Arequipa

La belleza inalcanzable

10 de noviembre de 2019

En una sociedad bombardeada por estereotipos de belleza, importados de otros países a través de los medios de comunicación, la exposición a ellos es inevitable en las urbes de nuestro país. Es así que la imagen va tornándose cada vez más relevante, acrecentando el origen de trastornos alimenticios de diversos tipos.


Por: Mariela Zuni M.

La obsesión por ser bellos cada día se va acrecentando. Es así que surgen males conocidos como la anorexia, bulimia o vigorexia, que afectan a hombres y mujeres y se caracterizan por la obsesión por alcanzar el físico perfecto de una forma distorsionada.

Llegar a cumplir los estándares de belleza que se muestran en los medios, tanto nacionales como internacionales, están llevando a miles de jóvenes a iniciar dietas extremas o entrenamientos físicos que van más allá de lo necesario.

Vemos como ejemplo que, en menos de cinco años en la ciudad de Arequipa se ha multiplicado el número de gimnasios. Desde modestos locales que funcionan en los barrios y hasta edificios completamente equipados para el culto al cuerpo.

Según Juan Manuel Zevallos Rodríguez, psiquiatra asistente del hospital Goyeneche, la figura previa a los desórdenes alimenticios es el “síndrome de la belleza inalcanzable”. Explica que más del 80% de los adolescentes y jóvenes, hombres y mujeres, están insatisfechos de sus cuerpos.

Esa insatisfacción avanza a desórdenes como la anorexia, bulimia, vigorexia, atracones, entre otros. Es así que en global la cuarta parte de esos adolescentes está sufriendo ahora de un problema alimenticio. Cifra que en los últimos 10 años se ha duplicado y se estima que en los siguientes se van a incrementar más, señaló el especialista. “Vemos que los niños ya nacen con obesidad, que es también un desorden de la conducta alimentaria”, dijo.

FACTORES DE RIESGO

Los cuadros gástricos se presentan en todas las clases sociales, en el ambiente rural y urbano. Desórdenes que se han masificado a través de los medios de comunicación, donde se está enalteciendo un prototipo de belleza.

“Los desórdenes de la conducta alimentaria son problemas que se generan principalmente en la adolescencia y la juventud, de forma transitoria. Son la primera evidencia de problemas más importantes que vienen posteriormente que son los desórdenes de la personalidad”, señaló Zevallos.

También son influenciados por el medio familiar. En muchos hogares cuando el hijo es gordito son los mismos padres o hermanos que hacen mella de la autoestima del niño o adolescente. Afecta también el tema de las familias disfuncionales, donde los padres dedican más tiempo a los viajes, el trabajo, al alcohol, entre otros factores, que a acompañar a sus hijos en su crecimiento.

Esas familias separadas donde el padre o la madre no están presentes generan que los niños busquen modelos a seguir. Buscan estereotipos, alguien que tenga éxito en la vida. Lo que no se ve en casa.

Las mujeres buscan estéticamente mujeres bellas, los hombres buscan más masa muscular. “Copiar y mejorar no está mal, el tema es que los adolescentes y jóvenes no copian lo constructivo, sino lo nocivo», manifestó.

El médico explicó que en una familia el padre y la madre deben enseñar a sus hijos a quererse como son. Es en los primeros cuatro años de vida de una persona que se interioriza el cariño. Cuando no se logra entonces los menores van a encontrar como escape estos modos alimenticios distorsionados.

Pero incluso desde el embarazo hay riesgos. “Me preocupa de sobremanera la madre embarazada deprimida, ansiosa, sola, conflictuada, sin afecto, que va a trasmitir ello al niño en formación. El estrés materno va a provocar como respuesta compensatoria una desnutrición en el niño por nacer, pues la madre deprimida no se alimenta. Cuando el bebé nazca con menos de 2700 o más de 3500 gramos, ya es un factor de riesgo para la conducta alimenticia a lo largo de toda la vida”, expresó.

Después del nacimiento, el estado emocional de la madre que da de lactar debe ser óptimo, con la atención del padre, para que, durante los 4 primeros años, con buenos hábitos alimenticios, se regule el peso del niño. Si no se hace, esos estresores antes de nacer, al nacer y los primeros 4 años, generarán una autoestima baja, ansiedad, depresión y va a reforzar los problemas de conducta alimentaria.

¿SE PUEDEN HEREDAR?

Antes no se hablaba de una característica hereditaria de los cuadros de anorexia o bulimia, que tienen características de un trastorno obsesivo compulsivo. Esa personalidad obsesiva de los padres la transmiten a los hijos en forma más reiterativa y con mayor intensidad. La válvula de escape es comer más o menos como respuesta alimenticia disfuncional.

ATRACÓN Y AYUNO PROLONGADO

La bulimia se da cuando en corto periodo se consumen alimentos tres o cuatro veces más de lo normal y luego llega el nivel de culpa y lo devuelve.

El atracón es cuando se come gran cantidad de alimentos, pero no tiene ese sentimiento de culpa. En el caos de la anorexia es el ayuno prolongado.

Otro trastorno de la alimentación ahora más común es la vigorexia, que se caracteriza por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal. Ahora los jóvenes y jovencitas buscan ganar masa muscular asistiendo a los gimnasios más de dos a tres horas diarias, volviéndose adictos al ejercicio y dietas (uso de suplementos).

TRATAMIENTO

El psiquiatra recomienda el tratamiento individual y familiar. Con cada persona atendiendo sus conflictos, pero al ser parte de un sistema familiar debe también tener el apoyo de su entorno. “Cómo puedo decirle al niño que coma menos si los padres desayudan, almuerzan y cenan en el mall. Todos deben estar comprometidos”.

Por su parte, la especialista María Palma, nutricionista asistente del hospital Honorio Delgado, señala que en el caso de las pacientes con anorexia la principal consecuencia es la desnutrición severa, por lo que es importante estabilizarlas. Se le proporcionan proteínas, fibra, frutas y verduras para incrementar energía saludable, y calorías en forma fraccionada.

Recalca que es necesario el apoyo de la familia en la dieta. “Todos entran a una olla común y en proporción a sus necesidades”.

A su consulta llegan principalmente adolescentes desde los 14 años de edad, que a comparación de sus compañeras se sienten más llenitas. En el colegio pasan con más fuerza haciendo incluso comunidades de bulímicos o anoréxicos. Por ello demanda la atención de los padres, que por lo menos compartan una comida diaria con los hijos.

OBESIDAD

La obesidad es también un trastorno de la alimentación. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar Nacional (Endes) del 2018, el 60% de los peruanos mayores de 15 años sufren de obesidad. La enfermedad, que afecta más a las mujeres (63.1%) con respecto a los hombres (56.8%), se ha instalado en toda la sociedad peruana.

Se calcula que 240 mil niños menores de cinco años ya presentan problemas de sobrepeso y obesidad, de acuerdo con el Sistema de Información del Estado Nutricional, y uno de cuatro adolescentes de entre 10 y 17 años, también enfrenta este mal.

requipa, figura entre las 10 regiones que presentan los más altos índices de sobrepeso y la obesidad, enfermedad que azota al mundo entero y, en forma especial, a América Latina.

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