Arequipa

Embarazo en adolescentes: un problema de salud pública que crece sin control

28 de septiembre de 2019

Un 17 por ciento de las adolescentes en Arequipa terminan embarazadas.

En esta semana se recordó el Día Mundial de la Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, y las cifras en el país y en la región no son nada auspiciosas, pese a que se han hecho campañas constantes para reducir las cifras de embarazos.

En Arequipa, de cada 100 adolescentes 17 resultan embarazadas, señaló Mercedes Neves Murillo, representante del Foro Regional por los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Hay algunas regiones como Loreto, por ejemplo, donde de cada 100 niñas y adolescentes, unas 35 son embarazadas, la mayoría por violaciones, además de llevar una vida sin el control de los padres. Asegura que en más de 20 años el embarazo adolescente sigue siendo un problema de salud pública en el Perú y en toda Latinoamérica.

En el 2010, 22 mil 129 adolescentes entre los 12 y 18 años se convirtieron en madres y, según cifras del Reniec, cerca del 10,5% de estos partos se dio en niñas entre 12 y 14 años.

La última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes 2018) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei), data que las adolescentes que viven en áreas rurales, que solo tienen educación primaria o que se encuentran en situación de extrema pobreza, son las que presentan mayor riesgo de quedar embarazadas.

Según la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza hay cuatro factores que inciden en el incremento de estos índices, como son las grandes brechas culturales, económicas, sociales y geográficas; el limitado acceso a la educación y la deserción escolar; el poco o nulo acceso a métodos anticonceptivos, a pesar de una iniciación sexual cada vez más temprana; y la mayor vulnerabilidad y discriminación de niñas y adolescentes indígenas en zonas rurales.

Las adolescentes corren mayor riesgo de complicaciones y muertes a consecuencia de un embarazo, además, se encuentran menos preparadas económica y emocionalmente para atravesar por esta experiencia y una vez embarazada, abandona la vida que llevaba, como el colegio y en muchos casos los padres hacen que abandone el hogar, cuando debería ocurrir lo contrario, porque es cuando más ayuda necesitan, señaló la especialista.
Pero no todos los embarazos llegan a culminar, debido a que muchas optan por su interrupción y en algunos casos se produce la muerte, debido a que dicha práctica fue insalubre y sin el apoyo de especialistas.

Según el Inei, en el 2018, el 12,6% de las adolescentes entre los 15 y 19 años en el Perú ya estuvo alguna vez embarazada, pero se conoce que este promedio nacional esconde realidades mucho más graves en regiones como Loreto, San Martín o Amazonas, donde este porcentaje asciende alrededor del 30%.

Neves Murillo indicó que frente a esta realidad resulta primordial que todas las instituciones participen en la prevención de un embarazo no deseado, partiendo por la educación sexual que debe ser obligatoria en todos los colegios, además de otorgar métodos anticonceptivos sin restricciones en postas y centros médicos.

Agrega que es difícil aún poder ingresar a las instituciones educativas y hablar del tema abiertamente, apenas se les permite dar pequeñas charlas que son insuficientes.

Están formando alianzas con los municipios distritales y provinciales para realizar un trabajo conjunto en dicha prevención, puesto que se ha detectado que muchos de estos embarazos están relacionados con el consumo de alcohol a temprana edad. Por ello solicitan a los municipios clausurar los locales destinados especialmente para los adolescentes, aunque funcionen ilegalmente.

Respecto a la entrega de métodos anticonceptivos a los jóvenes, Neves Murillo indicó que por el momento no se los otorga fácilmente, a pesar que en los centros médicos y postas de salud deben hacerlo, sin tener la necesidad que acudan con sus padres o una persona mayor.

Las relaciones sexuales igual las van a tener, pero hay que darles la orientación para que lo hagan con el debido cuidado y responsabilidad y eso no significa que de alguna manera se esté promoviendo la práctica sexual, como algunos han señalado, indicó.

DATO
“Es momento de acelerar la implementación de una educación sexual integral. Es momento que los servicios de salud ofrezcan una atención especializada que implique consejería en sexualidad incluyendo el acceso a métodos anticonceptivos modernos. Es momento de proteger a las adolescentes de la violencia en todas sus formas, incluida la sexual”, dijo Neves.

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