Arequipa

Humanidad y sencillez de Ántero Peralta y Nita Pérez

10 de noviembre de 2019

Ántero tuvo problemas para atenderse en el Seguro, mientras Nita Pérez nunca abandonó a su esposo en la cárcel.

Por: Ayar Peralta
En esta vida qué difícil o fácil es llegar arriba, a la cima, a la altura de las estrellas, tocar el astro Sol con la mano en esas alturas, embrutecerse o marearse, que es lo mismo, conduce al despeñadero.

La historia está llena de ejemplos de seres humanos, o tipos, que cuando vuelven abajo, a la cima, viven del recuerdo y quieren volver a tocar el Sol, lo más triste para ellos es que desde el más allá contemplan cómo sus estatuas, monumentos, placas, etc., son borradas y derrumbadas. En cambio las personas sencillas y humanas continúan viviendo con el cariño y respeto de las generaciones subsiguientes, siendo el ejemplo y respeto de todos.

“La venganza, el rencor, el odio, la envidia, el resentimiento, la ira, y hasta los celos son pasiones bajas que deben ser olvidadas”… Así me enseñó mi padre, un hombre excepcional, un verdadero hombre de bien, quizá el más correcto que he conocido en este mundo.

¿Qué son las pasiones? Son sentimientos muy intensos y perturbadores que dominan la voluntad y la razón. La pasión es una emoción definida como un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. La palabra pasión viene del griego “pathos” que significa sufrimiento o alteración que afecta el alma y el cuerpo. Es una perversión, una razón pervertida. Es un estremecimiento del alma opuesto a la recta razón y contranatura. Es una incontrolable amenaza a la razón. Según Descartes la voluntad puede manejar las pasiones. Immanuel Kant afirma que las pasiones son enfermedades incurables del alma humana. No podemos aprender una situación política si ignoramos el papel de las pasiones. Cuanto más potente es la pasión que se siente, más violenta será la respuesta.

Es, a través del lenguaje, que el hombre abandona su condición animal para acceder a una condición política. El lenguaje lo proyecta al futuro, pero también hace posible la mentira. La política no son solo ideas, sino también ambiciones rivales, solidaridades activas y odios tenaces. No hay que subestimar el amor al poder que tienen los gobernantes y la ilusión de los gobernados. La indignación lleva al resentimiento, luego a la ira, al odio y luego a las protestas, motines y rebeliones. Si esas pasiones no son contenidas llevan a la violencia, a la anarquía, al despotismo o al cambio revolucionario.

El odio, es un sentimiento de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad, repulsión hacia una persona, cosa, fenómeno.
La venganza, es una acción de fuerza, o reprimenda, que se ejerce sobre una persona o un grupo de ellas por una acción que es percibida como mala o dañina.

El rencor se manifiesta cuando sentimos o creemos que otra persona nos maltrató o humilló, ya sea por ofensa, engaño, o insulto.

La soberbia es un sentimiento falso de superioridad frente a los demás, lo que provoca un trato distante o despreciativo hacia ellos. Sentimiento de orgullo y de valoración de uno mismo por encima de los demás. Apetito desordenado de ser preferido por otros. Manifestación inconsciente de baja autoestima. Desafortunada forma de autodefensa mental. Una persona soberbia siempre piensa que tiene la razón. Sentido exagerado de importancia propia. Persona orgullosa, arrogante, que tiene exceso de autoestima y menosprecia a los demás.

La lealtad se define como el sentimiento de fidelidad, respeto, de una persona hacia otras personas, comunidad u organización. Lealtad es sinónimo de nobleza, rectitud, honradez, preservando los principios morales y éticos. Todo lo contrario es la ingratitud, cuya expresión máxima es el “Cría cuervos para que te saquen los ojos”.

