Arequipa

El día que no se tenga que pagar por recibos de luz está cerca

15 de septiembre de 2019

Antes las familias no adquirían una terma solar por el precio. En la actualidad es más fácil y económico acceder a una.

Por: Roxana Ortiz
Hace 30 años utilizar una terma solar era una locura para los arequipeños, quienes preferían seguir pagando una terma eléctrica, por más que significara un alto costo en el servicio. En la actualidad son ya pocas las familias que no tienen una terma solar. Imagínese que toda la vivienda se alimentara de la misma manera y solo tuviera que pagar una mínima cantidad a la sociedad eléctrica, para estar conectados solo por si acaso algunos días hay cielo nublado, que raramente ocurre en Arequipa.

En la década de los 80 una terma solar costaba mucho, pasaba de los 2 mil 500 dólares y casi nadie las utilizaba en Arequipa, por ignorancia de los beneficios que nos podía ofrecer, ahora ocurre todo lo contrario, en cualquier lugar te fabrican una terma y a bajo precio, explica Henry Polanco, decano de la Facultad de Ingeniería de Procesos de la Universidad Nacional de San Agustín (Unsa).

Aunque en otras partes del mundo está en boga el uso de paneles solares en la construcción de viviendas, edificios, grifos, vehículos y otros, en el Perú apenas se están dando los primeros pasos y se está en fase de exploración, a pesar que generar electricidad resulte muy barato, agrega el profesional.

En la casa universitaria, en algunas escuelas, se pueden ver módulos de madera en los cuales hay varios jóvenes realizando sus trabajos, cargando celulares, al aire libre. Estos módulos, que por el momento son un proyecto piloto, se alimentan con energía solar.

El costo, incluyendo las mesas, asientos, paneles solares, la batería para almacenar la energía, no ha sido más de 5 mil soles y solo se necesita de una limpieza cada cierto tiempo, como mantenimiento.

Considera que para una vivienda familiar, de 4 a 5 miembros, se necesitaría como mínimo de unos dos paneles, cuyo costo no pasaría de los 5 mil soles aproximadamente, con lo cual se olvidarían de pagar excesivos montos mensuales por el servicio que brinda la empresa de energía.

Ocurre como con las termas solares, la población todavía no se anima a experimentar y hay mucho desconocimiento al respecto, aunque algunas empresas e instituciones ya han implementado el servicio, como algunas áreas de la Universidad Católica de Santa María, el centro comercial Lambramani, entre otros.

Ya existen en Arequipa distribuidores de paneles solares, cuyo costo puede variar entre 120 y 200 dólares dependiendo la calidad de los mismos, y considera el especialista que en muy poco tiempo estos se puedan masificar y bajar considerablemente de precio.

Cuenta que en la Universidad Federal de Santa Catarina en Brasil tienen vehículos eléctricos para transportar a los estudiantes y docentes, pero también tienen grifos que se alimentan de energía solar convertida en energía eléctrica. Cada carga de batería les dura para recorrer una distancia de 70 kilómetros.

EDIFICIO DE INGENIERÍA AMBIENTAL

Arequipa es una ciudad privilegiada por la cantidad de horas de luz solar que tiene durante el día y no son pocos los investigadores extranjeros que han señalado que dicha energía se desperdicia. Docentes de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, decidieron experimentar para hacer funcionar todo un edificio con energía fotovoltaica. “Arequipa tiene una eterna primavera, ya quisiéramos en los Estados Unidos tener este tipo de clima”, aseguraron.

Las autoridades de la Unsa han decidido construir un edificio para la Facultad Ingeniería Ambiental, pero la diferencia está en que este será alimentado por energía solar, e incluso podrán abastecer a otros tres edificios contiguos, gracias a un proyecto de investigación que se realiza con la universidad estadounidense.

Se está por convocar a licitación pública internacional para la construcción de la infraestructura, que tendrá cuatro pisos, como la mayoría de edificios universitarios, la diferencia es que en su techo se instalarán paneles fotovoltaicos para captar la energía solar para su funcionamiento, el mismo que servirá como especie de laboratorio de investigación de cientos de jóvenes universitarios, no solo arequipeños, sino también americanos.

“Allí en Estados Unidos no tenemos muchas horas de sol en el día y en el año hay mucha lluvia, el clima es frígido, se necesitan calefactores, en cambio aquí en Arequipa hay un clima de eterna primavera, por lo que es muy factible realizar el proyecto del edificio con cero energía”, explicó el investigador Travis Horton, quien coordina el proyecto desde hace varios meses atrás.

Experimentó el uso de energía solar en pequeños proyectos en la Unsa y contó con el asesoramiento de profesionales estadounidenses. Este edificio debe comenzar a construirse los primeros meses del año siguiente y tener un costo de aproximadamente 8 millones de soles. Tendrá cuatro pisos, ascensores, y no solo generará energía para su funcionamiento, sino que podrá abastecer a los edificios de los alrededores, por lo menos durante el día.

La energía solar presenta una serie de ventajas, pues el sol es una fuente energética inagotable, y en el caso de Arequipa hasta resulta perjudicial por la gran cantidad de intensas horas de sol durante el día, y casi en todo el año, motivo que causa envidia en los profesionales de la universidad extranjera, porque en su país no pueden desarrollar este tipo de proyectos energéticos.

Las instalaciones para su aprovechamiento no contaminan la atmósfera, no producen gases de efecto invernadero ni tampoco contaminación del agua. Además, no produce contaminación acústica, ya que su generación es silenciosa.

Otra de las ventajas encontradas es su amplia disponibilidad, ya que siempre es posible contar con la energía solar. Igualmente se pueden hacer instalaciones pequeñas para alimentar una vivienda, y hasta en un futuro invertir para alimentar a complejos habitacionales completos.

Según el ingeniero Polanco, el inconveniente en el país es que no existe una normatividad para que las personas que produzcan energía puedan alimentar la red eléctrica cuando esta les sobre, lo que les permitiría además, generar ingresos económicos adicionales.

“No hay quien se encargue de generar un proyecto de ley al respecto, además se afectarían intereses económicos de grandes compañías o empresas, por lo que será muy difícil que en poco tiempo se pueda hacer realidad”, añadió el decano de la Facultad de Ingeniería de Procesos.

Sucede lo mismo con los carros eléctricos, a cuyos fabricantes se les está haciendo muy difícil ingresar al mercado a competir, puesto que los empresarios que manejan los precios de los combustibles a nivel mundial serán los más afectados.

Pero como todo no se puede controlar, añadió, lo más probable es que en pocos años la población se dé cuenta de estos beneficios e invierta algo de dinero para adecuar sus viviendas, que a la larga será muy beneficioso y eso es lo que se quiere en la Unsa, demostrar que es posible no solo realizar pequeños proyectos, sino edificios enteros.


DATO
Igualmente, lo más probable es que muchos jóvenes profesionales opten por trabajar en este campo, que está completamente virgen y los costos de las instalaciones de este tipo se abaraten, así como los materiales que son necesarios.

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