Robert Geffner, presidente fundador del Instituto de Violencia, Abuso y Traumas de la Universidad Internacional Alliant, en San Diego -Estados Unidos, si hay posibilidad de que un condenado por violación sexual se rehabilite.

“Con buenos programas y profesionales especializados si es posible la recuperación de los agresores”, enfatiza el especialista, quien trabajó por varios años en la Oficina de Víctimas de Delitos de Estados Unidos, del Departamento de Justicia.

Robert Geffner, expuso a este medio los resultados de casi 30 años de trabajo con víctimas y agresores en su país. Programas que se iniciaron en la década de los 80s, con aciertos y errores, que ya están dando frutos, aunque los porcentajes son bajos en cuanto a los abusadores.

En el caso de los agredidos: “Ayudamos a las víctimas de violencia familiar con el empoderamiento y el tratamiento de sus traumas es muy exitoso. En cuanto a los niños que sufrieron violencia sexual el tratamiento también es efectivo, pero, si asisten en un momento temprano después del evento traumático. La vergüenza y el trauma se supera al mejorar la autoestima cuando entienden que no es su culpa. El éxito es de 80%, con buenos programas y profesionales entrenados”.

Respecto a los violadores específicamente los resultados no son tal alentadores, inclusive con buenos programas y profesionales: “Con agresores no es tan exitoso con buenos programas se logra un 50 a 70 por ciento de éxito en casos de violencia familiar, pero, en torno a los violadores sexuales la recuperación tiene un éxito de 30 a 40 por ciento de los casos”.

Geffner, comenta a nivel de políticas de tratamiento de víctimas y agresores el Perú lleva un retraso de 30 años. Los pasos que se están dando son buenos como la Ley N° 30364 para prevenir, erradicar y sancionar toda forma de violencia contra las mujeres por su condición de tales, y contra los integrantes del grupo familiar, sin embargo, falta mucho más.


PENALES

En el sistema penitenciario el segundo delito con mayor número de población en los penales es el de violación sexual a menor de edad, según el último informe del INPE correspondiente al mes de julio.

De los 94 mil 842 internos del país, 9 mil 298 están privados de su libertad por haber abusado de un niño o adolescente. Unos 2 mil 875 están procesado y 6 mil 423 sentenciados. Por este delito ninguno accede a beneficios penitenciarios, por ello deben cumplir su condena hasta el final.

Los internos por delito de violación sexual se agrupan en su mayoría entre los que tienen 25 a 49 años de edad, aunque hay un significativo número de reclusos de 60 más años (1 mil 115).

En Arequipa 302 purgan prisión por violación sexual de menor de edad. De ellos 248 están en el penal de Socabaya y 54 en Camaná. Otros 312 se encuentran recluidos por violación sexual a mayores de edad.

La reincidencia por este delito es importante. De 100 presos por abuso sexual a un menor de edad el 13,6% tienen dos a más reingresos. Es decir, volvieron a cometer el mismo delito. El otro 86.3% ingresaron por primera vez.

Según el Código Penal, en su artículo 173 «violación sexual de menor de edad», quien cometa estos actos tendrá penas en dos circunstancias:

1. Si la víctima es menor de 10 años, la pena será de cadena perpetua

2. Si la víctima tiene de 10 hasta 14 años, se le impondrá no menos de 30 años ni más de 35 años de cárcel.

Además, el código especifica que si el agresor tiene una posición, cargo o vínculo familiar que le dé autoridad sobre la víctima (padre, apoderado), la pena será de cadena perpetua. Esta misma figura se repite si es que como consecuencia de la violación se produce la muerte de la menor. En el caso del Carlos Mamani, le correspondería la máxima pena por considerarse un agravante haber transmitido el VIH a su víctima.

TAS

El INPE cuenta con un equipo de profesionales que trabaja aplicando el programa especializado de intervención interdisciplinario para el Tratamiento de la Agresión Sexual – TAS, dirigido a personas encarceladas por delitos contra la libertad sexual en su modalidad de violación sexual o tentativa y actos contra el pudor, con la finalidad de generar conductas pro sociales y responsables y de esta manera puedan llevar un estilo de vida saludable.

Desarrollan competencias personales y sociales para el interno viva una sexualidad responsable y desarrollar su crecimiento personal. Consideramos las siguientes variables: psicoterapia, participación familiar, habilidades pro sociales y autonomía moral, actividades educativas, actividades laborales, coordinación y orientación legal, promoción y prevención en salud y actividades integradoras.

El propósito del programa TAS es contribuir con la resocialización de los internos, buscando una explicación científica del delito de agresión sexual y la generación de pautas correctivas y soluciones consensuadas. Todo ello en el marco de la normativa vigente, contribuyendo así a la seguridad ciudadana y al bienestar social del país.

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