Ejemplo de lealtad a su partido la dieron: El dentista Carlos a Phillips Olivera, cuando instantes antes de ser fusilado, a los 34 años, el 14 de julio de 1932, por haber participado en la Revolución de Trujillo, dijo a su señora esposa, Julia Jaramillo Lazarte: “No quiero verte llorar. Muero sin culpa, tranquilo, como verdadero cristiano. Llevo en mi pecho a Cristo, quien me da su bendición»; y agregó: “Solo Dios salvará mi alma, y solo el Aprismo salvará al Perú”.

El cabo de la Guardia Civil, Alberto Torres López, participante también en la revolución trujillana antes de ser fusilado, pidió como última gracia contraer matrimonio civil y religioso con su joven mujer, con quien tenía un menor hijito, y se despidió con las siguientes palabras: “No llores ni te desesperes. Te dejo mi nombre y mi hijo como única herencia. Voy a morir como mueren los valientes”. El teniente Inocencio Soto, también sublevado en Trujillo, previo a su fusilamiento se confesó y comulgó, dejó sus escasos bienes a su esposa y a sus cuatro tiernos hijitos.

Los partidos políticos se iniciaron como optimates y populares en el senado romano: como guelfos y gibelinos en la Edad Media; como jacobinos y girondinos en la Francia revolucionaria; como conservadores y liberales en la Gran Bretaña del siglo XIX, allí también se inició la lucha entre los conservadores apoyados por la monarquía y la aristocracia versus los liberales y la pujante burguesía. En todos los grupos humanos hay los leales y los felones, los primeros pasan a la historia, los segundos al olvido.

La lealtad se manifiesta hasta en las fieras de la selva, las leonas y tigresas dan la vida por sus cachorros.

José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, fue leal a su pueblo hasta cuando fue descuartizado por cuatro caballos y por unos cuantos chapetones. Nunca delató a nadie.

La tradición dice que la historia la escriben los vencedores, esto es así en todas las culturas de todas las épocas y pueblos. Los españoles llegaron y dominaron, o conquistaron, a todos los pueblos de América. Mataron a los 10 mil guerreros que acompañaban al inca Atahualpa en Cajamarca, después de ello murieron Manco Inca, Túpac Amaru I, Túpac Amaru II y miles y miles de indígenas, los que sobrevivieron quedaron reducidos a la pobreza, hasta hoy día. Claro que descendemos de ambos pueblos, o razas, por la paterna, de la española y por la materna, de la incaica. Pero solo está sufriendo la línea materna. No hay igualdad, en el asunto de Las Bambas conversan los ministros y altas autoridades, por el otro lado los comuneros (así en diminutivo), solo se dialoga y se seguirá dialogando, pero qué interesante sería que estas conversaciones, o diálogos, sean en quechua, así se estaría en cierta igualdad de condiciones.

Desde José Gabriel Condorcanqui, de estirpe noble porque descendía de los soberanos incas, no ha aparecido otro conductor de la raza materna.
A don Antero Peralta, mi padre, que tenía insuficiencia renal, le hacían hemodiálisis periódicas (lavado de la sangre cuando el riñón no funciona) en una clínica particular porque su hospital, al que tenía derecho, no contaba con ese servicio.

El dueño de la clínica permitía tratarlo sin cobrarle al contado, confiado en que al final se regularizarían los papeles y le pagarían. Pero la cuenta iba aumentando día a día. En esa situación los hijos reclamaron a su centro de trabajo para que arreglen los papeles del Seguro Social. Pero un empleadito, de esos que tienen poder unos pocos segundos, pero personalmente no son nada, dijo: “El señor ‘Ginovevo’ no tiene seguro, porque no ha renovado sus papeles a tiempo”. Los hijos reclamaron –“Oiga usted, le dijeron, si se le suspenden las hemodiálisis se muere». El tipo levantaba los hombros totalmente indiferente, todo alegato era por gusto. El señor empleado era inconvencible. Por esos días llegó de visita a esta ciudad, el más alto funcionario del Instituto Peruano de Seguridad Social, a quien se le planteó el problema de don Antero de la suspensión injusta de su seguro, entendió perfectamente y dispuso que inmediatamente se continúen con las atenciones de hemodiálisis, gracias a ello don Antero vivió muchos años más.

