Arequipa

Historias de empresarios que dieron empleo a expresidiarios

2 de junio de 2019
Penal de Socabaya de Arequipa

Privados dejaron los estigmatismos sociales y creyeron en una población que vive marginada dentro de los penales.

Por: Mariela Zuni M.

Se cree que dentro de todo penal se desarrolla una sociedad de renegados divididos en pabellones de acuerdo a su peligrosidad. Homicidas, ladones, traficantes de drogas, violadores, purgan condenas o esperan por ellas privados de su libertad.

No hay duda que cometieron errores, algunos por primera vez, otros reincidentes. Muchos lo perdieron todo, hasta el aprecio de sus familiares. Dicen que en el primer año de encierro las visitas son todos los fines de semana, luego se hacen más distanciadas, hasta terminar en el olvido.
Jamás esperaron que extraños confiaran en ellos, en sus talentos desperdiciados tras los muros de penales hacinados. Estos reos forman parte del programa Cárceles Productivas, el cual les dio acceso a capacitación y a un puesto laboral remunerado.

LOS PRIVADOS Y EL ESTADO
Son 25 convenios que el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) firmó con empresarios del sur para emplear la mano de obra de los internos con capacidades específicas en oficios. Los privados cada uno con distintas historias, reconocen el empeño de la población penitenciaria y de sus autoridades, para impulsar la resocialización con trabajo digno, aunque este sea tras los barrotes.

El Dirección Regional Sur Inpe, Edwin Salazar Álvarez, informó que en planillas hay 900 internos de los penales de Arequipa, Moquegua y Tacna que están en su jurisdicción, insertados en Cárceles Productivas.
Las empresas aportan el 10% de su producción al Inpe, pagan los servicios básicos y adicionalmente dan la remuneración a los internos. Trabajan en los rubros de metal mecánica, zapatería, carpintería, tejidos en alpaca, accesorios para vidrios, embolsado de castañas y orégano, entre otros.

CON TRABAJO SE LOGRA EL CAMBIO
Eduardo Santos Vela es un empresario que trabaja en el rubro de madera. Emplea a cinco internos que se encargan de toda la cadena productiva de la fabricación de muebles en madera y melamina.

Este empresario emprendedor lleva 10 años trabajando con el Inpe, no solo con el objetivo de aumentar su producción, él está convencido de que los reclusos pueden resocializarse y reinsertarse a la sociedad con trabajo.
Su propia existencia es muestra de ello. Santos es un ex reo que hace más de 20 años salió del penal tras purgar unos años en prisión por un error de juventud. Al ser liberado, lo que menos esperaba era volver a pisar el centro de reclusión, sin embargo algunos de sus amigos que conoció tras las rejas se contactaron con él y le pidieron unas maderas.

Antes de ingresar al penal de Tacna, tenía algunos conocimientos en carpintería y al recuperar su libertad, no vio otra alternativa que emprender su negocio propio, ya que nadie da trabajo a un ex presidiario.

Parte de su taller de carpintería S&S Ebanistas, que funcionaba en su casa lo trasladó al Penal de Tacna. No se arrepiente de esta decisión, pues reconoce que ha encontrado personas con grandes habilidades, deseosos de especializarse en el oficio para así mantener a sus familias.

VENCIERON AL “CUCO”
Sonia Zúñiga Puma ha sido emprendedora toda su vida, dueña de un próspero negocio de estructuras metálicas, nunca pensó que le tocaría la experiencia que tener a un familiar cercano encarcelado.

“Nunca pensé llegar allí, era el cuco, algo que cualquier persona no imagina en su vida, y que muchas otras critican duramente sin conocer que hay detrás. No todos los que están privados de su libertad son malos, algunos cometieron un solo error y están arrepentidos. A mí me tocó y lo hemos superado”, manifiesta.

Su familiar conocía el negocio de las estructuras metálicas, entonces propuso dentro del penal impulsar la confección de las cajas chinas. Las primeras fueron convencionales, pero posteriormente fueron innovando. Ahora las cajas chinas de SFMetalsur son hechas con acero inoxidable y fibra de vidrio que permite una cocción más rápida.

Sonia emplea a cinco internos que se encargan del armado y los acabados de las cajas, que salen del penal listas para el mercado a un precio oferta de 450 soles. “Yo creo que ellos estarán bien reinsertados en la sociedad cuando salgan del penal. Cada uno especializado en una función, soldadura, corte, armado, diseño. Todos son bien empeñosos en aprender”, recalcó.

DEL PENAL PARA EL MUNDO
Las socias María Mayhua Paccosoncco y Gregoria Montañez Barcena, por una invitación del Inpe llegaron al penal de varones de Socabaya y pidieron trabajar con ellos en la elaboración de tejidos. Al comienzo fue un poco difícil por el miedo, pero al conocer a los muchachos encontraron en ellos ganas de aprender. Les entregaron muestras de práctica y al conocer sus capacidades los contrataron. “Al principio ingresar al penal me daba mucho miedo, pero al conocerlos mucho más me he dado cuenta que solo necesitan una oportunidad para cambiar”, comentó María Mayhua, empresaria de Qilliy.

Emplearon a cinco jóvenes que tenían conocimientos en el tejido a máquina, los capacitaron para que aprendieran los diseños y acabados de chompas, manoplas, guantes, chalinas y chales de fibra de alpaca, que son exportados a Estados Unidos, Canadá y Suiza.

Los internos quieren trabajar más, incluso pidieron que les enseñen a tejer a crochet, para que puedan emplear nuevas técnicas y elaborar diseños más elaborados.

Isabel Ccoyorpuma Soto también se dedica a la confección de prendas en baby alpaca. Tejidos que con hechos por los internos del penal de Varones de Socabaya desde hace un año y 8 meses.

Su campaña laboral se inicia en junio hasta noviembre, pero, para que los internos no dejen de trabajar ella busca contratos y en la época escolar confeccionan chompas de instituciones educativas. Trabaja con hasta 5 internos, dependiendo del volumen de sus pedidos.

El docente Percy Cutipa, quien enseña a los reclusos el tejido a máquina, fue la persona que la animó a contratar con el INPE, propuesta que llegó justo en el momento en que iba a tirar la toalla, tras el fracaso en uno de sus trabajos por el incumplimiento de sus trabajadoras. Ahora su empresa Milkalauda sigue operando satisfactoriamente.

CONVOCATORIA
El 12 de julio habrá un encuentro empresarial en Arequipa para exponer los resultados de Cárceles Productivas, así con las experiencias que ya se forjan intramuros, nuevos emprendedores puedan animarse a invertir y contratar en los penales.

Compartir

Leer comentarios