Internacional

Fianza de $ 1 millón para policía de EE. UU. acusado de matar a Floyd

9 de junio de 2020

Derek Chauvin compareció ante la justicia por videoconferencia para enfrentar cargos de asesinato.

Una jueza fijó este lunes una fianza de un millón de dólares para el policía blanco acusado del asesinato de George Floyd que sacude a Estados Unidos y al mundo, mientras este afroamericano es velado en Houston en medio de reclamos de reforma policial.

Derek Chauvin, convertido en el rostro de la brutalidad policial tras ser filmado el 25 de mayo presionando su rodilla contra el cuello de Floyd hasta que este, esposado, dejó de respirar, compareció ante la justicia por videoconferencia para enfrentar cargos de asesinato en segundo grado y tercer grado y homicidio involuntario.

Vestido con un traje naranja de prisionero, el ahora exagente de 44 años, detenido en una prisión de alta seguridad del estado de Minnesota, respondió con voz neutral a la jueza estatal Jeannice Reding, quien fijó un pago de un millón de dólares si entrega sus armas y no ocupa más cargos en las fuerzas del orden, o de 1,25 millones sin condicionalidades, si quiere la libertad condicional antes de su juicio.

La fiscalía estableció esa alta suma, que probablemente el acusado no podrá recaudar, considerando que Chauvin presentaba un riesgo de fuga. La próxima audiencia será el 29 de junio. 

Los otros tres policías involucrados, todos despedidos y detenidos al igual que Chauvin, ya comparecieron ante el tribunal la semana pasada por cargos de complicidad en la muerte de Floyd, de 46 años, detenido por supuestamente comprar cigarrillos con un billete de 20 dólares falso.

De París a Bristol, en Reino Unido, hasta Australia o Brasil, la ira por la muerte de Floyd ha superado las fronteras estadounidenses, en un mundo sacudido por la pandemia de COVID-19, que amplió aún más las desigualdades sociales.

En Houston, donde Floyd creció y donde será enterrado el martes junto a su madre, cientos de personas esperaban pacientemente en un calor sofocante para despedirlo.

En la iglesia Fountain of Praise la emoción era visible a pesar de las mascarillas que cubrían los rostros de quienes desfilaban frente al ataúd dorado a cajón abierto. Algunos se persignaban, otros se arrodillaban y muchos inclinaban la cabeza en señal de recogimiento.

«Nos está uniendo como país», reflexionó Kevin Sherrod, de 41 años. «Esto es un momento especial en la historia y recordarán que fueron parte», agregó, acompañado por su esposa y dos niños de 8 y 9 años.

Compartir

Leer comentarios