Arequipa

HISTORIA CORTA EN CUATRO PARTES: Pasión y muerte de sor Ana

1 de marzo de 2015
HISTORIA CORTA EN CUATRO PARTES: Pasión y muerte de sor Ana
 
UNO
 
Originalmente, hubo confusión sobre el año de nacimiento de sor Ana de los Ángeles, quien fue bautizada con tal nombre y puesta bajo la protección de Santa Ana, por lo cual se estima que nació el día de la fiesta de la abuela de Jesús.
Un manuscrito, hallado por el agustino Alonso de Cabrera, precisa que la angelical niña, quien murió a la edad de 84 años, nació en 1602. Tenía tres años de edad cuando fue internada en el monasterio de Santa Catalina y sus padres quisieron retirarla cuando llegó a los 14, para casarla con hijo de una familia amiga.
La respuesta de sor Ana fue el llanto y el encierro, hasta que sus padres renunciaron al afán.
 
DOS
 
Su devoción principal fue la de san Nicolás de Tolentino y fueron frecuentes sus visiones del cielo, el purgatorio, de la virgen María y del propio San Nicolás. 
También sus afanes de someterse a flagelaciones y a sacrificios mil, lo que terminaría por debilitar su salud, volverla frágil y provocar el prestigio de sus supuestos milagros.
También es verdad que, al interior de la comunidad religiosa dominica, se despertaron envidias y hay quien afirmó que pretendieron envenenarla.
Siempre gustó de favorecer a los pobres, incluidos aquellos mortales que fallecidos terminaron en el purgatorio.
 
 
TRES
 
Vestía hábitos remendados y gastados, tenía celda amplia pero colchón de tablas y troncos, y para no sentir placer en el gusto se alimentaba de muy poca comida y desabrida.
Se dice que fue un sacristán, quien le regaló un melón envuelto en un pañuelo y cuando a su celda llegó para desenvolverlo, era un cráneo al que cuidaba en el entendido de que esa persona solicitaba recen mucho por ella.
Tal calavera la acompañaría hasta el día de su muerte.
Los obispos sucesivos fueron conociendo de sus virtudes y hasta le confiaron cuidar de algunas niñas e iluminarlas. Todos los ahorros que le eran posibles de hacer, estaban destinados a misas por las almas en el purgatorio.
 
CUATRO
 
Las mortificaciones que le daba a su cuerpo y el avance de su edad, provocaron en ella una serie de enfermedades entre las cuales se cuenta la ceguera.
Hubo quien la pintó con los ojos cerrados o ya muerta; y su deceso, y enfermedad final previa, causarían mucha pena.
Sor Ana murió para la vida humana el 10 de enero, fecha en que, al igual que a todos los santos, se saluda el día de su nacimiento a una nueva vida.
Todos los remedios conocidos le fueron aplicados, pero no pudieron detener una enfermedad presuntamente renal o ginecológica que fue empeorando con el paso del tiempo.
 
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