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Ella se llama doña Norki, fue hospitalizada en el Servicio de Emergencia. Lo peor es que no dejan entrar a nadie… ¿Por qué? Si es cuando más apoyo necesita el paciente de sus familiares. Con doña Norki hicieron una excepción, permitieron que ingrese su hermano, que es médico, por pocos minutos. Súbitamente la pacientita presentó náuseas y vómitos, el médico-hermano solicitó a las “señoritas” que le proporcionen un depósito para recoger el vómito…-“No tenemos”, respondieron. – Aunque sea una bolsa de plástico, volvió a insistir. “¡No tenemos!”, volvieron a responder. La enferma empezó a vomitar y el médico – hermano recogía el vómito en la palma de su mano y lo arrojaba al piso, esto sucedió varias veces. A nadie le importó nada. Al final vino una empleada de limpieza y barrió el piso, las señoritas solo miraban, cuidaban el rouge de sus labios.

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Cómo se pasará el «Día de la Madre» cuando por razones políticas tiene a hijos presos. En la biografía de Nita Pérez, madre de Alan García, se lee: «Hasta que una tarde caminando por la calle Alfonso Ugarte escuchó que una voz le decía: ‘no voltee señora yo soy policía y arequipeño como usted. Su esposo está preso en este lugar, vaya y reclame con energía’”. Nita volvió a reclamar en el penal, al final logró ver a su esposo quien llevaba cinco días preso durmiendo en el suelo frío. Después lo llevaron a la isla penal El Frontón. Ella podía visitarlo ocasionalmente utilizando una lancha que trasladaba a los parientes de los presos, pero casi muere porque la lancha empezó a hundirse. Entonces ella le dijo a su esposo: “Esta es la última vez que te visito”. «¿Por qué?», preguntó Carlos García, «¿tienes miedo?» «No tengo miedo a la muerte, tengo miedo de que nuestros hijitos queden sin madre. He aquí un ejemplo de madre heroína, hasta que fue a dar a un pueblito de Camaná. Allá crecieron sus tiernos hijitos”. Que por razones de la vida, ahora están muertos. Doña Nita carga varias cruces.

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Cuando éramos niños nuestra abuelita Ignacia nos decía:“La soberbia Dios castiga”, esto cuando habíamos hecho alguna malcriadez, nos llamaba la atención muy merecidamente, y para perdonarnos totalmente nos daba una caricia y un caramelo, y nosotros en acto de rebeldía no queríamos recibirlos. Hasta que con su persuasión y cariño nos explicaba lo malo de nuestra actitud. Así me formó, con la humildad se sube más.

Dice la historia sagrada que Judas traicionó a Jesucristo por treinta monedas de plata. Siguiendo la lógica actual de suposiciones, se “podría “suponer que esas monedas las compartió con algún otro seguidor. ¡Absurdo! ¿Verdad?

Galileo Galilei, el gran sabio italiano, mejor sabio mundial, en 1633, por afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol fue condenado a prisión por un tribunal, que tenía el poder. A Galileo, después de ser sentenciado, se le atribuye la frase: “Sin embargo se mueve”, es decir, que la Tierra sí se movía, más claro giraba. En ese entonces ¿hubo justicia?
Giordano Bruno, 1548-1600, sacerdote, astrónomo, filósofo, teólogo, matemático, poeta. Publicó muchos libros, enseñó en Italia, Alemania, Inglaterra. Fue acusado y condenado a ser quemado vivo por tener ideas distintas a las de entonces. Al escuchar su sentencia dijo a sus jueces: “¿Tembláis, acaso más vosotros que yo, al anunciar esta sentencia que yo al recibirla?”. En ese entonces no había Poder Judicial.

En internet leo: “La soberbia e ignorancia acumuladas por años han confeccionado una suerte de prejuicios arraigados, agravados por la pereza iletrada”.

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