Internacional

FARC pide perdón por los secuestros cometidos 

16 de septiembre de 2020

El proceso de paz entre el Estado colombiano y las FARC ha tenido desde el principio una dimensión simbólica decisiva en el tortuoso camino hacia la reconciliación. La organización guerrillera más antigua de América se desmovilizó tras la firma de la paz, de la que están a punto de cumplirse cuatro años, dejó las armas con la salvedad de algunos grupos minoritarios de disidentes, se sometió a la JEP, el tribunal encargado de juzgar los crímenes más graves de la guerra, y se convirtió en partido político.

A estos pasos concretos se suma una serie de gestos y declaraciones que, pese a las críticas de los sectores que aún se oponen a los acuerdos de paz, suponen un giro copernicano en la historia reciente del país. Los máximos dirigentes de la antigua cúpula de las FARC, encabezada por Rodrigo Londoño, Timochenko, pidieron perdón este lunes a las víctimas de secuestro y a sus familias.

“Queremos decirles que el secuestro fue un gravísimo error del que no podemos sino arrepentirnos”, reconocen en un comunicado.

“El secuestro solo dejó una profunda herida en el alma de los afectados e hirió de muerte nuestra legitimidad y credibilidad. Tomada esa decisión, en las circunstancias excepcionales de la guerra irregular y buscando equilibrar fuerzas, tuvimos que arrastrar este lastre que hasta hoy pesa en la conciencia y en el corazón de cada una y cada uno de nosotros”, asegura el escrito difundido por la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, que se sienta en la Cámara y en el Senado desde las elecciones legislativas de 2018. 

La comunicación ha coincidido con la intervención pública de la excandidata presidencial Ingrid Betancourt ante la Comisión de la Verdad. Betancourt, un símbolo de los horrores de la guerra, permaneció secuestrada más de seis años y este lunes afirmó que ese crimen no tiene fecha de vencimiento. En una conversación con EL PAÍS antes de las últimas elecciones dijo que la fuerza que la ayudó a superar el miedo fue “el concepto de dignidad humana”.

A ese valor hace referencia la declaración del antiguo Secretariado de las FARC. Los excombatientes admiten que el secuestro sistemático supuso un atentado no solo contra la libertad, sino también la dignidad de las víctimas.

“Hoy día entendemos el dolor que les causamos a tantas familias, – hijos, hijas, madres, padres, hermanos y amigos, – que vivieron un infierno esperando tener noticias de sus seres queridos; imaginando si estarían sanos y en qué condiciones estarían siendo sometidos a seguir la vida lejos de sus afectos, de sus proyectos, de sus mundos. Les arrebatamos lo más preciado: su libertad y su dignidad. Podemos imaginar el dolor profundo y la angustia de los hijos e hijas de tantos secuestrados por las FARC -EP”, señala el texto.

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